Tour de Francia 2014 hace un guiño a Nairo Quintana

La ronda francesa le apostó a la montaña, el terreno donde mejor se desenvuelve el ciclista boyacense.

Nairo Quintana, junto al poderoso Chris Froome, su principal rival.Archivo El Espectador

En 2014, la carrera partirá desde Leeds, en el norte de Inglaterra, siete años después de la histórica salida de Londres en 2006.

Nairo Quintana, con una flamante temporada en este 2013, tendrá la montaña en el Tour de Francia 2014 como su principal aliada. El segundo de la pasada edición es el ciclista mejor posicionado para inquietar al poderoso británico Chris Froome, ganador de la ronda este año.

Con solo 54 kilómetros contrarreloj, la menor distancia jamás contenida en un Tour, el ganador de la pasada edición contará con menos herramientas para distanciar al ciclista colombiano del Movistar.

Quintana, por su parte, tendrá cinco llegadas en alto y un total de 25 puertos para expresar el ciclismo donde mejor se le da, cuando la pendiente es máxima.

"Quintana fue una de las revelaciones del pasado Tour. Fue el mejor escalador, mejor joven, ganador de etapas. Marcó el retorno de los grandes escaladores colombianos a la carrera y lo que se dejó entrever en 2013 debe confirmarse en 2014", afirmó el director de la prueba, Christian Prudhomme, durante el acto de presentación del recorrido para el año próximo.

“El joven subidor colombiano y sus compatriotas tienen material para confirmar su dominio en la montaña en el ciclismo internacional", señaló el responsable del Tour.

Prudhomme no dejó pasar por alto que la 101 edición de la carrera tiene una etapa con final en el puerto alpino de Risoul, una pendiente muy conocida para Quintana.

El joven ciclista tenía solo 20 años cuando ascendió por vez primera esa cumbre, con 12,6 kilómetros a un desnivel medio, casi constante, del 6,9 %.

Era el Tour del Porvenir que proponía ese ascenso en dos ocasiones. La primera en línea, al término de una jornada de 204 kilómetros en la que el colombiano distanció al estadounidense Andrew Talansky y al español Mikel Landa y se vistió de amarillo.

Al día siguiente, la prueba para promesas reservaba una cronoescalada de algo más de 13 kilómetros en las pendientes de Risoul. Quintana, al que nadie consideraba un especialista en la lucha contra el crono, volvió a distanciar al estadounidense, borrando el tópico de que los ciclistas colombianos no saben afrontar esa disciplina.

En Risoul, Quintana cimentó su triunfo en el Tour del Porvenir de 2010, su primera gran victoria en el ciclismo internacional.

En esa montaña alpina volverá a tener una cita el 19 de julio próximo. Los Alpes no serán, a todas luces, definitivos en la edición de 2014. Antes, el pelotón habrá atravesado el macizo de Los Vosgos, que los organizadores han reavivado con dos finales en alto. Por delante quedará mucho recorrido antes de que se juzgue la general.

Kilómetros, que muchos de ellos son favorables al colombiano. Los Pirineos guardan tres joyas en las que la diminuta silueta del ciclista de Boyacá puede ser definitiva.

El final de Pla d'Adet, con 10,2 kilómetros al 8,3 %, que culminarán una etapa que contiene también el Portillon, Peyresourde y Val Louron-Azet, parece hecha a la medida de Quintana.

La última etapa de montaña, con ascenso al Tourmalet y meta en el Hautacam, también le es favorable.

El Tour de Francia marcó el camino del colombiano, con más montaña y menos kilómetros contra el reloj. Basta saber si Nairo Quintana acudirá a la cita.
 

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