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Gerrans, de 28 años, frustró al español Egoi Martínez (Euskaltel), quien después de hacer un enorme trabajo en la escapada que llegó a buen puerto, fue segundo. Se puso a llorar pasada la meta porque el corredor del Credit le prometió que no le iba a atacar, de lo contrario "hubiese atacado yo antes", dijo hundido. La tercera plaza fue para el estadounidense Danny Pate (Garmin).
El austríaco Kohl (Gerolsteiner), quinto, se confirmó como revelación, Sastre le siguió a 4.03 del vencedor, Alejandro Valverde estuvo con los grandes y fue séptimo a 4.12, Menchov cedió al final y pasó octavo a 4.23, mientras que Franck Schleck cerraba el grupo a 4.41. El australiano Cadel Evans, a 4.50, se despidió del liderato.
El CSC salió victorioso de la etapa italiana. Logró el objetivo de vestir de amarillo a uno de sus jefes de filas. Le tocó a Franck Schleck y situó a Sastre sexto en la general a 49 segundos, con el resto de rivales a tiro de piedra. El madrileño le ganó la partida personal a Menchov por 20 segundos, a su propio compañero Franck le sacó 38 y a Evans 47. Demostró que cuando pidió los galones a principios de temporada no iba descaminado.
El equipo danés marcó las pautas, destronó a Cadel Evans y ya sabe que otro de los enemigos a batir en las siguientes etapas alpinas es el sorprendente austríaco Berhnard Kohl, a sólo 7 segundos del maillot amarillo. Evans descendió al tercer puesto del podio provisional, a 8, y Menchov, que atacó y se cayó, es cuarto a 38 segundos. Aparte de la buena impresión de Sastre, volvió a luchar entre los mejores Alejandro Valverde, que se metió noveno en el 'top ten' a 4.11 de Schleck y Samuel Sánchez se dejó la piel y figura décimo a 4.34.
La etapa llegó a Italia después de 9 años y respondió a las expectativas del espectáculo esperado. Hubo escapada tempranera que prosperó, lucha entre los favoritos al final y se sacaron conclusiones claras: el CSC es el equipo más fuerte y tiene dos bazas sólidas: Schleck y Sastre. El enemigo número uno es Menchov y Kohl no es un invitado de piedra.