"Antes nos conformábamos con ir a Europa, ahora quieren triunfar"

El exinternacional colombiano Faustino Asprilla repasa el papel de su selección y recuerda su paso por Europa.

Faustino Asprilla, uno de los mejores futbolistas de la historia del fútbol colombiano, está presente en la Copa América de Chile 2015. / Archivo El Espectador

Faustino Asprilla (Tuluá, 1969) fue uno de los primeros futbolistas colombianos en emigrar a Europa en los 90. Delantero durante seis años del Parma italiano y dos en el Newcastle inglés, el Tino formó la punta de ataque de la mejor selección hasta la irrupción de la actual generación. Recién llegado de Chile, donde ha visto el arranque de la Copa América, Asprilla ahora participa en diversos actos publicitarios y se centra en el lanzamiento de una marca de preservativos.

¿Cómo va su negocio?

Bien, están a punto de salir. Todo surgió por una broma con unos amigos, me dijeron que los condones me quedaban como pasamontañas. Aún no los he probado.

¿Qué recuerda de su paso por Europa?

Creo que ha sido lo mejor que me ha pasado en mi vida deportiva. Sobre todo jugar seis años en Italia, ganar cinco copas con el Parma… En aquella época los equipos italianos, aunque eran muy defensivos, lo ganaban todo. Llegaban a las finales de todo. Siempre me pareció increíble. Es lo que pasa un poco ahora con el fútbol español, ¿no? Ahí tienes al Barça, al Madrid, al Sevilla…

¿Mantiene contactos con sus compañeros del Parma?

Sí, yo hablo mucho con Zola, con Apolloni, con Verón… Jugar con Gianfranco Zola era… Tuve el privilegio de poder jugar con dos grandes, como Zola y Aristizábal, en Colombia. Nunca vi a una persona pegarle a la pelota como lo hacía Zola. Todavía hoy lo podría hacer. Era un espectáculo verle patear los tiros libres.

Excepto usted, ningún colombiano de su generación llegó a cuajar en Europa. ¿Por qué?

Es muy complicado. Yo llegué a un equipo con el respaldo de la Parmalat, una gran empresa, que supo comprar buenos jugadores. Se armó un equipo que jugaba un fútbol muy parecido al que se hacía en Colombia. El Pibe Valderrama, Leonel Álvarez… llegaron a Valladolid a importar un fútbol que no se jugaba en España.

¿Qué ha cambiado para que ahora sí triunfen?

El futbolista colombiano, el suramericano en general, tiene ahora otra mentalidad. Antes nos conformábamos sólo con ir, jugar y ganar dinero. Ahora no, ahora también quieren triunfar.

¿Cómo era aquella generación de los 90?

Espectacular. Jugábamos muy bien al fútbol. La diferencia entre nosotros y la selección española que ganó la Copa del Mundo es que ellos ganaron la Copa del Mundo. Pero el fútbol era muy similar. Xavi, Iniesta, Villa… Son jugadores como eran el Pibe, Freddy Rincón o yo. Muy similares, la diferencia son los títulos.

¿Por qué nunca llegaron a ganar?

Nos quedamos ahí, cortos. De pronto nos vimos envueltos en el pesimismo colombiano, todo el mundo decía que jugábamos bien, pero nunca ganábamos. Uno se lo va creyendo y se va acomodando. Pero llegamos a dos semifinales de Copa América. En el Mundial de Estados Unidos sí nos pasó algo muy extraño, inexplicable.

¿Qué pasó?

No sé, cosas extrañas. Estábamos acostumbrados a darles la vuelta a los partidos. Éramos un equipo que si nos marcaban un gol, metíamos luego tres o cuatro. En el Mundial no fue así.

¿Cómo ve la Copa América?

El archifavorito es Argentina. Tiene a Messi, por eso es el archifavorito. Pensaba que Brasil iba a ganar. De hecho, pienso que después del Mundial que hizo, debería ganar.

¿Qué le pareció la actitud de Neymar ante Colombia?

A mí Neymar me gusta cuando juega serio. Cuando juega en el Barça es un jugadorazo. Cuando juega como contra Colombia es muy normalito. Es la actitud. Si en el Barça tira tres túneles y no le salen alguien va a ir y le va a decir: “Bueno, qué está pasando”. Contra Colombia, en el primer tiempo, tiró 50 túneles y 50 sombreros. Nadie le dijo nada. Los compañeros le tendrían que haber dicho: “Bueno, ¿usted vino o no vino?. Si no quiere jugar, que metan a otro”.

¿Cómo ve la delantera colombiana?

Radamel Falcao es un goleador, un rematador, un finalizador, un tigre en el área. Carlos Bacca se asocia más, juega más con los compañeros, busca más paredes. Jackson Martínez es una pantera, un goleador y Teófilo Gutiérrez es un gran delantero centro y tiene además pase de gol. Se parece mucho a Tostao, el brasileño. El problema es que para hacer goles se tiene que brillar atrás. A esta gente no se le olvida marcar goles de la noche a la mañana. Los laterales, Camilo Zuñiga y Pablo Armero no están brillantes en su juego. James no está brillante. Igual que Cuadrado. A mí me hubiese gustado tener a Cuadrado de compañero, me gusta su fútbol, la personalidad, la alegría, la gambeta…