A conquistar América

Luego de un brillante mundial, la Selección de Colombia llega a la Copa América como una de las llamadas a ser protagonistas, un reto para el que los jugadores no son inferiores.

El Mundial de Brasil 2014 significó para la selección colombiana el mejor momento de su historia. Allí, el grupo de jugadores dirigidos por el argentino José Pékerman logró que todo un país dejara de vivir de logros pasados y se ilusionara con el presente. Más allá del dolor y la impotencia que produjo la eliminación en los cuartos de final a manos del anfitrión, el equipo nacional comprendió que debía asumir un rol protagónico en la escena global. El fútbol que exhibió así lo confirmaba.
 
Producto de ello, y del buen momento por el que atraviesa la mayoría de los jugadores en sus clubes, el combinado tricolor parte como uno de los favoritos para alcanzar el título de la Copa América que comienza hoy en Chile. Un rótulo que nunca antes había llevado con tanta fuerza en alguna de sus 19 participaciones en el máximo evento de selecciones en Suramérica, a pesar de que se coronó campeón en la de 2001 como local. Edición que, vale la pena recordar, se vio desteñida luego de la renuncia de algunas selecciones e importantes jugadores debido a la situación política y social que vivía el país.
 
En definitiva, Chile 2015 se presenta como la oportunidad para que la selección de Colombia ratifique el salto de calidad mostrado en territorio brasileño, pero también para que pase la página mundialista y empiece a escribir una nueva historia en este evento que tan esquivo le ha sido en los últimos años.
 
Los retos de Pékerman
 
En el país austral, el estratega José Pékerman y su cuerpo técnico tendrán varios desafíos. Primero, deberán buscar la manera de suplir la ausencia de algunos jugadores que resultaban importantes dentro del esquema de juego.
 
Es el caso de Abel Aguilar, quien sufrió una fractura en el tobillo derecho faltando pocos días para el inicio de la competencia. El volante del Toulouse de Francia, además de brindar marca, ofrecía salida y manejo del balón en el medio campo. Otra de las bajas importantes en la mitad de la cancha es Fredy Guarín. El futbolista del Inter de Milán, que le daba salida clara y rápida al equipo, se vio afectado por una lesión de primer grado en el tendón del músculo recto femoral de la pierna derecha.
 
En su reemplazo, el técnico Pékerman dispone de jugadores como Álex Mejía, Carlos Sánchez y Edwin Valencia. Con ellos, la selección nacional gana en marca pero pierde salida.
 
En la parte posterior del equipo nacional se dará un recambio generacional obligado tras la salida de Mario Alberto Yepes. “Mario era un capitanazo, un líder importantísimo. Sin embargo, sabíamos que el momento de su partida podía llegar y así fue. Eso hace que la selección reciba sangre nueva, que se abran puertas para los defensores jóvenes como Pedro Franco, Jeison Murillo y Darwin Andrade”, aseguró el técnico Pékerman al respecto.
 
El estratega argentino también deberá tomar decisiones en la parte ofensiva y escoger entre los delanteros Jackson Martínez, Carlos Bacca o Teófilo Gutiérrez, todos con excelentes registros durante la última temporada con sus respectivos equipos, para acompañar al capitán Radamel Falcao García, que tendrá, a su modo, una revancha en Chile después de haberse perdido el Mundial de Brasil debido a una lesión de rodilla y un semestre para olvidar en el Manchester United, donde sólo pudo anotar cuatro goles en 29 partidos.
 
Desde el domingo la selección de Colombia enfrentará a tres rivales complicados en el grupo C, pues todos cuentan con jugadores de primer nivel. Primero será Venezuela, que ha venido mejorando en su juego durante los últimos años; luego estará la selección de Brasil, verdugo del sueño mundialista, y por último Perú, que fue tercero en la Copa América de Argentina 2011.
 
Si los 23 elegidos por José Pékerman para defender la camiseta colombiana quieren llegar lejos, deberán dejarlo todo en la cancha, algo altamente probable pues hacen parte de una generación de futbolistas que pasaron de estar a la expectativa y se convirtieron en protagonistas y en toda una realidad; que dejaron de vivir de anécdotas, como el tan recordado 5-0 sobre Argentina de 1993 y el gol de Freddy Rincón a Alemania en el Mundial de Italia 1990, y se dedicaron a forjar el presente del balompié nacional. No caben dudas de que en Chile todo será a otro precio.