Los desafíos de Neymar

Luego de haber tenido una gran temporada con el Barcelona, el nuevo capitán de Brasil tiene el difícil reto de dejar atrás los malos resultados.

Neymar, la estrella brasileña. AFP

Neymar da Silva Santos Junior: campeón de una Champions League, una Liga BBVA, una Copa del Rey, una Copa Libertadores, una Recopa suramericana. Veintitrés años, 23 goles en los últimos 33 partidos.

Neymar, si se quiere, es un montón de cifras. Con el Santos de Brasil, con el Barcelona de España. Desde que debutó en una liga profesional, el 15 de marzo de 2009, el astro de São Paulo no ha hecho más que estar acompañado de dígitos. Como los 51 goles que marcó en el primer semestre de 2012. O como los otros 51 que anotó en los seis meses siguientes.

Ya lo había vaticinado Tostão, campeón con la selección brasileña en 1970, cuando lo vio debutar con Santos: “Me transmite sensaciones parecidas a Zico y a Romario”. Neymar tenía diecisiete años recién cumplidos.

Es posible que hoy este pequeño genio de 40.000 tuits y 18 millones y medio de seguidores esté en su mejor momento. Lo acaba de ganar todo con el Barça y ha encontrado un par de socios que lo hacen brillar. Messi, Suárez y Neymar. El trío de latinos no hace más que celebrar y robarse el protagonismo en todos los medios.

Con esa historia llega el 10 de Brasil a la Copa América. Aunque llega también con un lastre que no es tan suyo, pero que le pesa tanto como su fama. La regular actuación de su equipo en el Mundial, la derrota 7 a 1 frente a Alemania, es una especie de vergüenza que debe superar. Así él no haya sido el directo responsable, así haya tenido que retirarse de la gran fiesta cuando se lesionó jugando con Colombia.

Pero ahora Neymar, como nuevo capitán, tiene en su espalda la tarea de dejar atrás ese estigma de la canarinha. Sobre él, sobre sus gambetas, sobre esa manera de desbordar rozando la línea, recaen las esperanzas de miles de hinchas, que se han ido desvaneciendo, claro, con los últimos amistosos. Frente a Honduras, hace dos días, Brasil fue modesto. Contra México, hace una semana, fue algo insípido.

Las cifras respaldan a Neymar, pero le pesan. Las de la historia de este torneo en Chile lo favorecen, pero por eso mismo debe mantenerlas. De las últimas diez ediciones, los brasileños han ganado la mitad de las copas. La última fue en 2007. En 2011 llegaron a cuartos de final. Su actuación fue tímida, demasiado sobria.