Y se vino la montaña en el Tour de Francia

La séptima etapa será el primer escenario para el combate esperado entre el británico Chris Froome y el colombiano Nairo Quintana.

El ciclista colombiano Nairo Quintana marcha séptimo en la general. / EFE
El ciclista colombiano Nairo Quintana marcha séptimo en la general. / EFE

El colombiano Nairo Quintana vela sus armas en víspera de la llegada de la alta montaña, su terreno predilecto, aunque en el equipo Movistar afrontan el tríptico pirenaico con prudencia, con una actitud defensiva más que ofensiva. La formación española y su jefe de filas están avisados ya desde el año pasado de que pueden recibir el zarpazo del británico Chris Froome desde el primer puerto de relevancia. (Conozca los datos de los colombianos que corren el Tour en nuestro especial)

La Piedra de Saint-Martin fue el trampolín en el que el líder del Sky fundamentó su triunfo de 2015 y ahora no quieren que les vuelva a pillar desprevenidos. “Posiblemente volverá a hacer lo mismo”, afirma Quintana sobre la actitud de su principal rival, pero el colombiano confía en el trabajo del equipo para que no suceda lo de 2015.

El Movistar considera que la primera etapa alpina, con la meta situada a 7 kilómetros de la cima del Col de Aspin, de primera categoría, no será decisiva. “Froome siempre lo ha hecho bien en Pirineos y creo que lo volverá a intentar. Nosotros trataremos de defendernos”, asegura el director del Movistar José Luis Arrieta.

El estratega no quiere desvelar sus planes, pero confiesa que toda táctica tiene que estar programada sobre tres semanas, sabiendo además que las principales dificultades de esta edición están en los Alpes. “Si analizamos los dos Tours en los que Froome ha sido primero y Nairo segundo, él sacó tiempo en Pirineos y nosotros le recortamos en Alpes. No sé si este año será igual, pero creo que ambos hemos tratado de cubrir nuestros puntos débiles”, asegura Arrieta.

El director anota otra diferencia, con respecto a la pasada campaña, que lastró mucho las opciones finales de victoria del colombiano: “Llegamos a la montaña con más de un minuto perdido en la general (por los abanicos de la primera semana) y este año estamos igualados en el tiempo”.

Un tiempo que en Movistar no paran de asegurar que acabó por ser decisivo para que Quintana no pudiera arrebatar el amarillo a Froome en los Alpes, pese a que en la penúltima etapa en Alpe d’Huez, le pusiera contra las cuerdas. “Fue el único día que mostró debilidad, hasta entonces, pese a lo que todo el mundo decía, se mostró sólido”, señala el preparador navarro.

El equipo también ha mostrado una gran fuerza en estos primeros días, lo que da confianza a Quintana. “Nairo está con confianza, el equipo está muy bien y ahora vienen tres días importantes”, aseguró Alejandro Valverde, tercero de la pasada edición y gregario de lujo de Quintana en la actual.

Asentado en la experiencia de sus 36 años, el murciano auguró que Froome atacará en los Pirineos, aunque esta vez, dijo, el Movistar estará preparado: “Lo importante es no ceder tiempo, si se puede sacar mejor, pero mañana no es la etapa idónea. Creo que las dos siguientes son mejores para marcar diferencias. En cualquier caso, habrá que estar atentos”

Corrida la sexta etapa, que ganó Mark Cavendish, Nairo se mantuvo en la séptima casilla de la general, a 5:17 minutos del líder Greg Van Avermaet. Froomme es quinto con el mismo tiempo.

 

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