Las apuestas de don José

Uno de los jugadores que lideran el cambio generacional que está implementando el técnico Pékerman en la selección fue el que marcó el gol de la victoria ante Brasil.

Aunque no brilló como en otras noches, el volante James Rodríguez mejoró su nivel con respecto al duelo ante Venezuela. AFP
Con fuerza, como un grito de desahogo. Así celebraron los jugadores de las selección de Colombia la victoria frente a Brasil en el estadio Monumental de Santiago de Chile. Acababan de terminar con una sequía de 24 años sin derrotar a los pentacampeones del mundo. También era un nuevo comienzo en esta Copa América.
 
Luego de la caída ante Venezuela, el pasado domingo en el estadio El Teniente de Rancagua, el combinado nacional demostró que recuperó rápidamente su memoria futbolística, y lo hizo ante un rival de peso, como lo es Brasil. Los jugadores salieron a afrontar este decisivo duelo con la misma actitud que mostraron en el pasado Mundial y les devolvieron la esperanza a cientos de seguidores que tenían un sabor amargo luego del traspié del debut. Silenciaron las críticas de algunos sectores de la prensa y ratificaron su competitividad y vigencia para participar en un torneo de esta altura.
 
Si bien el técnico argentino José Pékerman había asegurado antes de llegar a este torneo que su principal objetivo con el combinado tricolor es alcanzar la clasificación al Mundial de Rusia 2018, y que este campeonato serviría como un evento para consolidar a la selección que afrontará este nuevo reto, la actitud mostrada por el equipo y el fútbol que exhibió en la fría noche santiagueña hacen pensar todo lo contrario, que está para llegar lejos en tierras australes y que la orden es dejarlo todo en la cancha.
 
“Siempre hay partidos malos y tardes malas. Lamentablemente contra Venezuela fue uno de ellos. Sin embargo, el grupo está unido y tranquilo. Hay que pensar en Brasil y ganarle. Estamos listos para afrontar este reto”, aseguró James Rodríguez en la previa del encuentro, y así fue. Demostraron sobre el terreno de juego que Colombia aprendió a superar adversidades y manejar la presión que puede traer este tipo de situaciones. Ahora, así como lo hizo con Venezuela, el equipo deberá pasar la página de este histórico triunfo y pensar en el siguiente partido.
 
El seleccionado peruano es precisamente el siguiente reto del equipo colombiano en esta Copa América. Frente a los incas, el combinado nacional buscará su clasificación a los cuartos de final y confirmar lo mostrado ayer en el estadio Monumental. El partido se jugará el próximo domingo, desde las 2:00 p.m., con transmisión del Gol Caracol, en el estadio Germán Becker de Temuco, ciudad ubicada a 680 kilómetros de la capital chilena.
Se espera que Pékerman ponga contra Perú el mismo equipo que venció a la verdeamarela por la mínima diferencia. El único jugador que no podrá estar es Carlos Bacca, que fue expulsado ayer, por eso se abre una posibilidad en el recambio para Jackson Martínez.
 
Luego del Mundial, y con la salida de algunos referentes del equipo nacional, como el capitán Mario Alberto Yepes, se hizo necesario un recambio generacional en la tricolor. Por ello Pékerman decidió convocar a jugadores como Pedro Franco, Jeison Murillo y Darwin Andrade. A pesar de su juventud, el entrenador tenía la certeza de que su calidad era suficiente para defender los colores de la camiseta nacional. Y fue precisamente uno de ellos, Murillo, con apenas 23 años, el que dio el triunfo que le devuelve la esperanza a Colombia.
 
Con ellos como novedades y con David Ospina, Cristian Zapata, Pablo Armero, Camilo Zúñiga, Carlos Sánchez, James Rodríguez, Juan Guillermo Cuadrado, Falcao García y Teo Gutiérrez como estandartes, Pékerman seguirá apostándole a un estilo que al país le gusta y lo hace gozar.
 
 
24 años llevaba Colombia sin vencer a la selección de Brasil en la categoría de mayores. El último triunfo fue el 13 de julio de 1991, en la Copa América de Chile.
 
30 mil colombianos estuvieron presentes en el estadio Monumental de Santiago para ver la victoria colombiana sobre Brasil.
 
11 partidos llevaba la selección brasileña sin perder desde que Dunga tomó las riendas del equipo.