Quiroz y Ochoa completaron el podio

Sergio Luis Henao sigue siendo el rey de la ruta en Colombia

El antioqueño ganó la prueba de fondo que se llevó a cabo en Medellín y por segundo año consecutivo llevará por el mundo la camiseta tricolor.

Henao con el “maillot” y la medalla de campeón nacional de ruta. /Luis Benavides

Alguna vez, en una concentración del Sky en España, a Shane Sutton, director del equipo, le hicieron una petición a manera de broma, pero muy verdadera: “Dile a Sergio que vaya más despacio en las prácticas porque nos va a reventar”. Si el ciclismo es un deporte de fatiga, Henao es el hombre resistencia, el que tiene el umbral de dolor más alto que los demás. Un pedalista que ha aprendido a convivir con el sufrimiento haciéndolo llevadero, que sabe que la única manera de tolerar las inclemencias de las carreteras europeas es padeciendo más en los entrenamientos. Sólo es necesario verlo por el Oriente antioqueño o por La Calera, cuando viene a Bogotá, para entender y dimensionar la disciplina que tiene cuando se sube a la bicicleta. Por eso no es raro que en plena competencia, en los últimos kilómetros, cuando otros entran en una disputa interna con sus cuerpos por llegar, él ataca, se para sobre los pedales, con un ritmo fuerte, parejo, con plato grande y piñón intermedio, con una cadencia elegante que aniquila a los rivales, que los deja regados. (Lee aquí la carta escrita por Andrés, hermano de Sergio Luis)

Muchos hablan de su edad, de su rodilla, de su prontuario de cicatrices, una prueba de la rudeza de un deporte en el que no está permitido ser frágil. Pero también se refieren a su tenacidad, a su ímpetu, a sus ganas de ganar todo. Este domingo, en los campeonatos nacionales de ruta, en la prueba de fondo, Henao lo volvió a hacer. Esta vez con la ayuda de su primo Sebastián y de Egan Bernal, en un trabajo en conjunto del Sky, una estrategia clara desde el principio: evitarle al máximo el desgaste y dejarlo en las últimas vueltas del circuito para que hiciera lo suyo.

En plena subida de Las Palmas, carretera que conoce muy bien, atacó y quebró el grupo de punta a falta de dos giros para la llegada. De inmediato respondieron Rigoberto Urán, Miguel Ángel López, Óscar Quiroz y Diego Ochoa, Atrás, resguardado, venía Járlinson Pantano. Después, en la bajada hasta la avenida El Poblado, Henao apeló a la estrategia, dejó pasar a Rigoberto y se le pegó a la rueda, para seguirle la línea de carrera, para no equivocarse en las cerradas curvas. Y en la última vuelta, otra vez en Las Palmas, cambió su relación, pero esta vez nadie pudo mantener su paso y se fue a la victoria solo, como en Bogotá hace un año. De nuevo las manos arriba antes de cruzar la meta, pero en esta ocasión ante su gente, señalando la franja donde irá la bandera de Colombia una vez más.

Ya en la tarima, el masaje en las piernas, el beso con Carolina Caicedo, su esposa, la mujer detrás de su éxito, y el abrazo con Emanuel, su hijo. “Estoy muy emocionado de haberlo logrado. Repetir título no es fácil, pero la preparación dio sus frutos. Tengo que darles las gracias a Sebastián y a Egan por lo que hicieron. Después de su trabajo, no era justo defraudarlos”, fueron las primeras palabras del ciclista que, más allá de sí mismo, siempre está pensando en el otro, en el que tiene que ejecutar el trabajo silencioso, uno que ya hizo y que ahora hacen para él. En el segundo lugar llegó Óscar Quiroz, del Strongman, y tercero fue Diego Ochoa, del EPM, los únicos que tuvieron la osadía de ir al compás de Sergio y que por su valentía tuvieron el premio de subirse al podio de la competencia.

Sergio Luis Henao volverá a llevar la camiseta tricolor durante el 2018, demostrando que la rutina de la preparación es la clave del éxito. Y que repetir es posible en el ciclismo, siempre y cuando se pueda ser diferente, se pueda sorprender.

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