Un Giro impredecible

Con siete colombianos este sábado iniciará la edición 98 de la primera grande de la temporada ciclística.

Rigoberto Urán, uno de los candidatos a ganar la edición 98 del Giro de Italia. Foto: AFP

Los españoles están convencidos de que el 2015 será un año espectacular para su ciclismo, el año del “doblete soñado”, del “gran reto” para su máxima estrella, Alberto Contador. El corredor del Tinkoff parte este sábado como gran favorito al título del Giro y con la ilusión de meterse entre los héroes de leyenda del ciclismo pues si lo gana y luego se impone en el Tour será campeón, en un año, en las tres grandes, (ya ganó en Septiembre pasado la Vuelta a España).

Es posible que con los resultados que obtuvo en las carreras de esta temporada, en las que no ganó ninguna prueba y en la que apenas obtuvo una victoria de etapa, la burbuja que habían creado haya perdido tamaño pero no ha desaparecido. Y las tres semanas en las que se concentró en el Teide, el sitio más famoso de España para la preparación en alta montaña, quizás los haga pensar que llega en magnífica forma para el inicio de su gran aventura.

Pero no la tendrá fácil en una prueba que tiene un recorrido bien diferente a las del pasado y en la que estarán luchando por la camiseta rosa el australiano Richie Porte, el colombiano Rigoberto Urán y el italiano Fabio Aru. Cualquiera de ellos puede hundir más al ciclismo de la península en una crisis que cada vez es más inquietante, con un solo equipo fuerte comandado por un colombiano y con sus figuras desperdigadas en escuadras de otros países.

El recorrido es muy distinto del que encontró Nairo Quintana el año pasado, en el que hubo montaña para dar y convidar. Esta vez se podría decir que el trazado favorece en igual forma a escaladores y a rodadores que se defiendan en los ascensos: En los primeros siete días de carrera sólo se encuentra una etapa con llegada en ascenso, la quinta, en la que será muy difícil conseguir una diferencia significativa. En la segunda habrá una jornada con final en ascenso, en la octava etapa, luego llano a la lata y se terminará con una cronómetro de 59,4 kilómetros, bastante plana, en la que un rodador puede ganar minutos importantes. Los ascensos de respeto estarán en la tercera semana, con dos etapas muy duras en las jornadas 15 y 16 y dos más con finales bien complicados en la 19 y la 20.

Si el Tour del año pasado fue hecho para rodadores y el Giro para escaladores, en esta ocasión se cambiaron los papeles… Mucho llano y una contrarreloj individual larguísima en Italia y sólo 14 kilómetros contra el reloj y montaña de todos los calibres en Francia.

Cuatro por la malla rosa

Aunque Contador, de 33 años, de entrada tiene cierta ventaja ya que en el Giro no estarán tres de las grandes figuras del ciclismo actual: el colombiano Nairo Quintana, el italiano Vincenzo Nibali y el keniata Chris Froome, no la va a tener fácil. Los perfiles de la carrera parecen más favorables para Richie Porte y para Rigoberto Urán, que andan bien en todos los terrenos y en los ascensos tendrá que vérselas con Fabio Aru.

Porte, de 30 años, viene este año de triunfo en triunfo: París-Niza, Vuelta a Cataluña y Giro del Trentino, así que se puede pensar que es el que está en mejor forma y asegura que se ha preparado mejor y ha bajado cinco kilos. Pero hasta ahora el australiano no ha podido ganar una carrera de tres semanas y su mejor figuración es un séptimo puesto en el Giro del 2010.

Rigoberto Urán, de 28 años, ha sido segundo en el Giro en los dos últimos años Y el no tener como rival a Nairo Quintana, quien seguramente era una sombra que no lo dejaba pedalear tranquilo, le puede dar un nuevo aire. Su opción dependerá del tiempo que pueda sacar en la contrarreloj y de que aguante en los tres o cuatro ascensos de extremada dureza que tendrá la carrera.

Fabio Aru, que en julio llega a los 25 años, fue tercero el año pasado y gran rival de Carlos Betancur en la lucha por la camiseta blanca en el 2013. Es la única carta que se juegan los italianos en la reconquista de su carrera.

Hay dos cosas que así mismo juegan contra Contador: su edad, 33 años, cuando ya comienza el declinar de un ciclista y el terreno llano que encontrará en las dos primeras semanas. Si en esas jornadas se va rápido –como se estila ahora en el profesionalismo- los escaladores acusarán el desgaste y llegarán con las piernas molidas a las etapas definitivas de la última parte.

Es muy posible que estemos ante uno de los Giros más apasionantes de la historia por la igualdad de fuerzas entre los candidatos al título y por las sorpresas que nos puede entregar ese raro recorrido de este año.

Los colombianos

Con Urán estarán seis colombianos más en la carrera. Carlos Betancur, Esteban Chaves y Sebastián Henao son los que pueden dar satisfacciones. Betancur es una incógnita. Tras su quinto lugar en el Giro del 2013 tuvo un bajón impresionante; resucitó para ganar la París-Niza del año pasado y luego se arrastró al fondo del pelotón en las restantes pruebas que corrió. Esteban Chaves, el corredor que más esperanzas despierta para el futuro, quizás tenga cierta libertad pues en el Orica no hay un líder consolidado y Sebastián Henao, que mostró que podía correr al lado de los duros el año pasado, tendrá que trabajar para Porte y a su lado puede figurar entre los de arriba.

Darwin Atapuma del BMC y Janier Acevedo del Cannondale irán triunfos de etapa y quizás salgan a conseguir puntos en la montaña. Mientras tanto Dayer Quintana, el hermano menor de Nairo y quien no es un escalador, llega con un equipo no muy fuerte del Movistar a buscar experiencia.

¿Se hará realidad la ilusión de los periodistas y los aficionados españoles de ver a Contador de rosa frente a la imponente catedral de Milán y de amarillo en los Campos Elíseos? Me inclino a pensar que, por el contrario, no ganará ninguna de las dos y que se ahondará la crisis de su ciclismo.

 

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