Pedalea y no se rinde

El santandereano es el único colombiano que se ha vestido de amarillo en un Tour de Francia. Sus últimos pasos los da en el equipo Supergiros-Redetrans, que participa en la Vuelta a Colombia.

El pedalista santandereano Víctor Hugo Peña es uno de los más veteranos del pelotón de la Vuelta a Colombia. / Luis Ángel

El 9 de julio de 2003, el equipo estadounidense US Postal consiguió la victoria en la contrarreloj por equipos de 69 kilómetros disputada entre Joinville y Saint-Dizier, en la cuarta etapa del Tour de Francia. Ese día, por primera vez en la historia, un pedalista colombiano se puso la camiseta amarilla que identifica al líder de la carrera ciclística más importante del mundo, y hasta la fecha ningún otro nacido en Colombia lo ha hecho. Por tres días subió al podio a que lo vistieran de amarillo y alzó ese mismo número de días un león de peluche en la mano derecha. “Para mí eso sigue siendo como un sueño”, le dice a El Espectador Víctor Hugo Peña, de 40 años, quien todavía sigue pedaleando a nivel profesional. Actualmente hace parte del equipo Supergiros-Redetrans, que participa en la edición 64 de la Vuelta a Colombia. “Este año, mirando el Tour, por ejemplo, me parecía imposible creer que yo estuve en ese podio con la camiseta de líder. Cada vez lo disfruto más. Así en los próximos años llegue otro colombiano y se vista de amarillo en esta competencia, seguiré sintiendo esa misma emoción”, asegura.

Es muy respetado por el pelotón, los jóvenes lo admiran y le rinden una cierta pleitesía, mientras que los veteranos, e incluso los ya retirados, se acercan a él para hablarle, hacer algún chiste o simplemente comentar algún detalle de las etapas. Muchos de los ciclistas que corrieron hace unos años junto a él hoy son directores de equipos rivales del suyo. Es el caso de Santiago Botero, el antioqueño que en su momento hizo dupla con Peña como los únicos colombianos en las carreras europeas y quien hoy es parte del cuerpo técnico del equipo Aguardiente Antioqueño. “Nos une una buena amistad. Me alegra verlo todavía tan activo como hace unos años”, asegura Botero.

“Creo que, ante todo, los deportistas, siempre queremos seguir, por la ilusión. Yo he pensado que el día en que pierda la motivación para entrenarme decidiré acabar con mi carrera. Aún la tengo y por eso me siento con la capacidad física que me permite entrenarme y estar fuerte para las competencias de este tipo”, dice Víctor Hugo con orgullo, y se motiva al darse cuenta de que, a pesar de su edad, todavía es capaz de seguirles el paso a los jóvenes. “Esto no es fácil. Escogimos uno de los deportes más complicados... El ciclismo, más que talento, es sacrificio y dedicación”, le dice a un joven ciclista que habla con él al momento de salir en una etapa. “Por ejemplo, si uno tiene talento para el fútbol tiene ganado el 70%, pero acá usted puede ser el que mejor monta, el que mejor condiciones físicas tiene, pero si no tiene sacrificio y disciplina no llega a ningún lado”, recalca.

“Víctor, ¿cómo se sintió?”, le pregunta uno de sus compañeros de equipo después de una exigente etapa de esta Vuelta a Colombia. “Más o menos, venía sufriendo mucho”, le responde. “Pero ¿cómo hace, no se le nota nada?”. Justamente esa es una de las principales virtudes del ciclista veterano, que sabe manejar los tiempos de la carrera y aprende a llevar ese sufrimiento por dentro y no permitir que los rivales lo vean. “El sol igual le va a dar a uno en la piel y lo va a quemar; la virtud es soportar ese rayo”, cuenta Víctor Hugo.

Aún no se ha puesto una fecha para retirarse. Sabe que será pronto, pero por ahora su motivación es seguir haciendo las cosas con excelencia. Terminará su participación en esta Vuelta a Colombia, luego estará en el Clásico RCN y ya después se sentará a evaluar qué será de su futuro. Lo que sí tiene claro es que nunca se alejará del mundo del ciclismo, incluso ha recibido ofertas para incursionar en la parte dirigencial. Lo que no dejará de lado, por los menos por unos años más, es correr los Iron Man, otra de sus pasiones.

Un padre ejemplar

En los primeros días de carrera, en el departamento de Santander, sus hijos lo acompañaron en los prólogos de las etapas. Lo que más feliz lo hace es estar al lado de uno de ellos y por eso se motiva con un abrazo o una caricia para aguantar las exigencias de la competencia. Mateo, Ana Sofía y Paolo son sus debilidades. “Ninguno siguió los pasos del ciclismo, pero que les guste el deporte es algo que me llena de orgullo”, asegura. “Mi hijo juega fútbol y lo apoyaré hasta el final porque me emociona. Vi todos los partidos del Mundial con él y, la verdad, verlo con esa pasión fue muy lindo para mí”. Su hija es patinadora y sigue los pasos de su esposa, que fue campeona mundial de patinaje.

Su sucesor de amarillo en el Tour de Francia seguramente será Nairo Quintana, quien el próximo año tendría esa competencia como su objetivo mayor. Claro que antes, el 23 de agosto, Nairo competirá en la Vuelta a España y Víctor Hugo confía en que el boyacense sea protagonista. “Creo que la va a disputar. Decir que la va a ganar sería mucho atrevimiento, pero seguramente va a estar entre los de adelante”. 

[email protected]

 

últimas noticias

Juan Pablo Suárez va por el desquite