El gran David nos mantuvo vivos hasta el final

Pocas veces la actuación de un arquero colombiano había sido tan determinante como lo fue anoche la de David Ospina ante Argentina.

El arquero Ospina detuvo anoche al menos siete opciones claras de gol de los delanteros argentinos. EFE

El cuidapalos antioqueño fue la gran figura de la selección en el partido de cuartos de final de la Copa América, que terminó 0-0 en los 90 minutos y los albicelestes ganaron 5-4 en la definición por cobros desde el punto penal.

Muy temprano comenzó la exhibición de Ospina. A los cinco minutos mandó al tiro de esquina un remate de Javier Pastore. A los 25 protagonizó la mejor atajada del torneo, primero abajo, con la rodilla, ante un remate de Sergio Agüero, y tras el rebote en esa misma jugada un cabezazo de Lionel Messi. Sencillamente espectacular.

Incluso tuvo que reaccionar a un desvío de Cristian Zapata, ante un centro de Ángel Di María. El golero del Arsenal de Inglaterra, bien ubicado, salvó nuevamente a la selección.

Mucho menos trabajo tuvo en la etapa complementaria, aunque se mostró seguro y fuerte en el juego aéreo.

A los 78 minutos el gran David no pudo hacer nada ante un remate de Éver Banega, que se estrelló contra el travesaño, pero en la siguiente acción sacó un remate abajo de Nicolás Otamendi. Tras el desvío de Ospina el balón tocó el vertical izquierdo y luego fue despejado por Camilo Zúñiga.

A tres minutos del final, en la única jugada en la que sus dos centrales perdieron la espalda con un delantero argentino, enfrentó a Carlos Tévez, quien tocó la pelota por encima y la mandó hacia el fondo de la red. Para fortuna del arquero y de Colombia, Jeison Murillo la sacó justo antes de que tocara la raya.

En la definición por penaltis no fue mucho lo que pudo hacer el número 1 colombiano, que al final señaló: “Salimos a darlo todo ante una gran selección. Tuvimos orden y táctica. Tratamos de dar lo máximo por el país. Gracias a todos los que nos apoyaron y ojalá sigan creyendo en esta selección”.