James, un crack con hambre de victoria

A pesar de que James Rodríguez no ha brillado como en ocasiones anteriores, en esta Copa América ha demostrado entrega y liderazgo dentro y fuera de la cancha.

Cuando el árbitro indicó el final del partido entre Colombia y Venezuela, el pasado 15 de junio en el estadio El Teniente de Rancagua, James Rodríguez se mostró molesto. Su rostro era de pocos amigos. Era evidente que la derrota y el mal fútbol que exhibió la selección colombiana lo habían dejado inconforme. Al igual que a todos sus compañeros, al jugador de Real Madrid le había dolido esta caída en el debut, que, si bien no significaba una eliminación, sí ponía presión al equipo, pues había llegado con grandes aspiraciones a esta edición de la Copa América en Chile.

Al siguiente día James, junto al entrenador José Pékerman, habló en conferencia de prensa. El volante aseguró que cualquier equipo en el mundo tiene partidos malos y que el de Venezuela había sido uno de ellos para la tricolor. Sin embargo, dijo que la página ya se había pasado y que el enfrentamiento contra Brasil era una linda oportunidad para revertir esa imagen. A pesar de ser uno de los jugadores más jóvenes de todo el plantel, sus palabras serenas y tranquilas lo hacían parecer uno de los más veteranos. Ese día dio una sensación de seguridad, a tal punto que parecía una certeza que iban a dejarlo todo en la cancha en su segunda salida en la competición.

Y así fue. Lo que era una promesa se convirtió en realidad. Cuando acabó el encuentro frente a los pentacampeones del mundo y se sumó el primer triunfo del torneo, la actitud de Rodríguez fue completamente diferente a la del partido anterior. Esta vez celebró con sus compañeros y la sonrisa que lo caracteriza cuando disfruta jugar fútbol regresó. A pesar de que no fue su encuentro más destacado se mostró voluntarioso en la marca y fue uno de los que más corrieron en los dos equipos. Luego del histórico triunfo atendió a los medios de comunicación y habló del gran reto que significa el partido de mañana contra Perú en Temuco, pues allí se juegan la clasificación a los cuartos de final.

En tan sólo tres días la selección colombiana mostró un cambio drástico en su juego. ¿A qué se debe esta transformación?

Porque esto es fútbol y eso pasa siempre. El fin de semana pasado perdimos contra Venezuela y el miércoles le ganamos a Brasil. Lo mismo les pasó a ellos. Comenzaron con una victoria frente Perú y tres días después cayeron contra nosotros. En torneos como la Copa América cualquier cosa puede pasar.

¿Cuáles fueron las indicaciones del entrenador José Pékerman?

Ninguna en especial. Nosotros siempre queremos salir a ganar. Reitero que hay días y partidos en los que no sale nada bien, como nos pasó en el debut, pero tenemos que salir siempre a buscar los tres puntos. Para el partido con Brasil todo se mantuvo igual.

¿Cómo manejaron la presión luego de la derrota inicial y la supuesta revancha contra la “verdeamarela”?

No pensando en nada de eso. Todos jugamos como un grupo y logramos una importante victoria frente a los brasileños, enfocados solamente en esta Copa América que estamos disputando. Lo pasado se debe dejar atrás.

¿Cómo vivió el duelo con Fernandinho en la mitad del campo?

Esta vez estuvo tranquilo. El año pasado, en el Mundial, me estaba dando duro desde el primer minuto (risas).

¿Qué le dijo a Neymar cuando acabó el compromiso del pasado miércoles?

Que a veces estas cosas pasan. No siempre se puede ganar.

¿Cuál es la clave para clasificar a los cuartos de final en esta Copa América?

Continuar unidos. Esa fue la clave frente a los brasileños y debe ser la misma contra los peruanos. Alcanzamos un triunfo histórico contra Brasil porque hace muchos años que Colombia no le podía ganar; sin embargo, a los pocos minutos ya estábamos pensando en el siguiente partido.

¿Es necesario tomar algún tipo de precauciones especiales con los peruanos?

No creo que haya alguna específica. Lo que sí es cierto es que debemos salir concentrados. Perú tiene jugadores muy buenos. También debemos aprovechar la motivación, las ganas y la moral que cogimos en el último partido.

¿Qué les dice a todos los aficionados y periodistas que dudaron del equipo por un momento?

Que estén con nosotros cuando nos va mal, no solamente cuando estamos bien. Porque la verdad hace cinco días estábamos solos y hoy están todos con nosotros. Todos deben saber y entender que no siempre se puede ganar.