Rigo y su poder en las pruebas contrarreloj

Los que conocen a Urán afirman que desde que se inició en el ciclismo ha sido fuerte en este tipo de pruebas. Su primer triunfo, en Urrao, en una crono. Este sábado deberá sacar su mejor versión en la penúltima etapa del Tour.

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Luís Guillermo Montenegro
22 de julio de 2017 - 03:00 a. m.
Rigoberto Urán en una prueba contrarreloj con el equipo Cannondale. / AFP
Rigoberto Urán en una prueba contrarreloj con el equipo Cannondale. / AFP
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La primera bicicleta que tuvo Rigoberto Urán fue una todoterreno con manubrio, marco y rines rojos. Se la regaló su tío, un apasionado por el ciclismo que convenció a su papá para que lo matriculara en la escuela Óscar de J. Vargas de Urrao. Durante la primera semana, Rigo fue a las clases, en las que lo importante era que comenzara a conocer sus fortalezas y debilidades. Sólo importaban el equilibrio y pedalear. Y el sábado llegó el momento para una competencia no oficial, en la que se evaluaría lo aprendido durante la semana. Fue una contrarreloj individual de tres kilómetros por las calles de Urrao(Aquí, nuestro especial del Tour de Francia)

Con tenis inapropiados para montar y la misma bicicleta todoterreno que le habían dado unos días atrás, tomó la partida. “Tres, dos, uno, sale”, decía Jota Ele Laverde antes de dar el pitazo que anunciaba el momento en el que se debía empezar a pedalear. El cronómetro comenzaba a rodar y se detenía una vez el ciclista pasaba por la meta, que en este caso fue el mismo punto de partida. Con un tiempo de 3 minutos y 20 segundos, Rigoberto se quedó con el primer lugar, demostrando todo su potencial. (Vea: Rigoberto Urán, por la gloria en el Tour de Francia)

Jorge Flórez Guzmán, presidente de la liga de ciclismo local, recuerda, que en los primeros nacionales a los que fue Rigo se quedó con las siete medallas posibles, superando a todos sus rivales. Una de esas pruebas fue la contrarreloj, su modalidad favorita. “Rigo es bueno desde que se montó en una bicicleta”, asegura Benjamín Laverde, a quien le dicen Mincho y ha preparado a Urán en el velódromo desde que se inició en este deporte.

“El velódromo ayuda mucho para tener buen desempeño en las pruebas contrarreloj. Ganas cadencia, frecuencia de pedaleo y que se vea un ritmo redondo y armonioso”, le dice a este diario Mincho, y cuenta cómo es el trabajo en la pista. “Uno pone la moto a 60 kilómetros y él debe seguirlo a uno. Mantener esa velocidad por un buen tiempo hace que las pulsaciones lleguen a regularse en 140 por minuto. El cuerpo comienza a adquirir sensaciones diferentes y esas son las que hacen que un pedalista rinda a la hora de las contrarreloj, cuando se debe mantener un ritmo parejo por un tiempo determinado”.

Son dos los triunfos de contrarreloj que se consideran los más importantes para Rigo en su carrera. Primero, el de la etapa 12 del Giro de Italia de 2014, cuando asumió el liderato parcial de la carrera y se convirtió en el primer colombiano en vestirse de rosa en esta competencia. El otro logro en este tipo de pruebas es el título de campeón nacional en 2015, en el certamen que se hizo en Llanogrande (Antioquia).

Desde aquellos triunfos no han sido buenas las contrarreloj de Rigo. Sin embargo, eso tiene una explicación. Cuando dejó el equipo Qickstep cambió de marca de bicicletas, y acomodarse a eso no es sencillo. Además ha tenido que preocuparse por mejorar en otros aspectos, lo cual ha hecho que no prepare las contrarreloj individuales de la misma manera que antes. “Si Rigo se dedicara exclusivamente a preparar este tipo de pruebas, podría perfectamente ser campeón mundial, pero para poder pelear en las grandes carreras es necesario ser bueno en la montaña, y para adquirir capacidades de escalador hay que dedicarle más tiempo a eso”, asegura Mincho, quien lo acompañó en algunas sesiones de entrenamiento en Antioquia antes de que el pedalista de Urrao viajara al Tour de Francia.

Justamente para preparar las pruebas contra el reloj, Urán salía a hacer un recorrido de 10 kilómetros desde el Country de Medellín hasta más arriba del hotel Intercontinental, cerca del aeropuerto de Rionegro. “Cada día intentaba mejorar el tiempo. Hacía ese recorrido a tope, sobre la misma bicicleta que utilizará este sábado en el Tour: una Cannondale especial para este tipo de pruebas”, recuerda.

Este sábado se define el Tour y Urán está a 22 kilómetros de cerrar su mejor participación en la competencia más importante del ciclismo mundial. A las 10:00 a.m. es su turno de salida.

Por Luís Guillermo Montenegro

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