Porte aprovecha ataques a Urán

El australiano, agazapado y tranquilo, es el gran beneficiado de la primera semana.

EFE

El temor que se le tiene a Rigoberto Urán de nuevo impulsó a Fabio Aru y a Alberto Contador a entregarse a fondo en un corto pero durísimo ascenso de segunda categoría que se encontraba a 13 kilómetros de la meta para aumentarle 46 segundos en una etapa muy movida, ganada por el veteranísimo Paolo Tiralongo y en la que de nuevo fue protagonista Carlos Betancur, quien ocupó la sexta casilla.

Tanto el italiano como el español saben que menos de dos minutos de ventaja sobre el colombiano antes de la cronómetro del sábado no son suficientes y por ello ayer, quizás en la última oportunidad que les quedaba, atacaron a fondo. Aru se llevó a rueda a Contador, a su compañero Mikel Landa y al australiano Richie Porte y rápidamente le tomaron más de un minuto a Urán, que se quedó en un lote numeroso en el que también estaba Darwin Atapuma y que al final recuperó algunos segundos.

Contador dijo en la meta que colaboró con Aru para aumentar su ventaja sobre el antioqueño. Y sacaron un buen resultado ya que ahora lo tienen a 2-10, tiempo que parecería suficiente para equiparar las cargas en la crono. Pero al parecer ninguno de los dos parece entender que en ese empeño están aumentando las posibilidades de Porte, que sigilosamente, sin hacer ningún ruido, sigue pegado a ellos chupando rueda, sin ningún gasto innecesario, esperando el momento en que pueda sacar el puñal que lleva debajo del brazo. Al parecer el español –que ya se ve recuperado de las lesiones sufridas- ha olvidado que hace unas semanas, en Andalucía, el australiano lo batió sin ninguna contemplación en una jornada de alta montaña.

Hasta esta novena etapa, y antes del primer día de descanso, no se ve que ninguno de los cuatro grandes del Giro haya conseguido imponer una superioridad que nos pueda hacer entrever quién estará de rosado en Milán. Como están las cosas muy seguramente la etapa contra el reloj (la número 14) los dejará agrupados en unos pocos segundos y serán las cuatro jornadas de alta montañade la semana final las que van a definir el campeón. Quien llegue con más restos va a ser el que incline la balanza y Porte lleva una ventaja evidente pues su equipo ha trabajado menos que el Tincoff y el Astana y en especial porque él se ha cuidado de derrochar inútilmente sus energías.

Mientras tanto Carlos Betancur, quien arribó a la meta por delante de los hombres fuertes, va encontrando una buena forma. Se metió de nuevo en la fuga del día y logró puntos en la montaña que le van a permitir luchar por otro objetivo: conseguir la camiseta del mejor escalador, lo que aún es posible.

Este lunes será un día de descanso y por delante hay tres etapas llanas y una rompepiernas (la del miércoles) con ascensos y descensos cortos en los que puede presentarse una batalla en el momento menos pensado. Quizás Contador y Aru ya se sienten tranquilos con la ventaja sobre Urán y van a buscar alguna forma de alejar al incómodo australiano que está respirándoles fuerte en la nuca. Pero ello se ve muy complicado.