Los días felices de Alexander Mejía

El mediocampista de la selección colombiana valoró la nueva oportunidad que le dio José Pékerman, a pesar de la discreta temporada que tuvo en México.

Alexander Mejía, volante de la selección de Colombia. / AFP

No han sido fáciles los últimos meses para Alexander Mejía. Después de ser capitán y referente en Atlético Nacional, club con el que consiguió seis títulos en menos de tres años, el mediocampista de 26 años partió a la liga mexicana, en busca de nuevas oportunidades y caminos que lo acercaran al sueño de cualquier futbolista latino: llegar a Europa.

Pero la felicidad no duró mucho, porque no tuvo la continuidad ni apoyo del cuerpo técnico en Monterrey. Y, por si fuera poco, en medio de la caída futbolística recibió una pésima noticia: su padre, Alexander, fue detenido en febrero por supuestamente estar involucrado en un caso de homicidio ocurrido en 2005.

En ese momento, la vida del barranquillero parecía derrumbarse. Pero logró ganar la batalla con la misma fuerza con la que marca a sus rivales y nuevamente sonrió, esta vez, por partida doble. Nació Sebastián, su segundo hijo y fue convocado para la Copa América de Chile.

Luego de la derrota del equipo dirigido por José Pékerman en el partido ante Argentina, en el que tuvo la responsabilidad de ser titular tras la baja de Edwin Valencia por lesión, Mejía destacó en diálogo con El Espectador el trabajo de sus compañeros.

¿Qué balance hace de esta Copa América 2015?

Entregamos todo lo que teníamos y eso nos deja satisfechos. Sabemos que van a salir críticas porque ganando o perdiendo siempre hay cosas por corregir, pero en la intimidad del grupo sabemos lo que tenemos y trabajamos silenciosamente para seguir consiguiendo cosas importantes y para asumir lo que viene.

Vienen las eliminatorias y ahí no hay margen de error…

Así es, por eso tenemos que seguir trabajando de buena manera, porque es nuestra obligación empezar a construir el camino para Rusia 2018, que es el principal objetivo de esta selección.

¿Cómo vivieron en el camerino lo ocurrido ante Argentina?

Fue difícil porque soñábamos con el título, pero rescato el trabajo del grupo porque se entregó y luchó hasta el final. Fue un partido de gran intensidad, pero en líneas generales el equipo se comportó bien. En el primer tiempo tuvimos mucho desgaste físico. Ya en el segundo nos acomodamos y les quitamos posesión. Finalmente la celebración fue para ellos, pero nuestro despliegue fue impresionante.

¿Hablaron de los penaltis?

Llegar a la instancia de los penaltis es complicado siempre. No queríamos que se diera, pero así ocurrió. Creo que esa instancia es una lotería en la que gana el que tenga cabeza fría para ejecutar los cobros de buena manera. Algunos compañeros se quejaron porque había un hueco en el punto penal, pero enfrentamos el resultado sin buscar culpables y nos vamos tranquilos.

¿Qué le dijo a Pékerman tras la oportunidad que le dio como titular?

Yo le agradezco al profe y a Dios todos los días por esta linda oportunidad. ¿Quién no se motiva de enfrentar a Argentina con esas grandes figuras? Eso para mí es un sueño hecho realidad. Lógicamente la derrota nos afecta mucho, pero al tiempo me siento bendecido y feliz de hacer parte de este maravilloso grupo.

¿Consideró en algún momento que no iba a ser convocado por su presente en México?

Siempre tuve la ilusión y por fortuna se dio. Cuando partí de Nacional a México iba con muchas expectativas porque quería demostrar mis condiciones y seguir creciendo, pero no tuve la continuidad necesaria. Luego de mi convocatoria me concentré en la selección y lo disfruté al máximo.

Monterrey no contará con usted para el segundo semestre, ¿ya tiene definido su futuro?

Por ahora no tengo nada concreto. En Monterrey decidieron que no contarían conmigo. La verdad me duele porque intenté hacer las cosas bien, pero sé que más adelante me llegarán mejores cosas. Por ahora estaré unos días en Armenia esperando que se defina mi situación y agradecido con la vida por la oportunidad que tuve en Chile.