Yo estuve relatando el Giro

El ciclista colombiano Nairo Quintana logró algo histórico para el deporte latinoamericano al convertirse en el primer pedalista de la región en coronarse campeón de esa competencia italiana.

El ciclista colombiano Nairo Quintana con su hija Mariana, tras ser el campeón del Giro de Italia. / EFE

Lo cierto es que Nairo Quintana llegó como uno de los grandes candidatos para ganar el Giro de Italia. Eso estaba presupuestado y finalmente así sucedió. Se erigió campeón. Pero el primero que nos sorprendió fue Rigoberto Urán, quien se vistió de rosa. En este caso le tocó a Colombia festejar, porque tienen una legión notable de corredores bien preparados. Por eso hay que estar pendiente: porque no sabes qué corredor puede dar la sorpresa en cualquier momento. Como pasó en la Vuelta a España con Winner Anacona, Julián Arredondo, en el Giro, o con el mismo Nairo en toda su temporada.

Fue un día raro ese en el que Nairo se convirtió en líder. No se sabía si se corría la etapa. La verdad que hubo varios entredichos, que la propia organización estaba a la expectativa de ver qué iba a suceder. Después todo se normalizó. Nairo descendió y puso un ritmo en la última trepada que nadie pudo igualar. Yo creo que él demostró ahí para qué estaba, sacándole una gran ventaja a los otros corredores, y prácticamente sentenció el Giro.

En lo que restaba de carrera lo vi contundente, seguro. Escaló como los mejores y con cada pedaleada les sacaba más segundos a sus rivales. Entonces dijimos: este chico es cosa seria.

Yo creía que iban a faltar muchos años para que dos colombianos estuvieran en lo más alto del podio de una de las grandes carreras. Analizaba las camadas de ciclistas y decía: bueno en cinco o diez años ellos van a ser protagonistas. Pero el hecho de que no sólo hayan peleado el podio sino que hayan hecho el uno-dos histórico marca una nueva etapa en el deporte latinoamericano. Los europeos están cada vez más preocupados por los avances de los colombianos. Además, este país es el segundo con más corredores en el ciclismo World Tour (16), y ahora están superando a las grandes potencias del Viejo Continente. Esto hace que países como el mío (Argentina) intenten copiarlos para poder sacar grandes corredores.

Yo vi correr a Nairo en la Vuelta a España de 2011 y ya se notaba que iba a ser uno de los más grandes. La verdad es que todos se anticiparon unos cuantos años y ahora su país está preparado para pelear cualquier podio. Pero no sólo con Nairo y Rigo: cada día hay chicos que crecen más. La única realidad de hoy es que Colombia es el único país latinoamericano que tiene opciones para soñar con seguir ganando grandes.

Uno que está acostumbrado a ver a Nairo en la bicicleta ya sabe cómo es. Uno a veces no en consciente de que Quintana es una megaestrella del ciclismo mundial y lo tiene ahí como cualquiera de nosotros. Siempre se mantiene con los pies en la tierra, por más que haya ganado varios títulos en su carrera, porque la verdad es un gran tipo, humilde y profesional. Pero esa es una tendencia en los ciclistas colombianos: todos son amables, entregados al público. Tratan de seguir siendo buenas personas a pesar de ser famosos, son un gran ejemplo para las nuevas generaciones.

Destaco especialmente de Nairo la humildad. Lo conocí bien este año antes del Tour de San Luis, en Argentina, y la verdad que es una gran persona. Alguna vez le pedí una entrevista muy tarde en la noche, y aunque estaba cansado y tenía que levantarse temprano al otro día, sacó tiempo y me colaboró en todo. Siempre intenta atender a todo el mundo, desde el medio más grande hasta la radio menos reconocida. Eso me llamó mucho la atención. Porque eso no es habitual en el deporte y demuestra lo que él es como persona. Yo sé que ahora es un poco más complicado llegar a él después de ganar el Giro, pero eso no es por Nairo sino por la gente que lo cuida, que sabe que ahora es una gran estrella, y eso no me parece que esté mal. Uno entiende, pero sé que él siempre tiene los pies sobre la tierra y a mí sinceramente me llena de orgullo.

La imagen de Nairo en el podio final del Giro de Italia, con su hija Mariana vestida de rosa, nunca la vamos a olvidar. Yo en medio de la transmisión lo decía: la nena no tiene ni idea de lo que acaba de conseguir su papá. En unos años se dará cuenta de todo y me imagino que será muy gratificante para Quintana.

Y es que a todos a los que nos gusta el ciclismo nos gusta Nairo. Uno ve a Froome mirando la computadora, analizando datos y estadísticas, pero uno no quiere eso; uno quiere las cosas como se corría antes, y Nairo lo hace así, a la antigua: corre con el corazón, con la mente, siguiendo sus instintos, y a uno le encanta eso.
Mucha gente en Colombia todavía no se ha dado cuenta de lo que consiguió Nairo. Y este chico y Rigo salieron primero y segundo, respectivamente, algo impresionante. Hay que ser pacientes y entender que lo que consiguieron fue una hazaña para todos en Latinoamérica.

Sobre la posibilidad de que sea campeón del Tour de Francia, debe ir paso a paso. No va ser fácil. Todos creen que Nairo está para ganar todo y no es tan sencillo como parece. Realmente, el Tour es complicado. Hay que ir con cuidado y Nairo es un corredor excepcional, pero las grandes hay que saberlas correr. Además es muy joven y todavía tiene mucho camino por recorrer. Muchos a los 25 años no habían ganado ninguna carrera importante y él ya lo consiguió; entonces hay que ser mesurados, pero obvio que uno sueña con que Nairo lo pueda ganar.
* Relator especialista de ciclismo de Espn.

 

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