“Rigo” sigue en la pelea de la Tirreno-Adriático

A dos jornadas del final de la carrera de los dos mares, el ciclista antioqueño está en la quinta posición, a 34 segundos del líder, el polaco Michal Kwiatkowski.

Rigoberto Urán, quinto en la Tirreno-Adriático.Twitter EF

En una jornada fría y lluviosa terminó ayer la París-Niza, con el título para el español Marc Soler, del equipo Movistar, quien en un dramático final superó en la clasificación general al australiano Simón Yates por apenas cuatro segundos. El mejor colombiano de la prueba fue el antioqueño Sergio Luis Henao, campeón en 2017, quien finalizó en el puesto 12.

La última y definitiva etapa fue ganada por otro español, David de la Cruz, compañero de Henao en el Sky. Los otros colombianos en la prueba, Esteban Chaves, Járlinson Pantano y Dáyer Quintana, no tuvieron una buena actuación. Chaves, incluso, se retiró en la última jornada.

Sin embargo, el ciclismo nacional sigue siendo protagonista en Europa. En la Tirreno-Adriático, Rigoberto Urán sigue en la pelea, tras su quinto lugar en la etapa de ayer, en la que se impuso el australiano Adam Yates, hermano de Simon, quien perdió la París-Niza.

Yates fue el mejor tras 178 kilómetros, entre Castelraimondo y Filottrano, mientras que el polaco Michal Kwiatkowski, del Sky, asumió el liderato en la clasificación general.

Yates se escapó a 3,3 kilómetros de la meta, en la última subida, y paró los relojes en cuatro horas, 16 minutos y 35 segundos, por delante del triple campeón mundial, el eslovaco Peter Sagan, y del propio Kwiatkowski. Urán llegó justo detrás de ellos.

Fue una carrera particularmente emotiva, ya que los organizadores de la prueba italiana quisieron poner la línea de meta en Filottrano, el pueblo natal de Michele Scarponi, fallecido en un accidente de tráfico el pasado 22 de abril.

Miles de aficionados acudieron a esta población para homenajear al exciclista del equipo Astana y colgaron pancartas y fotos en honor al corredor que conquistó la Tirreno-Adriático en 2009.

La denominada “etapa de los muros”, por la intensidad de sus subidas, con pendientes que alcanzan el 16 % de inclinación, estuvo muy pareja hasta los últimos kilómetros, cuando Adam Yates sorprendió a todos y triunfó con siete segundos de ventaja sobre sus primeros perseguidores.

Cuatro corredores se hicieron con el mando de la carrera en el tramo inicial y lo mantuvieron hasta los últimos 30 kilómetros, aunque poco a poco fueron perdiendo su ventaja y solo el italiano Dario Cataldo (Astana) logró aguantar como líder hasta 10 kilómetros para el final.

Yates llegó con ambición y energías a la tercera y última subida y no dio opción a sus rivales, pese al gran esfuerzo realizado por Sagan, Kwiatkowski y también por el español Mikel Landa (Movistar), ganador el sábado en Sassotetto.

Landa es tercero en la clasificación general, a 23 segundos del nuevo líder, Kwiatkowski; el segundo es el italiano Damiano Caruso, que está separado por tres segundos de la cabeza de esa tabla.

En la lucha por la camiseta azul, que premia al ganador de la Tirreno-Adriático, está además Urán, en la quinta plaza, a 34 segundos. Hoy será una etapa plana, apta para los embaladores. Y mañana termina la carrera con una crono individual de 10 kilómetros, en la que el colombiano podría dar la sorpresa.