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Adrien Costa era un prospecto del ciclismo internacional. Fue subcampeón mundial junior de la prueba de contrarreloj individual en 2014 y 2015; tercero en el Tour de L’Avenir de 2016, superando en la clasificación general a Egan Bernal y subcampeón del Tour de Utah. Era un corredor con talento, que incluso fue llamado para entrenar con el equipo Quick Step en 2016, pero siempre estuvo vinculado con el equipo estadounidense Axeon Hagens Berman.
Esta temporada decidió no correr en ningún equipo profesional. En febrero de 2018 afirmó: “No estoy listo para regresar todavía. Cuando más lo pensaba, más me daba cuenta de que no quería mantener un lugar en el equipo, porque era quitarle la oportunidad a alguien. Desde que dejé de competir he aprendido mucho sobre mí y me di cuenta de lo que me desequilibraba el ciclismo”. La promesa norteamericana tenía claro que no quería volver, por el momento.
Cuando el exciclista llegó al centro médico se encontraba en estado crítico, pero gracias al personal médico del hospital y al rápido pensamiento de los excursionistas que primero informaron de su ubicación, su vida se salvó. No tuvieron más remedio que amputar su pierna derecha por encima de la rodilla.