Sergio Luis Henao, moldeado para renacer de las cenizas

El pedalista antioqueño será uno de los grandes favoritos en el Campeonato Nacional de Ruta, que se disputará en Bogotá.

Sergio Luis Henao, ciclista del SkyAFP

Cuando era pequeño Sergio Luis Henao era un fanático empedernido del fútbol. Su equipo favorito era Atlético Nacional. Tenía el cuarto vestido de verde: escudos del equipo pegados en las paredes y una bandera que sobresalía en la cabecera de su cama y la que cuando jugaba el equipo la ponía en la puerta de la casa. Si el cuadro antioqueño ganaba, para Henao la vida era felicidad, alegría. Pero si perdía todo era una verdadera catástrofe. “Lloraba y todo”, recuerda su mamá Cecilia Montoya.

El fútbol para Henao era todo. Su sueño siempre fue ser jugador del Real Madrid o del Barcelona. Quería brillar en la Liga de España. Pero nunca pudo estar en un equipo de fútbol para hacer realidad ese anhelo. Simplemente jugaba en la casa de su abuela algunos ‘picados’ con los primos. Pero allí, en ese patio, él se sentía jugando en el Santiago Bernabéu o en el Camp Nou. Tanta era su afición por este deporte que ni siquiera la bicicleta estaba entre sus actividades primordiales.

Todo cambio un lunes festivo. Jonathan, primo de Sergio, lo retó a ganarle en un ascenso en bicicleta al alto de Los Topos. Henao no se dejó intimidar y casi sin pensarlo aceptó el duelo. Aunque el domingo anterior a la competencia se la pasó jugando fútbol todo el día y llegó con los pies adoloridos a la casa, nunca se amedrentó. Su mamá fue clara, tras ser cuestionada por Sergio Luis sobre si creía que iba a poder ganarle a su primo, ella dijo "no". Sin temeridad, sin dudarlo. Parecía ser un golpe duro, pero si algo ha caracterizado a este antioqueño es que siempre ha sido bien ‘corajudo’ y entre más complicadas sean las cosas, más grande es su motivación.

Ese lunes perdió. Fue una paliza por parte de Jonathan. Pero eso hizo que Sergio Luis buscara una revancha. Seis días después volvieron a encontrarse. El reto era el mismo: alto de Los Topos. Ese día Henao pedaleó con fuerza, con enjundia, con ganas y ganó. Ese día todo cambió. Su papá, Ómar Henao, se ilusionó con verlo enamorado de las bielas y los pedales. Y así fue. Comenzó a entrenar con él, a aprender de su padre lo básico del ciclismo. Hasta ahí llegó el fútbol.

Combinó el colegio con los entrenamientos. Con el tiempo el gusto por el estudio se fue perdiendo. Nunca perdió un año y aunque al final asistía casi obligado, logró graduarse de la Institución Educativa Santa Bárbara, de su natal Rionegro, en 2004. No pasó mucho tiempo para que se convirtiera en ciclista profesional en 2005. Comenzó su carrera en el equipo Orgullo Paisa y sus excelentes condiciones le valieron para que Colombia es Pasión-Coldeportes lo contratara, en 2007, cuando el Gobierno Nacional decidió crear su propia escuadra con los pedalistas más talentosos del país. En 2010 volvió al Orgullo Paisa, con el que ganó la Vuelta a Colombia, además de ganar dos etapas, convirtiéndose en uno de los más jóvenes en ganar esta carrera. Además, cerró el año con la segunda posición en el Clásico RCN.

Después de grandes resultados, el equipo SKY lo fichó en 2012, en el que ha brillado en el pelotón internacional. Han sido momentos dulces, pero también momentos amargos para este pedalista. En 2014 sufrió una fractura de una rótula tras tener un accidente al colisionar contra un vehículo cuando inspeccionaba el recorrido de la contrarreloj del Tour de Suiza, lo que lo dejó por fuera de competencia por el resto del año. Y además, también ha estado lo del pasaporte biológico que lo ha dejado varios meses sin competir.

Henao siempre se ha levantado, a pesar de las dificultades. Su sueño es terminar en el podio en cualquiera de las tres grandes. Para eso se ha entrenado duro, para eso trabaja. En 2016 inició la temporada con grandes resultados. En el Santos Tour Down Under fue tercero en la clasficiación general y después sería segundo en los Nacionales de Ruta, donde tuvo un final excepcional. En la París Niza finalizó sexto y fue clave para que el líder de filas del SKY, Geraint Thomas, saliera por la puerta grande y después finalizó segundo en la Vuelta al País Vasco. Un inicio de ensueño que se vio frenado debido a que fue separado por su equipo por lo del pasaporte biológico. “Fue muy duro recibir la noticia, porque me sentía en un momento extraordinario de mi carrera. He estado triste y aburrido, pero a la vez tranquilo porque sé de mi inocencia. Además, entiendo que todo hace parte de una política interna del equipo”, dijo en una entrevista con El Espectador el pedalista.

A finales de marzo, la UCI puso punto final a ese capítulo. Y tras entrenarse fuertemente durante esos meses, volvió para la Dauphine, donde fue 13 en la general. Estuvo en el Tour de Francia y fue un gregario de lujo para Chris Froome. Rio de Janeiro iba a ser su momento de gloria, pero una caída le quitó la gloria de las manos. Nuevamente se está levantando de las cenizas. Regresó en el Tour Down Under en Australia y ahora su próximo reto son los Nacionales de Ciclismo, carrera en la que en 2016 estuvo a centímetros de ganar. .