El último cartucho de Ecuador

Hoy juegan contra México en el cierre del grupo a de la Copa América. A los ecuatorianos sólo les sirve ganar, y por una amplia diferencia.

Enner Valencia, delantero de Ecuador, no ha logrado mostrar su mejor nivel. EFE

La última salida de Ecuador en la Copa América será para quemar los cartuchos que aún le quedan y así aspirar a clasificarse a segunda ronda. Su rival es un México que llegó sin mucha bulla a Chile, con un equipo mixto de jóvenes y veteranos que supuestamente no serían tenidos en cuenta para la Copa Oro, torneo que jugarán los futbolistas que fueron mundialistas el año pasado. Sin embargo, en sus dos primeras presentaciones, ante Chile y Bolivia, la revelación, ha demostrado que se trata de un equipo aguerrido y complicado.

Los ecuatorianos han contado con poca suerte. En el partido contra los chilenos no lograron acoplarse. La ausencia de sus principales figuras por lesión, como Antonio Valencia, les pesó. Los locales lograron imponerse por dos goles y a los dirigidos por Gustavo Quinteros los sepultó la falta de definición, a pesar de que en algunos tramos del partido generaron opciones de gol.

Contra Bolivia se repitió la historia y con muchos más errores. No sólo se fueron al descanso con tres goles en contra que nacieron de distracciones defensivas, sino que la figura del conjunto ecuatoriano, Enner Valencia, el llamado a ser el goleador del equipo, falló un penal. Al final del partido los jugadores del vecino país salieron cabizbajos, pues reconocieron que habían despertado y reaccionado muy tarde.

En el encuentro que jugaron en Valparaíso los ecuatorianos sólo encontraron su estilo de juego cuando Enner Valencia puso el 3-1 a los dos minutos de haber comenzado la segunda parte. Entonces no cesaron los ataques, pero nuevamente aparecieron el fantasma de la definición y el portero Romel Quiñónez, quien terminó siendo la figura del partido. Sólo la media distancia parecía ser el camino al empate. Miller Bolaños logró el 3-2 con un zapatazo a diez minutos del final.

Todo parecía indicar que el resultado sería un empate que a los ecuatorianos hoy los tendría más vivos que nunca, sin embargo, la suerte y los palos también jugaron en su contra, ya que un disparo de media distancia de Cristian Novoa que tenía destino de gol se estrelló en el travesaño.

Por eso el partido contra México significa mucho para Ecuador, pues está en un momento de cambio generacional y las victorias son el único aliciente para ganar confianza. Además, sólo les sirve ganar, y por una amplia diferencia de goles, porque así sumarían tres puntos y dependerían de cómo queden ubicadas las selecciones de los grupos B y C.

Por su parte, los jugadores de México quieren seguir causando estragos. Los dirigidos por Miguel El Piojo Herrera ya lo hicieron con Chile, equipo con el que empataron a tres goles ante más de 48.000 espectadores en el estadio Nacional de Santiago. Los manitos tienen dos puntos y anhelan la clasificación. Un empate no los deja muertos; tendrían que esperar los resultados de los partidos de los otros dos grupos.