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Con los ojos puestos en 'Teo' Gutiérrez

Racing no quiere contar más con el colombiano a causa de sus actos de indisciplina.

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Daniel Avellaneda / Corresponsal, Buenos Aires
16 de abril de 2012 - 09:00 p. m.
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La mañana del lunes estuvo convulsionada en Avellaneda, a unos pocos kilómetros de la Capital Federal. Y esta vez no tuvo que ver con los trancones que cortan el tránsito sobre el puente Pueyrredón, uno de los pocos accesos a la ciudad. Los medios se volcaron masivamente al estadio Juan Domingo Perón por dos temas que sacuden la vida de Racing Club, uno de los cinco grandes del fútbol de estas tierras: la asunción de Luis Zubeldía, joven técnico de 31 años que reemplazó al veterano Alfio Basile, y el despido definitivo de Teófilo Gutiérrez. Tal cual adelantó El Espectador en su edición de ayer, el delantero colombiano no volverá a vestir la camiseta celeste y blanca. Y aunque se suponía que asistiría al entrenamiento matutino, el manager, Roberto Ayala, vía telefónica, le recomendó que no apareciera por el ‘Cilindro’. Lo que restaba anoche, al cierre, era resolver su salida, ya que el atacante tiene dos años y medio de contrato vigente, recientemente renovado en enero. ¿Será cierto que lo llamaron de Lanús para jugar los octavos de final de la Copa Libertadores de América?

“Mañana (por hoy) Teo se va a presentar en el entreno”, anunció Efraín Pachón desde Colombia, el apoderado del futbolista barranquillero. Y, por las dudas, ya se había comunicado con dos abogados para constatar su presencia en la práctica. Sin embargo, Gutiérrez no apareció. Habría vivido, como mínimo, un mal momento en ese vestuario que ya estaba picado desde el sábado, cuando Racing cayó 4-1 en el clásico frente a Independiente y se cruzó con sus compañeros. Entonces, Sebastián Saja le quiso pegar y la terminó ligando Giovanni Moreno, quien se interpuso entre el arquero y su compatriota. Después, Teo amenazó a su compañero con un arma de aire comprimido. Esa situación empujó a la dirigencia a terminar abruptamente con el ciclo del costeño, un jugador de recurrente falta de profesionalismo.

“Nosotros como institución, somos muy respetuosos de las personas y los contratos. Es un caso delicado. Lo vamos a analizar. Vamos a buscar la mejor solución para el chico y para el club. Pero Teo no va a jugar más en Racing”, aseguró el presidente Gastón Cogorno ayer al mediodía, en el marco de la presentación de Zubeldía. El flamante entrenador no quiso hacer nombres propios cuando le preguntaron por el colombiano. “No quiero hablar de apellidos en particular. Esta es una decisión que tomó la institución. No queda bien que hable de lo que pasó, lo que propongo de mi parte es mirar hacia delante”, apuntó el nuevo técnico.

Ahora, la puja está centrada en cerrar una desvinculación que no será sencilla porque el grupo inversor, dueño del 80% de los derechos económicos del delantero, tiene otros futbolistas en Racing, lo que podría generar un conflicto de intereses. Sin ir más lejos, sus integrantes son los mismos empresarios que trajeron a Gio Moreno. ¿Pagará alguna consecuencia el otro colombiano? ¿Terminará el club albiceleste de abonar el 37,5 por ciento que le compró a Atlético Nacional de Medellín? Al cierre de esta edición, Carlos Granero, representante del jugador en Argentina, estaba finiquitando los detalles de la partida de Gutiérrez con la plana mayor de la Comisión Directiva.

Los dirigentes de La Academia pretenden echar al colombiano con causa justificada, por mostrar un arma en el vestuario. Y creen que ganarán más dinero que el que perderán dejando ir a la oveja negra del grupo. Porque a pesar de que le corresponde un 20 % en una futura venta, el contrato que firmó Gutiérrez en enero es muy costoso. De hecho, Teo es el segundo jugador mejor pago del país, detrás de Juan Román Riquelme, de Boca Juniors. La inversión de Racing, está claro, no tuvo beneficio en lo deportivo. Porque en estas diez fechas que se llevan disputadas del torneo Clausura de Primera División, el goleador apenas metió cuatro goles. El último fue el sábado, en el clásico de Avellaneda.

“El problema de Teo es que se sentía discriminado por sus compañeros. Veía que lo hacían a un lado. Yo, en nombre de él, le ofrezco mis disculpas a las dirigencia de Racing. Él quiere seguir en el club”, declaró Pachón.

Tarde, muy tarde para arrepentimientos. A esa altura, Cogorno y su Comisión Directiva tenían una decisión tomada: que Gutiérrez se vaya con sus goles y conflictos a otra parte.

Por Daniel Avellaneda / Corresponsal, Buenos Aires

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