"Si Nairo gana el Tour, vendrán muchos colombianos detrás": Hinault

El expedalista francés dice que el colombiano es su favorito para lograr la victoria final en la 'Grand Boucle'. "Él ha ganado un año de madurez mientras que los demás han ganado un año de vejez", dijo.

Nairo Quintana, líder del equipo Movistar en el Tour de Francia. Foto: AFP

Bernard Hinault se dispone a recorrer por última vez las carreteras del Tour de Francia antes de abandonar la carrera que fundó su mito y que, tras ganar en cinco ocasiones, le acogió como responsable de relaciones públicas.

El "tejón", observador privilegiado de la ronda gala, admira la repercusión que ha cobrado la carrera, pero lamenta el ciclismo encorsetado por las estrategias y los pinganillos en el que "solo los valientes se salvan". Para esta edición, la 'Grand Boucle' tiene tres favoritos: Nairo Quintana, Alberto Contador y Chris Froome, dentro de los que para Hinault el colombiano es el favorito para ganar esta edición.

¿Qué le ha pasado para abandonar "su" Tour?

Tengo un nieto y me apetece verle crecer. No vi a mis hijos, pero mi nieto es sagrado. Hace 42 años que estoy en la carretera y creo que debo pasar tiempo con mi esposa, que se ha sacrificado todo este tiempo por mi.

Pero lo echará de menos...

No. Soy yo quien ha tomado la decisión de dejarlo, nadie me ha puesto de patas en la calle. En mi cabeza todo está ya organizado. Voy a seguir algunas carreras, como Gabón, Bretaña, el Tour del Porvenir. Las carreras en las que pueda estar en contacto con los jóvenes, donde pueda hablar con ellos.

¿Y en julio qué hará?

Iré a la playa. Veré el Tour en la tele, pero solo el final. El resto no, porque si quitas los paisajes hay poco que ver. Desgraciadamente, la carrera se limita solo a la última hora. ¿Para qué ir a ver a cuatro corredores escapados y a 160 que les persiguen?

¿Tan mal ve el panorama actual?

El ciclismo carece de corredores con temperamento, con talento, que se atreven. El último que lo hace es Contador, es el último guerrero, el último que se atreve aunque lo pierda todo. Más que Nibali o que cualquiera de los otros. Lo que hizo en la Vuelta de 2012 contra Purito Rodríguez fue uno de los últimos pasajes del ciclismo de antes. Es algo fabuloso. Es lo que gusta.

Usted forma parte de la organización ¿no pueden hacer algo?

No podemos hacer nada contra eso. Lo único que yo haría sería suprimir los pinganillos para evitar que los directores lo controlen todo, para dejar al ciclista más campo a la improvisación.

Pero el ciclismo tiene que reflexionar. Si mañana la televisión suprimiera los paisajes, el 80 % de los espectadores dejarán de verlo y los patrocinadores se pensarían seguir. ¿Por qué no cambiamos la forma de correr y hacemos que la gente vea la carrera completa y no solo el último puerto?

Usted es el último francés que ganó el Tour (1985). Pensaba entonces que ningún otro francés le sucedería

Nunca pensé que Francia pasaría 30 años sin tener un campeón del Tour. Es demasiado. Van a tener que pensarlo. No tenemos el campeón fuera de lo normal. Para ganar hay que atreverse, pero los franceses son demasiado conformistas, son felices con lo que tienen, la vida es para ellos hermosa.

Mi sueño es ver un día un africano negro ganar el Tour. Ellos tienen hambre, son luchadores, apenas tienen medios pero se dejan todo. Cuando fui la primera vez a Gabón hace diez años si me hubieran dicho que habría un eritreo y un etíope en el Tour y que encima fueran competitivos hubiera pensado que era broma. Ahora están aquí. Cada vez que les vemos, nos damos cuenta que hay muchos jóvenes que tienen hambre. Van a llegar.

¿Qué les falta?

Tienen que profesionalizarse antes, para que tengan tiempo de estar entre los mejores. Si les traemos con 20 años, les hacemos correr con los europeos, les ponemos en un equipo con una buena estructura van a demostrar su valor. Porque tienen hambre de victoria.

¿Quién es su favorito para este año?

Quintana. El año pasado perdió el Tour cuando debería haberlo ganado, no atacó lo suficiente y su equipo o le ayudó cuando debía. Pero no le falta nada. Este año no hay adoquines, hay mucha montaña y la contrarreloj es en escalada. Además, él ha ganado un año de madurez mientras que los demás han ganado un año de vejez.

¿Es de los ciclistas que tienen hambre de triunfos?

Podría ser. Es el tipo de personaje que no duda, cuando tiene fuerzas ataca. Es cultural en Colombia. Si gana el Tour, vendrán muchos otros colombianos detrás.