“Colombia todavía no tocó techo”: Mario Alberto Yepes

Ya retirado de la Selección, Mario Alberto Yepes, habla de sus sensaciones por fuera del equipo. Le augura un buen torneo. Entrevista.

El defensa colombiano Mario Alberto Yepes, en el estadio de San Lorenzo, posa para la lente de El Espectador.

El escudo de San Lorenzo se dibuja en la tribuna Sur del estadio erguido en el Bajo Flores. Es un otoño gris en Buenos Aires, pero el rostro de Mario Alberto Yepes está radiante. Con el cabello corto,que deja ver algunas briznas nevadas, pero con el espíritu renovado. A los 39 años, el Gran Capitán que tuvo la selección de Colombia sigue vigente. A tal punto, que se ganó la titularidad el campeón de América después de un comienzo con claroscuros. Lógico, habían pasado dos meses desde el Mundial de Brasil y la inactividad pesó en el zaguero vallecaucano. No obstante, en este semestre jugó en un nivel superlativo.

Y el encuentro con El Espectador tiene un eje, claro. La Copa América, ese torneo que Mabeto conquistó en 2001, nada menos, y que hoy lo tendrá ausente porque decidió colgar la camiseta número 3 de la tricolor. Es otro momento en la vida del marcador central de casi cuatro décadas. Afianzado en el “Ciclón’”, actualmente puntero de la Liga de Argentina, apuesta al equipo nacional en esta nueva edición del torneo continental.

¿Le da nostalgia ver la Copa América desde afuera?

Me da alegría saber que los muchachos se están preparando bien. Especialmente, que todo sea similar a la experiencia previa al Mundial, porque así llegaron los logros. Eso me da felicidad. Nostalgia me provoca no poder compartir la concentración con ellos. Por supuesto, cualquier jugador que haya vestido la camiseta de la selección, va a sentir que algo le falta, por lo que significa representar a toda tu gente. Pero estoy confiado de que los jugadores que están van a mantener el prestigio.

Usted vivió algo muy fuerte en el Mundial, llegó a los cuartos de final como capitán, ¿todavía le dura la bronca por el partido contra Brasil o ya quedó atrás?

Fue algo muy grande lo que conseguimos. Pero todavía me queda dolor, sobre todo, por lo que está pasando en la FIFA. Me hizo revivir todo lo que ocurrió en Brasil. La verdad, ahora que lo pienso, me quedan muchas dudas.

¿Qué sospecha? ¿Cree que a Colombia la sacaron por la ventana?

No sé... Esperemos que no haya habido nada raro. Pero todo lo que pasó en estas semanas da para reflexionar. Parece que, a veces, no todo se define por el fútbol, hay otras cosas, otros intereses.

¿Y qué análisis hace de este escándalo que se produjo alrededor de la FIFA?

Esto ratifica que, a pesar de que hay directivos que están pensando en hacer las cosas bien, la FIFA se debe apoyar en la gente del fútbol. Las decisiones deben ser tomadas por exjugadores. Por ejemplo, acá en San Lorenzo tenemos a Bernardo Romeo como mánager y los dirigentes se respaldan en él. Esa es la enseñanza que me dejó este caso.

¿A usted le gustaría formar parte de las decisiones importantes, ya sea a nivel Conmebol o FIFA?

No sé... Hago esta reflexión por lo que sucedió en Zúrich. El otro día, estaba viendo por televisión una entrevista al presidente de la Conmebol, por todo lo que había ocurrido en River y Boca, Diego Latorre le preguntó al respecto y él no sabía qué responder.

¿Y cómo ve a Colombia, Mario? Aldo Leao Ramírez dijo que es una obligación ganar la Copa América.

Creo que Colombia tiene la obligación de ser protagonista y saber llevar el favoritismo. La presión de ganar en un torneo así, no sé… Además de Colombia, hay otros cuatro equipos que van con la misma idea: Argentina, Brasil, Chile y Uruguay. De lo que estoy seguro es de que Colombia tiene que pelear la Copa.

¿Ya estudió los rivales del Grupo C?

Es una zona complicada, pero como está planteado el sistema de competencia, Colombia debería llegar lejos.

¿Será para los colombianos una revancha enfrentar a Brasil?

Dependerá de los dos primeros partidos, con Venezuela y Perú. Pero no creo que nadie tome como revancha este partido. No nos va a devolver lo que nos quitaron en el Mundial de Brasil. El objetivo es clasificarse.

¿Este es el torneo para que James Rodríguez ratifique que es el jugador distinto de la selección?

No entiendo qué tiene que ratificar, fue el mejor jugador del Mundial, el goleador. Más que ratificar, tiene que hacer lo mismo que hizo en Brasil, darle impulso a la selección.

¿Colombia tiene los mejores delanteros de la Copa?

Están Teo, Jackson, Bacca y Falcao, claro. Hay una selección muy buena adelante. Y le tengo mucha fe al “Tigre”. A veces se habla de más… Él no pudo estar en el Mundial y será una motivación muy grande esta Copa América. Creo que, junto a Argentina, Colombia tiene los mejores atacantes de la Copa.

¿Ya eligió un sucesor para su puesto?

De eso no me gusta hablar. Siempre se buscó un sucesor para el “Pibe” Valderrama y se terminaban opacando a jugadores muy buenos. No funcionaban por la presión que tenían de equiparse con él. Y así debe ser conmigo. Hay futbolistas que tendrán nombre y apellido propio y hay que apoyarlos para que se fortalezcan en el proceso de afianzarse.

¿Lo mejor que pudo hacer la Federación Colombiana de Fútbol fue retener a José Pékerman?

Fue una decisión muy acertada de parte del presidente, porque Pékerman ha demostrado credenciales. Ha llevado a la selección a un nivel en el que no estaba antes de su llegada, se comprometió con todo lo que significa brindarle lo mejor. Hasta la blindó de la prensa, algo que a veces genera roncha, pero nunca fue una medida contra los periodistas, sino que tuvo como objetivo que el futbolista se enfocara solamente en jugar. Esos pequeños detalles llevaron a cambiar la mentalidad del jugador.

¿Se imaginaba que Colombia podía llegar tan lejos? Está cuarta en el ránking de la FIFA, nada menos.

Lo imaginaba, lo soñaba. Pero Colombia todavía no tocó techo, puede hacer más y si se compromete todo el mundo, como sucedió en el Mundial pasado, jugadores, cuerpo técnico y directivo, tiene que seguir demostrando y en Rusia deberá llegar hasta las semifinales. En definitiva, hay que mejorar lo producido en Brasil. Y están muy claros los objetivos que se trazarán a largo plazo.