Se acortan las distancias

Chris Froome flaquea un poco en la Vuelta a España, pero su equipo responde bien en los momentos difíciles.

EFE

Si en la larga etapa a cronómetro del martes el británico Chris Froome estiró su ventaja en la clasificación general para asegurar su victoria en la Vuelta este miércoles se encontró con unos rivales que no quieren darse por vencidos y que, aprovechando la dura cuesta final de la etapa, lo hicieron tambalearse y comenzaron a atacarlo para rescatar algunos segundos. Todo hace pensar que será dramático el desenlace pues aún se encontrará terreno para hacerlo sufrir, especialmente en una de las subidas más duras de Europa, la que llegará al Angliru el próximo sábado.

Vincenzo Nibali, el segundo en la general, aún tiene restos y voluntad para hacerle frente al líder del Sky y ayer aprovechó el ataque de Miguel Angel López y Alberto Contador para forzar la marcha y dejar de rueda al británico quien no tuvo más opción que regular su paso y seguir la rueda de sus coequiperos, especialmente del español Mikel Nieves quien fue su ángel de la guardia para disminuir al máximo la pérdida. Níbali, quien siempre se ha mostrado en las grandes vueltas como un corredor muy fuerte en la última semana, ya mostró ayer que no se entregará sin batallar hasta el último metro de la emotiva competencia.

El colombiano Miguel Angel López guapeó en el complicadísimo ascenso final a Los Machucos y fue el primero en atacar en el grupo de los mejores, seguido por Contador, pero en esta ocasión, posiblemente resentido por el esfuerzo realizado en la etapa a cronómetro, no aguantó a la rueda del español y debió contentarse con el tercer lugar en la jornada. El joven corredor boyacense, que reconoció que está un poco resentido por el esfuerzo realizado hasta el momento, aseguró que seguirá batallando en los tres días que vienen. Quizás las ilusiones de meterse en el podio comienzan a perderse pero su actuación, cuando sólo tiene 23 años, le permite pensar que por delante tiene un futuro esplendoroso.

El héroe del día fue Alberto Contador, quien de nuevo se mostró como el corredor más combativo del pelotón y sin medir consecuencias saltó al ataque en la búsqueda de una victoria que hasta el momento le ha sido esquiva. Con el mismo coraje que ha mostrado cada vez que la carretera va hacia arriba fue superando a quienes hicieron parte de la escapada del día, pero no fue suficiente para superar al autríaco Stefan Denifl quien le dio su primera victoria al equipo Aqua Blue. El líder del Trek, que se irá del ciclismo al terminar la carrera, apasiona hoy más que nunca a los españoles que muy difícilmente volverán a encontrar a un ciclista de su calibre. Hoy, cuando se llega nuevamente en ascenso en un puerto de tercera categoría muy seguramente lo volverá a intentar.

Esteban Chaves intentó atacar pero ya va muy justo de fuerzas y cedió más de cinco minutos con el vencedor de la etapa y ahora está en el puesto 12 de la general. El líder del Orica está pagando por una preparación tardía y seguramente por haber disputado el Tour de Francia, una carrera demasiado exigente para el que no está en perfectas condiciones.

Con su extraño recorrido y con unas etapas que se prestaban para los ataques la Vuelta a España consiguió su objetivo de brindar emociones hasta los últimos días. Si Froome tiene aún un razonable margen sobre sus adversarios tanto Níbali, como Zakarin y Kelderman y hasta el mismo Contador ya anunciaron ayer que no lo van a dejar tranquilo un solo momento. Habrá que ver quién tiene más reservas y qué equipo dispone mejor sus unidades para aprovechar las dificultades que se presentarán en este duro final de carrera.