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Ni siquiera una semana después de que el Cúcuta terminara por sepultar cualquier esperanza de representación colombiana en la Copa Santander Libertadores, nuestro país tiene su propia revancha en el certamen continental, cuando éste entra a partir de hoy en la serie de cuartos de final.
A simple vista, los ocho clubes que avanzaron a la tercera fase representan otras naciones (tres brasileños, dos argentinos, dos mexicanos y un ecuatoriano), pero en dos de esos planteles, militan un par de futbolistas tricolores y además, la Confederación Suramericana de Fútbol designó dos cuartetos arbitrales nacionales en los juegos de ida.
Mauricio Alejandro Molina con el Santos y Fabián Andrés Vargas, al servicio de Boca Juniors, han sido y serán Colombia en la Copa, porque en la presente versión vienen actuando con marcada regularidad y ambos se perfilan como titulares para enfrentar al América y Atlas de México, respectivamente.
El primero califica el nivel actual como “bastante parejo, nos había costado mucho trabajo ganar de visitante, pero ya lo conseguimos en esta parte definitiva y así el equipo tomó mucho ánimo y fortaleza”, aunque para Mao, “en esta llave contra América vamos a tener que hacer un buen partido para llevarnos una ventaja y poder definir en casa”.
Al goleador del Santos en esta Libertadores, el técnico Emerson Leao lo confirmó en la formación inicialista para mañana y esa misma dicha parece disfrutarla Vargas, quien no tiene números tan positivos como el antioqueño —es el que más amonestaciones ha recibido de los xeneizes (3)—, pero le ha respondido a Ischia y el entrenador le encomendará una vez más junto a Battaglia, la tarea de recuperación.
Para el bogotano que ha ganado con los auriazules la Intercontinental de Clubes (2003) o la Recopa Suramericana (2005), mas no la Copa, “el equipo viene de menos a más. En la primera fase nos costó un poco, pero en la llave frente a Cruzeiro demostramos para qué estamos, ganamos con autoridad, pero en un torneo como éste de nada vale lo que hiciste sino lo que hagas cada 90 minutos y por eso estos primeros frente a Atlas serán definitivos en nuestras aspiraciones”.
De igual forma acepta que el haber enfrentado a los ‘Zorros’ mexicanos en primera fase, “sirve para tener una mejor referencia del rival”, pero recalcó que “cada partido es una historia distinta y más ahora que es una serie de vida o muerte y no de grupo como nos tocó al principio, eran otras perspectivas en ese momento”.
Justicia a la colombiana También lo serán para los demás colombianos que harán presencia en la Santander Libertadores, los cuales no tendrán número en su camiseta, pero igual estarán dentro de la cancha con una misión distinta: impartir justicia.
Para dos de los juegos de ida, de cuartos, la Conmebol confió en un par de ternas colombianas, las cuales se desplazaron desde la noche del lunes a Sao Paulo y Buenos Aires. En pleno aeropuerto El Dorado, los seis representantes del arbitraje colombiano alcanzaron a cruzar conceptos y, por supuesto, desearse la mejor de las suertes.
El moderador de la improvisada charla en el muelle internacional no podía ser otro que Óscar Julián Ruiz, el cual orientará el encuentro de esta noche en el Morumbí, entre Sao Paulo y Fluminense, y quien estará asistido por Humberto Clavijo y Rafael Rivas, mientras José Buitrago será el cuarto hombre. Con tantos sellos en su pasaporte, Cacharrito es de los que piensan que “con estas designaciones se ratifica que a nivel suramericano, el referato de Colombia goza no sólo de vigencia sino también de un prestigio importante”.
Recomendaciones fueron y vinieron, pero si algo deja tranquilo al juez llanero es “la confianza que se me sigue brindando, pero al mismo tiempo la responsabilidad cada vez se hace más grande y como tal, uno debe prepararse de la mejor manera, porque el fútbol de hoy te demanda estar no sólo bien físicamente, también tener atención antes, durante y después de los partidos”.
Wílmar Roldán, quien estrena escarapela FIFA este año y es el candidato de muchos para suceder en un futuro a Ruiz, siguió con atención las reflexiones de quien considera su “ídolo y modelo a seguir para las nuevas generaciones del arbitraje colombiano que era uno antes de Óscar y otro después de su aparición”.
Llegaron juntos al terminal aéreo, pero tuvieron distintos destinos, porque el silbato antioqueño se encuentra desde ayer en la capital argentina, donde esta tarde, en compañía de Wilson Berrío y Javier Camargo como asistentes, y Francisco Peñuela de cuarto oficial, orientará el Boca-Atlas, un sueño que se le hará realidad, pero a medias, porque siempre aspiró a “pitar en La Bombonera, pero por la suspensión a esa cancha, me tocará hacerlo en el estadio de Vélez, aunque lo haré con el compromiso que implica un partido de Libertadores”.
En definitiva, misiones distintas tendrán los nuestros en esta fase de Libertadores, pero hay algo claro, a Colombia no la han eliminado de la Copa.