Sebastián Henao: mi objetivo es aportar todo a Richie Porte

El antioqueño Sebastián Henao, del equipo Sky y quien terminó 22 el año pasado, correrá su segunda vuelta italiana. Su meta es ser gregario de lujo de su jefe de filas, quien intentará luchar por el título.

Sebastian Henao, uno de los siete pedalistas colombianos en el Giro de Italia. Foto: Revista Mundo Ciclistico

El pedalista antioqueño Sebastián Henao, de 21 años, afrontará su segundo Giro de Italia, que comienza mañana en San Remo, con el objetivo de ayudar a ganar al australiano Richie Porte, su líder, en la carrera rosa. El ciclista colombiano fue elegido por el Team Sky, después de su notable debut el año pasado, cuando terminó en la posición 22.

Henao ultimó detalles en Pamplona, donde se reunió con su equipo antes de llegar a suelo italiano. “Ya estamos listos. He hecho las cosas bien, en Colombia me preparé de una buena manera, haciendo días de fondo y en la bicicleta de contrarreloj, y he podido seguir en Pamplona”, asegura el antioqueño, que espera mejorar la participación que tuvo en su debut en la carrera italiana. Richie Porte, Vasil Kiryienka, Sebastián Henao, Elia Viviani, Mikel Nieve, Salvatore Puccio, Leopold König, David López y Kanstantsin Siutsou forman el nueve británico.

El colombiano ha disputado tres vueltas este 2015: Algarve, Langkawi y Trentino. En esta última estuvo al lado de Porte, quien ganó la carrera. “En Trentino no me salieron las cosas como esperaba. Tuve un virus, sufrí mucho, pero intenté terminar para ayudar a Richie Porte. Por eso el equipo prefirió que no fuera a Yorkshire y volviera a Pamplona para descansar y recuperar fuerzas de cara al Giro. Ya me siento mucho mejor, me hice unos exámenes y todo marcha bien, me siento en forma. Ya está olvidado el sufrimiento y ahora el chip está en el Giro de Italia”, dice con alegría el joven pedalista. El objetivo es claro con Porte, después de que el australiano se haya mostrado casi intratable, vencedor en la París-Niza, la Volta a Catalunya y el Giro del Trentino. “Richie ha demostrado desde el inicio que está a un gran nivel, en todas las carreras. En Trentino estuvo igual de fuerte, por eso trabajar para él es un placer y en el Giro estaré con él al cien por cien. El objetivo es ganar el Giro con él, y creo que puede ganarlo”, asegura.

En su mente no hay otra cosa que sacrificarse por Porte y olvidarse de sus opciones de ganar el maillot blanco de mejor joven. El año pasado, con solo 20 años, fue quinto, solo por detrás de Nairo, Aru, Majka y Kelderman. “Cuando tienes un líder como Froome o Porte, hay que trabajar para él. Primero y lo más importante es luchar por el título y la maglia rosa. Y por eso pienso en aportarle a él todo y ayudarle al máximo. Es diferente al año pasado, cuando teníamos más libertad. Además, estando con él cerca en los últimos puertos, me aportará confianza y seguridad, y un año más de aprendizaje”, confiesa. En el Tour de Langkawi la escuadra le dio confianza y él respondió, terminó en la tercera casilla. “El equipo me dio la confianza de ser líder, me arroparon. Cambiaron la etapa de montaña, me sentí con mucha confianza, pero estoy feliz con el resultado. Y se trata de aprender día a día”.

Por eso tiene más motivos para ser feliz, se siente valorado y ahora mucho más cuando ha podido volver a ver triunfar a su primo Sergio Luis Henao, quien ha sido uno de los colombianos más destacados en lo que va de la temporada. “Este año no hemos coincidido mucho entrenando, entre Colombia y Pamplona. Me decía ‘me siento bien, fuerte’, pero no esperaba qué tan bien. Lo vi en la País Vasco con el maillot de líder, demostrando la clase y la calidad que tiene y el gran corredor que es. Estoy muy contento desde que lo vi montado en la bici, porque me tocó verlo cuando estaba en muletas, en la cama sin poder doblar la rodilla. Ver cómo él y su novia querían salir adelante me da mucha alegría y, de paso, me enseña a valorar todas las cosas y meterle ganas a todo. Cuando quieres, puedes salir adelante, eso es una decisión que depende de uno. Yo ya lo decidí”, revela con tono seguro el paisa que sabe que es joven y tiene mucho por aprender, pero bastante por dar y ganar. Ahora trabaja para otros, algún día esos laborarán a él.