Sergio Martínez, el mejor juvenil de Colombia

Sergio Martínez, de 21 años, sorprendió a todos y con autoridad se quedó con el título de la Vuelta de la Juventud 2017. Sueña con correr en Europa y seguir los pasos de su ídolo, Alberto Contador.

Sergio Martínez subió a lo más alto del podio en la Plaza de Bolívar de Túnja, en donde terminó la Vuelta de la Juventud 2017. Gustavo Torrijos

“Go Shaggy, go” se leía en una camiseta blanca con la bandera de Colombia en el pecho, la cual portaban unas trece personas. Todas se abrazaban de felicidad tras finalizada la última etapa de la Vuelta de la Juventud, pues los kilómetros que recorrieron desde Bucaramanga se vieron recompensados. Sergio Andrés Martínez, por quien vinieron, se coronaba como campeón de la edición 50 de la competencia más importante del país en la categoría sub-23. En el podio lo acompañaron Cristian Muñoz y Germán Chaves, ambos de Coldeportes Zenú. (Lea: El futuro de Róbinson López: tras la rueda de Nairo Quintana)

Desde el podio, Sergio veía con sus ojos brillantes a su madre, tíos, abuelos, primos y amigos. “Me dicen Shaggy por el parecido que tengo con el personaje del programa de muñequitos de Scooby-Doo”, responde entre carcajadas el pedalista nacido hace 21 años en Bucaramanga. “Soy ciclista gracias a la afición que tiene mi papá por este bello deporte. Siempre lo veía entrenar y a los 17 años le dije que quería saber qué se sentía montar bicicleta. Ahí empezó mi historia. Ahora él no me pudo ver ganar porque se encuentra en México, pero ya llegará el momento para celebrar”. Mientras responde, Sergio es interrumpido por su entrenador Rafael Acevedo. Se envuelven en un abrazo, con los aplausos de fondo de todos los asistentes a la Plaza de Bolívar en la ciudad de Tunja. (En video: El preguntón de la vuelta: el sacrificio del campeón) 

El exciclista, que corrió por más de 19 años y desde 1991 se desempeña como entrenador, acogió a Sergio en el equipo Sogamoso Ciudad Incluyente para esta Vuelta de la Juventud, tras la recomendación del profesor Abelardo Rondón, quien impulsó al joven pedalista luego de sus excelentes resultados en unas pruebas realizadas en Bucaramanga. (Vea:¿Cómo se financia la Federación Colombiana de Ciclismo?)

Después de haber corrido su primera Vuelta de la Juventud con la Liga de Santander, en la que quedó en el puesto 55, y la de 2016 con el equipo Bakano, ocupando el puesto 70, Sergio, a pesar de ser consciente de que había escuadras mucho más grandes y con mejor preparación que la suya, siempre soñó con este momento. “Al principio de la competencia el profesor me decía que si hacíamos podio era un resultado excelente. Yo le respondí que no venía a eso, venía a ganar. Esa era mi mayor motivación”, sentencia. (Vea: Chaves, sinónimo de ciclismo)

Sergio se puso la camiseta de líder en la segunda etapa y no se la volvió a quitar. Tras llegar primero en la fracción entre Riosucio y Manizales, el bumangués se ubicó primero, con pocos segundos de ventaja sobre Cristian Muñoz y Germán Chaves, dos pesos pesados del Coldeportes-Claro. Ahí comenzó la defensa de la camiseta amarilla. Y el golpe de autoridad lo daría dos días después en la contrarreloj entre Mariquita y Honda, sacándoles más de un minuto de diferencia a sus perseguidores. El resto de la carrera fue una muestra de inteligencia pura. Atento a cada ataque, guardando piernas y respondiendo con creces en los momentos en que veía peligrar su liderato. Así labró su camino y escribió su nombre en la historia del ciclismo juvenil colombiano. Claro que en la etapa de este domingo sufrió más de la cuenta y cedió terreno, no obstante, dos segundos le fueron suficientes para quedarse con el título. (Lea: “Nairo es el mejor deportista colombiano de la historia”: Fabio Parra)

No fue un camino fácil, ni lo será. Hubo momentos en los que pensó en colgar la bicicleta y renunciar. Pero su padre, Henry Martínez, no lo dejó bajar los brazos y fue cuando más lo apoyó. Sergio respira, apela a la memoria, asegura que “lo más difícil es cuando uno se queda sin equipo, sin patrocinios, sin poder correr ni poder prepararse. Uno no sabe qué hacer, porque no hay alguien que te guíe en tu carrera. Yo no me esperaba esto, lo soñaba pero apenas ahorita lo estoy empezando a creer”, afirma el bumangués tras abrazar a su mamá, Liliana Rueda, quien tampoco lo ha dejado desfallecer y no oculta en sus ojos esa mirada de orgullo y satisfacción por todos los esfuerzos realizados.

Sergio se irá a dormir esta noche pensando en un futuro prometedor en el deporte que más alegrías le ha dado al país. Continuará admirando y siguiendo el ejemplo del español Alberto Contador, su referente en el ciclismo. Seguirá soñando, así como lo hizo con esta Vuelta de la Juventud, con llegar a Europa, disputar las grandes competiciones y volver a alzar los brazos en lo más alto del podio. En los próximos días viajará durante un mes a España para probarse con un equipo sub-23. “Será una linda experiencia. Luego espero estar con la selección colombiana en el Tour de L’Avenir”.

@juankromerog

 

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