Rigoberto Urán saca las uñas

El antioqueño, coequipero del británico Bradley Wiggins, se las arregla para ser protagonista de la prueba. Llegó en solitario al Altopiano del Montasio y ascendió al tercer lugar de la general.

Rigoberto Urán celebró en el podio envuelto en la bandera colombiana. Fue el triunfo 16 de un pedalista criollo en la prueba italiana.  /AFP
Rigoberto Urán celebró en el podio envuelto en la bandera colombiana. Fue el triunfo 16 de un pedalista criollo en la prueba italiana. /AFP

Gregario es, probablemente, la palabra con mayor significado en el argot ciclístico. Se refiere a los pedalistas cuya misión es trabajar para su líder y sacrificarse por él.

Lo primero que hacen, por lo general, es renunciar a objetivos personales y ponerse a disposición de sus equipos. Cumplen ordenes, así sean erradas; hacen caso porque son profesionales.

Pero eventualmente esos coequiperos acarician la gloria, como le ocurrió ayer a Rigoberto Urán, quien ganó la décima etapa del Giro de Italia, un recorrido de 167 kilómetros con llegada en el Altopiano del Montasio, y ascendió a la tercera posición de la clasificación general.

El colombiano del equipo Sky siguió demostrando su enorme clase y atacó en el ascenso final de la fracción, sin que nadie pudiera seguirlo. Para completar, otro antioqueño, Carlos Betancur, del AG2R La Mondiale, terminó segundo, como lo había hecho el domingo, confirmando su gran momento.

Casi al mismo tiempo en que el subcampeón olímpico de ruta cruzó la meta, los aficionados criollos comenzaron a lamentarse porque, de no haber tenido que esperar a su líder, el británico Bradley Wiggins, el viernes pasado, hoy Urán estaría vestido de rosa.

Ese día el capo del equipo Sky sufrió una aparatosa caída y Rigoberto, además de Sergio Luis Henao y cuatro corredores más, tuvieron que retrasarse y ayudarlo a recuperar terreno. Días antes Wiggins había quedado rezagado, pero el equipo no les ordenó a los colombianos quedarse del lote y apoyarlo.

“Ese es el ciclismo. Tanto el viernes como hoy (ayer), intenté hacer mi trabajo lo mejor posible. Estoy muy feliz por la victoria de etapa, mi primera en una de las grandes carreras. Estoy satisfecho, pues ya había estado cerca de conseguirlo y por fin se dio. La alegría es mayor porque el equipo ha trabajado muy duro. El plan era atacar en la subida y por fortuna todo funcionó bien”, le dijo el antioqueño de 26 años a Sky Sports News.

“El resultado me ayudó a ganar algunas posiciones en la clasificación y ahora estoy un segundo delante de Bradley. Es bueno para mí y para el equipo tener dos corredores adelante”, agregó. “Todavía falta mucho Giro, pero hoy demostramos que somos una de las escuadras más fuertes de la prueba”.

Después de la etapa, el técnico del Sky, Dave Brailsford, aseguró que tenía sensaciones encontradas por el tiempo que perdió Wiggins, casi 40 segundos con el italiano Vicenzo Nibali y el australiano Cadel Evans, aparentemente los principales rivales de cara el título final. “Es un poco frustrante, pero hay que poner las cosas en perspectiva. Desde mi punto de vista prefiero que tomemos la iniciativa, que ataquemos. A veces funciona y a veces no. Tenemos que estar contentos por Rigo, que está en una excelente forma. No quedé tranquilo con el resultado de Bradley, pero tenemos que asumirlo”.

Evidentemente para el equipo la situación es incómoda, porque su mejor corredor en el momento es Urán, pero todos sus esfuerzos siguen encaminados a poner a Wiggins en el podio, una decisión que tiene sus razones.

El británico de 33 años se ha ganado con creces su lugar en la escuadra. Seis veces campeón mundial de pista, logró el título del Tour de Francia el año pasado y la medalla de oro en la contrarreloj de los Juegos Olímpicos de Londres. Representa, además, un vehículo publicitario sin igual para la marca británica Sky, vinculada al ciclismo desde hace 20 años.

Así, pues, Rigoberto Urán, séptimo en la general y mejor novato de la edición 2012 del Giro, tendrá que seguir trabajando para Wiggins, al menos hasta cuando la carretera haga una selección definitiva y el británico quede sin opciones, algo que podría sucederle también al nacido en Urrao el 26 de enero de 1987, quien aterrizó en Europa en 2006 y corrió primero con el equipo Tenax Salmilano, luego con el Unibet.com y con el Caisse d'Epargne antes de ser fichado por el Sky.

Una situación similar vivió hace unos años Santiago Botero, quien se ganó el derecho a ser capo en dos equipos, pero cuando tuvo que responder como tal, en el Telekom alemán y el Phonak suizo, no pudo brillar.

Por eso habrá que tener paciencia con Urán y compañía. Por ahora realizan excelentemente su trabajo y le ponen el sabor al Giro. Con el paso de los kilómetros sabremos si están para mayores éxitos en esta temporada, pero, pase lo que pase de ahora en adelante, su misión ya está cumplida.