Continuamos con el proceso: Leonel Álvarez

El antioqueño fue ratificado como entrenador del combinado nacional. “Es una gran satisfacción”, afirmó el estratega, quien espera arrancar con pie derecho la Eliminatoria hacia el Mundial de Brasil 2014, el gran objetivo de su gestión.

Leonel Álvarez había sido siempre una posibilidad. Tras la renuncia de Hernán Darío Gómez, el nombre del antioqueño sonaba una y otra vez. Una realidad lo respaldaba: Álvarez podría garantizar la continuidad de un proceso. Finalizado el microciclo por Estados Unidos, la posibilidad se volvió concreta, real: el entrenador interino pasaba a ser ratificado.

Luis Bedoya, presidente de la Colfútbol, afirmó: “se han tomado algunas decisiones. La primera, decir que el profesor Leonel Álvarez Zuleta ha sido ratificado como técnico de la selección de mayores”. El segundo anuncio complementaba al primero: el cuerpo técnico (médico, kinesiólogo, utilero) también había sido ratificado. Sólo queda por definir el asistente.

Después de afirmar que daría el nombre de su segundo este lunes, Álvarez se refirió al talante de quien lo acompañará. “Estamos manejando un perfil de alguien que tenga conocimiento”, apuntó. “En esto uno busca transparencia y lealtad”. Dentro de los candidatos, suena con fuerza el colombo-uruguayo Julio Comesaña, quien conoce bien la dinámica de las Eliminatorias. Lo comprobó con una frase: en un torneo de esa naturaleza, “son más importantes la estrategia y la planificación que el trabajo de campo.”

Sin embargo, el antioqueño evitó dar nombres. Sólo afirmó: “Tengo toda la libertad de escoger quién me va a acompañar”. “Esto es una familia”, añadió, “y los miembros del Comité dan pautas, pero me han entregado toda la potestad para elegir”. Antes, cuando ya había pronunciado las palabras de rigor (“para mí es un honor, una gran satisfacción, ser el técnico de la selección”), Álvarez había dejado claro que no le incomodó el tiempo que la Federación se tomó para ratificarlo.

“Para nada me molestó, supe muy bien cuál era mi rol cuando vine con el profesor Gómez. Habíamos hablado de lo que íbamos a hacer en estos dos partidos, y lo conversamos con el presidente, y acompañamos al equipo para continuar este proceso. Ellos tenían derecho a analizar, a buscar lo mejor para el país”, reconoció.

Para Álvarez, se trata de un punto cumbre. El exjugador había comenzado su carrera como entrenador en el Deportivo Pereira, donde fue asistente técnico. Luego de ese paso, llegaría al Medellín como segundo de Santiago Escobar, quien saldría del equipo por malos resultados (el ‘Poderoso’ terminó el Apertura 2008 último en la tabla de posiciones). El ascenso sería parecido al de hoy, pues asumió como técnico en propiedad del equipo paisa, al que llevaría a ganar el Finalización de 2009.

“Saber qué es ponerse la camiseta y saber qué se siente, lo que pesa, es de mucho valor”, sostuvo. “Ahora, en esta etapa de entrenador, siento satisfacción, pero también mucho compromiso: sé lo que enfrentamos, una eliminatoria larga, complicada, pero esperamos estar a la altura de las circunstancias y empezarla con pie derecho”.

Para el partido de La Paz, Álvarez ya tiene claro un plan de trabajo: anunciar los convocados el 29 de este mes, recibirlos a principios de octubre, concentrarlos en Bogotá y viajar a la capital boliviana un día antes del encuentro. Para la preparación, Quito suena como alternativa. “Es una de las opciones, pero quiero escuchar el concepto de quien me acompañe para hacer la mejor elección”, reconoció.

Sobre Barranquilla, la sede de los dos primeros partidos que la selección jugará como local, el paisa fue claro: “es una sede donde clasifiqué a tres mundiales, y la conozco muy bien. Aunque todas las ciudades merecen tener al equipo nacional, por el el conocimiento y lo ganado, Barranquilla es el lugar para nosotros empezar y terminar, porque queremos lograr resultados y buscamos que se convierta en un fortín”.

En su presentación como seleccionador nacional, Álvarez no dejó de elogiar al grupo de jugadores con que contó frente a Honduras y Jamaica. “Es una familia, hay respeto y admiración de parte y parte, son muchachos que tienen un compromiso y una responsabilidad y un gran sentido de pertenencia, un amor por volver a llevar a Colombia a un Mundial. A mí me hicieron sentir muy bien”, reveló.