A levantar cabeza

Colombia enfrentará ahora a Brasil con la misión de sumar al menos un punto, pero sobre todo, de recuperar su fútbol.

El futbolista colombiano James Rodríguez no tuvo un buen partido. /AFP

Pocas veces, desde que José Pékerman asumió las riendas de la selección, se había visto una Colombia tan errática y sin ideas como la de ayer ante Venezuela.

Por allá en junio de 2012, el equipo nacional enfrentó a Perú y a Ecuador como visitante y tuvo un par de presentaciones muy discretas en las que a duras penas se acercó al área rival, aunque ganó en Lima con un gol de James Rodríguez.

En su estreno en la Copa América de Chile ocurrió lo mismo. Pasaron 78 minutos para que la tricolor generara la primera acción clara en el arco patriota, un remate cruzado de James desde afuera del área y otro tras el rebote, de Édwin Cardona. Después se aproximó un par de veces, pero nada más.

Venezuela le cedió el protagonismo a Colombia y se defendió con criterio, mientras que el equipo nacional evidenció el bajo nivel en algunos de sus jugadores y el cansancio y falta de ritmo en otros.

En los torneos cortos es fundamental arrancar ganando o al memos sumando, pero la derrota en Rancagua se ajustó a lo que pasó en el campo de juego. La vinotinto se jugó una final, mientras Colombia, con voluntad pero sin ideas, careció de jerarquía para demostrar por qué lleva tres años entre las mejores del escalafón de selecciones y por qué ocupó el quinto lugar en el Mundial de Brasil, el año pasado.

Más allá de la derrota, lo que preocupa es el nivel del equipo. Excepto David Ospina, ningún otro jugador saca una nota destacada. James, el gran conductor, ayer no fue ni la sombra del que vemos cada semana con el Real Madrid, pues ni siquiera estuvo preciso en los lanzamientos con pelota detenida, una de sus virtudes.

Y se viene Brasil, el miércoles a las 7:00 p.m.. Ante los verdeamarillos, Colombia deberá intentar sumar al menos un punto para seguir en la pelea por un cupo a cuartos de final, pero sobre todo tendrá que recuperar su fútbol.

Dejemos de pensar en la revancha por la derrota en Fortaleza, en Brasil 2014, ahora lo importante es que James, Falcao y compañía levanten la cabeza y sigan adelante. Con la misma cabeza fría con la que han asumido los triunfos en sus carreras, deben tratar de levantarse y recomponer el camino en la Copa América, para llegar con opciones al duelo final ante Perú, el próximo domingo.

Nuestra selección no era la mejor del mundo en la victoria, pero tampoco es la peor ahora, cuando tienen que afrontar la dura derrota.