¿A qué se debe la potencia en el sprint de Fernando Gaviria?

El ciclista este viernes se convirtió en el colombiano con mayor cantidad de victorias de etapa en la historia del Giro, superando a ‘Lucho’ Herrera y Nairo Quintana.

Fernando Gaviria, el ciclista colombiano con más victorias en la historia del Giro de Italia. AFP

En la cuarta victoria que Fernando Gaviria logró en el Giro de Italia se le notó la experiencia que le dejó su paso por el ciclismo de pista. La forma en la que se buscó el espacio para lanzarse por la victoria es algo que solo lo hace un pedalista con este conocimiento. Así lo repitió una y otra vez en las pruebas por puntos del ómnium, en las que definió a su favor el campeonato mundial en esta categoría. Sin embargo, la clave que tiene en el embalaje final, cuando llega el momento de imprimir toda la potencia que tiene, se centra en el entrenamiento, la genética y su mentalidad ganadora. (Conozca la historia del Centenario del Giro de Italia)

“Genéticamente tiene su rapidez, pero la verdad estos resultados son debido a lo ha que ha trabajado. Mucha gente tiene ese potencial, pero si no lo trabaja no llega a ningún lado”, dice el entrenador de la selección de Colombia de pista, John Jaime González, quien ha sido una de las personas que ha trabajado con Gaviria desde que tenía 17 años. “Él siempre ha sido muy juicioso y trabajó en su potencia. Desde niño ha seguido su sueño, tanto así que su primera inversión fue un computador, tiras de poder y el rodillo que marca la potencia”.

Esto hizo que el trabajo entre González y Gaviria fuera mucho más fácil, porque el pedalista pudo ser monitoreado desde lejos cuando el entrenador no podía estar con él. “Nos poníamos a mirar datos, en qué había fallado, qué se podía mejorar y qué se podría incrementar. Fue mucho más fácil. Cuando recibe dinero, lo primero que hace es invertir en su sueño”.

Aunque John Jaime González es el entrenador actual de pista, el entrenamiento con Gaviria nunca se enfocó en este terreno. Su sueño fue la ruta. Así que allí fue donde se potenció. “Su entrenamiento siempre fue muy completo”, dice. “Siempre iba al gimnasio, hacía core, sprints, trabajó en la fuerza, resistencia, además, hizo horas y horas tras una moto. Lo que se está viviendo es una combinación de muchas cosas”.

Colombia es un país famoso por ser tierra de escaladores. Nairo Quintana, Darwin Atapuma, Miguel Ángel López lo demuestran en la actualidad y anteriormente lo hicieron “Lucho” Herrera, Patrocinio Jiménez, Fabio Parra, entre otros. También salieron contrarrelojistas importantes como Santiago Botero y Rigoberto Urán y grandes pisteros como ‘Cochise’ Rodríguez, pero hasta la fecha no había contado con un gran embalador.

Foto: Fernando Gaviria en la Vuelta al Valle con el equipo Coldeportes Claro Zenú
 

Todo cambió en el 2015 cuando Fernando Gaviria venció a Mark Cavendish en dos etapas del Tour de San Luis. Allí demostró su potencial y ese fue el trampolín para que el Quick Step lo fichara. En ese momento el antioqueño hacía parte del Coldeportes Claro y estaba bajo las órdenes de Jesús ‘Chucho’ Piedrahita. El entrenador también resalta la habilidad que tiene el ciclista para los remates. “Cuenta con una gran capacidad de salir por cualquier parte, así lo tengan encerrado”, dice y acompaña esa frase con una anécdota: “en una Vuelta a Cundinamarca, en una etapa a Gaviria lo tenían encerrado, él se saltó un separador y les llegó a los hombres de punta para lograr la victoria”.

La mentalidad que tiene el ciclista también es clave. Esa actitud ganadora, es clave para que nunca se dé por vencido. “Es un deportista que le encanta ganar”, afirma Piedrahita. “También tiene mucha seguridad para ir a disputar los embalajes riesgosos, sin importar qué tan encerrado se encuentre”. Cuando gana se le nota: es un ciclista efusivo, celebra y se abraza con todos. Su sonrisa es de oreja a oreja. Así lo vivió en una Vuelta al Valle cuando ganó la primera etapa, se convirtió en el líder de la competencia y subió al podio por cinco camisetas, tras ese triunfo dijo: “¡Que colección tan berrionda, esto me lo soñaba, pero nunca pensé que iba a llegar tan rápido!”.

No obstante, cuando pierde es otra cosa. No habla con nadie y se critica constantemente. “Cuando se le presentan esas situaciones se deprime y también se enoja, pero con él mismo. En ese caso lo mejor es dejarlo tranquilo, después alentarlo y hacerle caer en cuenta de que vendrán otras oportunidades”, dice el entrenador, quien destaca también su potencia, “siempre vemos que cuando le levantan el embalaje, mano a mano él tiene la posibilidad de descontar dos o tres bicicletas y le da tiempo de sacar más”.

@J_Delahoz

jdelahoz@elespectador.com