Brasil nos metió a cuartos

Colombia no pudo con Perú y empató 0-0 en el tercer partido de la fase de grupos. Sin embargo, con eso le alcanzó para clasificar como mejor tercero gracias al triunfo 2-1 de los pentacampeones ante Venezuela. Ahora se viene Argentina.

La selección de Colombia empató ayer 0-0 co Perú. /AFP

Impotencia. Con esa palabra se puede resumir lo que fue la selección colombiana de fútbol ayer en Temuco. El equipo nacional careció de generación de fútbol y por más de que puso ganas y luchó hasta el minuto final, nunca encontró la manera de marcar diferencia ante un equipo peruano que, al igual que el venezolano, se metió atrás y bloqueó al onceno tricolor. Claro que gracias al triunfo de Brasil 2-1 ante Venezuela en el estadio Monumental de Santiago, el seleccionado de José Pékerman terminó sacándole valor al empate ante los incas y clasificó con cuatro puntos como segundo mejor tercero. El próximo reto en cuartos de final será Argentina, un equipo que propone fútbol ofensivo, lo que en teoría le conviene a Colombia porque habrá espacios para agredir.

Cantando y pegándoles a las ventanas del bus al ritmo de la música llegaron los jugadores de la selección de Colombia al estadio Germán Becker de Temuco, a una hora y media de que se diera el pitazo inicial. El ánimo estaba arriba y eso se notaba desde ese instante. Es que el triunfo ante Brasil sirvió sobre todo para eso, para que el grupo ratificara que seguía siendo competitivo y que si estaban unidos, difícilmente los derrotarían nuevamente. Y con ese mismo ánimo, por más de que no se ganó, se metieron ganas en la cancha y no se negoció la actitud, que de entrada fue similar a la de aquella noche en el estadio Monumental de Santiago de Chile.

Nuevamente con el apoyo de la mayoría del estadio, los jugadores colombianos se sintieron en casa y con intensidad pusieron en aprietos a un equipo peruano que estaba parado en su mayoría en campo propio. La única novedad en el once inicial de Colombia fue la inclusión del lateral antioqueño Santiago Arias, en lugar de Camilo Zúñiga, quien no logró recuperarse de una sobrecarga muscular y por eso no actuó. En defensa Zapata y Murillo se veían seguros y por momentos eran los encargados de sacar al equipo, que en las primeras acciones de juego estuvo cerca de abrir el marcador, con un zurdazo de Radamel Falcao García que pudo desviar el arquero Pedro Gallese, de los incas.

Claro que esa voluntad ofensiva se comenzó a debilitar porque las ideas en la mitad desaparecieron. La apuesta había sido con toque rápido y sorpresa, pero se comenzó a jugar individualmente y a exceder en el transporte. Juan Guillermo Cuadrado, sobre todo, siempre quiso hacer la suya y varias jugadas que pudieron terminar en peligro, se perdieron por sus excesos con el balón. Mientras tanto Falcao y Teo, desesperados porque no les llegaba la pelota, tuvieron que echarse varios metros atrás y salir de la zona en la que son peligrosos. Es cierto que Teo se siente cómodo con esa manera de jugar y así ha sido efectivo históricamente en la era Pékerman, pero ayer lo controlaron bien y no logró ser el mismo que puso a jugar a todos el miércoles pasado.

Por lesión tuvo que ser sustituido Edwin Valencia, un nuevo golpe para Pékerman, porque tras la amarilla que vio Carlos Sánchez, tendrá que relevar a sus dos volantes de marca titulares para el juego ante Argentina, el próximo viernes en Viña del Mar. Uno fijo será Alexánder Mejía, quien ayer cumplió su función, sin embargo, tendrá que probar a las diferentes variantes que le quedan, pues en la nómina no hay un hombre de esa posición, porque tampoco están Freddy Guarín ni Abel Aguilar. Pedro Franco, quien ha jugado partidos en esa posición, sobre todo en su época en Millonarios, podría ser alternativa. O también Santiago Arias, un jugador polivalente que ha cumplido en las posiciones en las que ha sido ubicado.

“Jackson, Jackson”, comenzó a gritar la hinchada colombiana y Pékerman les dio gusto porque sacó a Falcao y le dio ingreso al delantero del Porto. En la primera que tocó remató al arco y el balón se fue por encima. Pero el tiempo pasó y se perdió el chocoano. Lo que ratifica una vez más que el equipo nacional está atravesando una crisis en la generación de fútbol. No se crean oportunidades claras para los que tienen que meter los goles y así no es fácil para ninguno de ellos. Por más de que Falcao no ande en su nivel, nunca estuvo solo frente al arco, las opciones que tuvo fueron más porque él se las rebuscó y no porque un compañero lo habilitara. Eso mismo le ocurrió a Chachachá, quien tras no verse con chances, tuvo que rebuscarse por las bandas y bajando a la mitad. Algo parecido le pasó a Carlos Bacca ante los venezolanos. En eso sobretodo se deberá trabajar, de cara al juego ante los argentinos.

Es increíble que un equipo con semejante poderío ofensivo no pueda anotar. El único gol que ha hecho esta selección en la Copa fue de un defensor central. Y eso es algo que hay que revisar de cara al futuro. Por lo que representa Colombia a nivel mundial, en las eliminatorias se va a encontrar con rivales que a Barranquilla se van a meter atrás y es ahí en donde se tiene que notar el poderío en ataque. Menos mal el siguiente rival no es de este estilo.

Puños al piso terminó pegando James Rodríguez, quien a pesar de ser elegido la figura del partido, gracias a su entrega y voluntad, no pudo aportarle lo que está acostumbrado al equipo y de ahí su rabia. Es que el 10 del Real Madrid es un ganador y por eso este tipo de espectáculos no le dan más que rabia. “Contra Argentina hay que jugar con mucha responsabilidad y ganas”, comentó el 10 cuando ya Brasil vencía 2-0 a Venezuela y los argentinos se perfilaban como próximos rivales. Es que incluso se demoraron en salir porque se quedaron pendientes de ese partido en el camerino. Argentina será a otro precio.