La Vuelta a España 2014, un recorrido ideal para escaladores

La ‘Grande’ tendrá ocho llegadas en alto por las 13 que tuvo en 2013.

AFP

La Vuelta a España presentó este sábado en Cádiz (Andalucía) su edición de 2014, que constará de 21 etapas entre el 23 de agosto y el 14 de septiembre, con un recorrido propicio para los escaladores.

Una vez más, la ronda española se presenta como una carrera poco apetecible para los velocistas. En esta 69ª edición sólo cinco etapas parece que se puedan resolver con una llegada masiva.

El pelotón partirá de Jerez (Andalucía) el 23 de agosto con una contrarreloj por equipos de 12 kilómetros en las calles de la ciudad. Las ocho siguientes etapas recorrerán esta región del sur de España.

Tras una primera parte de la carrera en la que habrá tres etapas de llano, tres de media montaña y una de montaña, el 1 de septiembre será el primero de los dos días de descanso de los que consta la prueba.

La 10ª jornada traerá una contrarreloj individual de 34 kilómetros que puede establecer diferencias importantes en la clasificación.

A continuación la prueba se dirigirá a las montañas de Asturias y Cantabria, donde espera un difícil tríptico; La Camperona (14ª etapa), Lagos de Covadonga (15º) y La Farrapona (16º), la "reina" de la carrera, según el antiguo escalador Fernando Martín, responsable de la ruta de la prueba.

Tras la segunda jornada de descanso el 9 de septiembre, la Vuelta concluirá con cinco etapas en Galicia, región donde comenzó la edición de 2013.

Durante la penúltima etapa se subirá el Puerto de Ancares. Sus curvas y pendientes "no tienen nada que envidiar al Angliru", en palabras de Pedro Delgado, vencedor de la Vuelta en dos ocasiones (1985 y 1989) y del Tour en 1988.

"Es un bello recorrido, con siete llegadas en alto un poco duras, algunas de ellas con sendas escarpadas, que pueden ser muy emocionantes... Me gusta, lo encuentro bastante equilibrado", dijo el español Alberto Contador, doble campeón de la carrera (2008 y 2012), en un vídeo mostrado en la presentación de este sábado.

Por primera vez desde 1993 la Vuelta no finalizará en Madrid, acabando en esta ocasión en el mismo lugar donde finalizó entonces; Santiago de Compostela. La última etapa será una contrarreloj individual de 10 kilómetros.

"Hay dos contrarrelojs individuales y, aunque la última es muy corta y no habrá grandes diferencias, siempre es interesante", valoró Contador.

Con ocho llegadas en alto por las 13 que tuvo en 2013, esta edición de la carrera es probablemente menos dura que la anterior, pero los ciclistas que acudieron a la presentación coincidieron en calificar el recorrido de "muy nervioso".

"Es un poco más suave que la Vuelta del año pasado, pero hay que tener cuidado, porque son los corredores los que hacen la carrera dura", dijo Alejandro Valverde, ganador en 2009 y tercero en 2013.