Después del “Mineirazo”

La selección brasileña jugará en la copa américa su primer partido oficial después del “mineirazo”. Las lesiones de importantes jugadores han hecho más difícil el trabajo de su técnico, Dunga, quien llega al equipo a imponer su juego defensivo y organizado.

Dunga fue capitán de la selección brasileña que se llevó la copa en el Mundial de Estados Unidos 1994. Neymar deberá demostrar que en su selección también es el mejor.

La verdeamarela llega a Chile con una racha impecable de victorias en los diez partidos amistosos que ha disputado después de su fracaso como local en el Mundial 2014, ese partido contra Alemania que quedó en el recuerdo de todos los brasileños luego de perder por siete goles a uno. Una goleada que en la historia del fútbol será recordada como el “Mineirazo”. Por eso se espera su revancha en esta Copa América.

Después de la humillante eliminación, la Confederación de Fútbol de Brasil cambió el cuerpo técnico del seleccionado, que estaba en cabeza del veterano Luiz Felipe Scolari. El nuevo elegido fue Carlos Caetano Bledorn Verri, más conocido como Dunga, quien no dudó en transformar el equipo que disputó el Mundial el año pasado.

Dunga es el entrenador que llega a la Copa América con una selección que quiere y necesita reivindicar su jogo bonito, que perdió su luz bajo la segunda era de Scolari, quien había salido campeón mundial en Corea y Japón 2001. Es más, también necesita reivindicar su imagen, ya que últimamente sus directivas son cuestionadas por el escándalo de corrupción que afectó a la FIFA y diferentes federaciones de fútbol.

En el caso de Brasil, el expresidente de la confederación José María Marín, quien renunció hace sólo dos meses, es uno de los arrestados el pasado 27 de mayo en un lujoso hotel en Zúrich (Suiza), después de la publicación de la investigación realizada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos y el FBI.

Dunga tiene como propósito volver al juego defensivo, con transiciones rápidas al ataque y organización en el medio campo, esquema que los llevó a la victoria en la Copa América de 2007, al oro de la Copa Confederaciones en 2009 y al bronce en los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008.

Pero uno de sus grandes problemas han sido las lesiones. La más reciente, la del lateral Danilo, quien sufrió un golpe en el tobillo derecho en el partido amistoso contra México. Esta situación obligó al seleccionador brasileño a llamar al lateral derecho Dani Alves, uno de los hombres más ganadores en los últimos tiempos con el Barcelona y quien repitió una tripleta de campeonatos con el conjunto catalán: Liga de Campeones, Liga de España y Copa del Rey.

Por otro lado, el guardameta Diego Alves, quien tiene el récord de atajadas de penaltis en la Liga española con el Valencia, sufrió una rotura de ligamento cruzado de la rodilla derecha. En su reemplazo, Dunga eligió a Jefferson de Oliveira, del Botafogo.

Similar lesión sufrió el mediocampista del club VfL Wolfsburg de la Bundesliga Luiz Gustavo, quien fue operado del menisco de la rodilla derecha. Además, la ausencia de Marcelo, lateral izquierdo del Real Madrid, por molestias en la zona lumbar, y de Óscar, el mediocampista del Chelsea, por una lesión en el muslo, han debilitado el ataque de Brasil.

A este panorama, que ya podría ser crítico, se suman las molestias que ha sentido Robinho en una rodilla en los últimos entrenamientos y que, además, lo dejaron por fuera de la titular en el último amistoso contra Honduras. Pero no todo es oscuro para la selección verdeamarela. Todas las esperanzas están puestas en su estrella, Neymar, quien también logró el triplete con el Barcelona.

Aunque el 10 no tiene la compañía de Lionel Messi y Luis Suárez, con quienes conformó el tridente más goleador en la historia de la Liga española, debe demostrar que en su selección es uno de los mejores. A su habilidad frente al arco se le suma la muralla que organizan los defensores David Luiz, Thiago Silva y Marquinhos, un trío acostumbrado a su juego en el París Saint-Germain. Más arriba, Dunga le ha apostado al juego de Casemiro, quien fue uno de los goleadores con el Porto de Portugal y estará acompañado de Filipe Luis y William, ambos compañeros en el Chelsea.

La revancha de Brasil empieza el próximo domingo, cuando se enfrente a la selección de Perú, antes de volver a encontrarse con el conjunto de Colombia, que espera también remontar el resultado que lo dejó por fuera del Mundial 2014.

Con los cambios de última hora y a la espera de que Robinho se recupere, la Copa América de Chile es el escenario perfecto para que Brasil borre la desilusión que quedó después de su Mundial y pueda mostrar de nuevo su jogo bonito.