Ya saben quién soy: Fernando Gaviria

En tres días el ciclista antioqueño le ganó dos veces al mejor embalador del mundo en los últimos años, el británico Mark Cavendish, quien no ahorró elogios para el colombiano.

Dos veces se ha visto la imagen del colombiano Fernando Gaviria celebrando en el Tour de San Luis, por delante de Mark Cavendish. / Maximiliano Amena - Archivolatino

En agosto de 2012 el antioqueño Fernando Gaviria ganó dos medallas de oro en el Mundial Juvenil de Ciclismo en Pista, en Nueva Zelanda. Se impuso en el ómnium, que es una clasificación que suma seis pruebas diferentes, y en la madison, al lado del bogotano Jordan Parra.

Esos títulos lo convirtieron en una de las promesas de la velocidad y pusieron a sus entrenadores y dirigentes a soñar con una medalla olímpica. Desde entonces este paisa, nacido en La Ceja el 19 de agosto de 1994, no ha hecho más que alimentar esa ilusión.

Incluso ahora que le está dando prioridad a la ruta, la especialidad que más lo apasiona. Porque esta semana Gaviria se presentó definitivamente ante la gran élite del ciclismo profesional al superar dos veces al británico Mark Cavendish, el mejor embalador de la última década y probablemente uno de los más rápidos de la historia.

Fernando había ganado ya varias etapas en competencias locales y múltiples medallas en eventos del ciclo olímpico, pero sus triunfos del lunes y el miércoles en el Tour de San Luis lo pusieron en boca de todos. “No sé qué va a pasar con él, pero hay equipos de todos lados buscándolo”, explicó ayer Carlos Mario Jaramillo, el técnico de la selección colombiana Manzana Postobón, con la que el pedalista del Coldeportes Claro está corriendo en Argentina.

“A mí el dinero no me preocupa, corro porque el ciclismo es mi pasión y quiero ganar siempre”, dice Gaviria, quien a sus 20 años siente que todavía tiene mucho que mejorar. “La pista me ha ayudado a perfeccionar mi técnica, a trabajar la concentración en carrera y a tomar decisiones en milésimas de segundo. Ha sido la base de lo que hago en la carretera”, agrega antes de admitir que está viviendo un sueño.

“He visto muchas veces a Cavendish ganando en el Tour, el Giro o la Vuelta, sólo tenerlo al lado me da mucha emoción, es un ídolo, un monstruo. Vine pensando en al menos disputarle un embalaje y ya le he ganado dos. Todos los sacrificios que he hecho, definitivamente han valido la pena”, asegura el colombiano, que en diciembre pasado se coronó campeón del omnium en la Copa Mundo de Londres y ya tiene títulos suramericanos, centroamericanos y panamericanos.

Su talento es innegable. Incluso el propio Cavendish, ganador de 43 etapas en las grandes vueltas, lo define como “un joven rapidísimo, pero al que se le nota la experiencia, la formación en la pista. Tiene mucho futuro”.

Eso lo dijo después de su segunda derrota ante Gaviria, quien admitió que “quizá el triunfo del lunes fue una sorpresa, incluso para mí, pero el miércoles volví a hacerlo incluso con mayor autoridad, pues ya me tenían referenciado. Creo que ahora ya saben bien quién soy”.

Fernando, hermano de la también ciclista Juliana Gaviria, quien es la esposa del campeón mundial Fabián Puerta, tiene claro, sin embargo, que este es apenas el comienzo de una brillante carrera: “esta ha sido una de las semanas más felices de mi vida, pero espero que lleguen mejores. Yo corro para ganar, siempre que me paro en la línea de partida tengo la ilusión de llegar primero, de darlo todo y aguantar al máximo el dolor en las piernas, porque los rivales también lo sienten, así que aspiro a seguir celebrando”.

Y a pesar de los elogios no pierde la perspectiva. “Por ahora soy un corredor para pelear llegadas masivas, hay otros aspectos en los que debo mejorar, especialmente en el ascenso. Por eso cuando las jornadas no me favorecen, soy un gregario más. He trabajado muy duro, sin descanso, pero acá recojo los frutos. No me arrepiento de los sacrificios que he realizado, porque estoy pasando momentos muy felices”.

Precisamente por eso no quiere asumir retos innecesarios y prefiere tomarse las cosas con calma: “Sueños tengo muchos, los de casi todos los ciclistas, pero ahora mismo estoy enfocado en hacer una buena temporada con mi equipo y asesorarme bien para ver a dónde voy en 2016. Tampoco pienso mucho en el dinero, no es lo que me motiva. Siempre tengo claro lo que un técnico me decía: si divides la plata que ganas por el número de pedalazos que das, siempre saldrás perdiendo, así que mejor corre por pasión’”.

Y eso es lo que hace Fernando Gaviria, un ciclista que para los especialistas tiene una condición envidiable y gracias a su capacidad para brillar en la pista y en la ruta puede llegar a ganar todo lo que se proponga.

Además, el hecho de que haya desafiado sin complejos al mejor embalador del mundo demuestra la personalidad que tiene y deja claro que la nueva generación de ciclistas colombianos puede pelearle de tú a tú al que sea, como lo han hecho en años anteriores Nairo Quintana y Rigoberto Urán, entre otros.

“Esta es una profesión muy dura y uno nunca sabe cómo encontrará el camino. Lo importante es disfrutarla y ejercerla con amor”, asegura Gaviria, un hombre amable y frentero que siempre reconoce al apoyo de sus compañeros: “En San Luis hemos hecho un trabajo excelente. Los muchachos han trabajado para que yo llegue muy bien ubicado a los embalajes, ojalá podamos pelear la última etapa, la del domingo, para cerrar con broche dorado”.