Paraguay, la sorpresa de la Copa América

Tras un excelente partido frente a Brasil, los dirigidos por Ramón Díaz clasificaron por segunda vez consecutiva a las seminifales del certamen.

Los jugadores paraguayos celebran su triunfo ante Brasil en la tanda de penales. / AFP
A pesar de haber llegado con cero favoritismo, los guaraníes han puesto contra las cuerdas a los favoritos del torneo. El siguiente examen será contra Argentina.
 
Ramón, el Pelado, Díaz es el hombre que hoy tiene a Paraguay como semifinalista por segunda vez consecutiva de la Copa América. El técnico argentino le devolvió la confianza a un país que había perdido la credibilidad en su selección durante las eliminatorias para el Mundial de Brasil 2014. Y es que sin pena ni gloria los guaraníes llegaron a Chile a cumplir con el primer objetivo que era clasificarse en el grupo de la muerte que compartían junto a Uruguay, Jamaica y Argentina –su próximo rival–. Ante los dirigidos por Dunga, los paraguayos mostraron que están para pelearle de igual a igual a cualquier selección de continente, ya que a pesar de irse al descanso perdiendo por un gol, remontaron el marcador y en la definición por penales se llevaron la victoria.
 
El primer tiempo contra Brasil, los guaraníes no lograron contener los ataques de Coutinho, Robinho y Firmino. Fue a los 14 minutos cuando en una excelente jugada en conjunto los brasileños consiguieron la primera anotación. La construcción del gol comenzó en los pies de Coutinho, quien se la dio a Robinho. El siguiente pase llegó a los pies de Elías, quien abrió el balón al costado para que Felipe Luís metiera un centro a ras de piso. Finalmente fue Robinho quien terminó la jugada al rematar sin marca frente al arquero Justo Villar, que nada pudo hacer.
 
El Pelado Díaz no pudo organizar a sus jugadores en el primer tiempo. Se salvaron de que el marcador se ampliara. Sin embargo, en la segunda mitad llegó la transformación de los paraguayos. Aguerridos, con más ganas que táctica, metieron a los brasileños en su área. Los centros fueron las jugadas preferidas por los guaraníes. Y fue en una acción de esas la que le dio la opción a Paraguay de empatar. Tras una salida rápida por derecha, Derlis González ––una de las figuras del partido– centró el balón y en el momento del saltó el defensor Thiago Silva le metió la mano. Se pitó penal, González cobró y marcó el gol del empate. 
 
Era evidente el cambio de mentalidad de los paraguayos. Ramón Díaz dio muestra de su capacidad de director técnico y les hizo entender a sus jugadores que lo hecho ante Argentina en el primer partido de la Copa América se podía repetir ante Brasil: remontar un marcador adverso. Contra la albiceleste lograron emparejar el encuentro luego de ir 2-0 y contra Brasil hicieron lo propio. El Pelado Díaz consolidó la parte de atrás con jugadores experimentados como Paulo Da Silva, Pablo Aguilar y Bruno Váldez, quienes son una verdadera muralla. Ya en el medio campo es una mezcla de técnica y garra. Y en el frente de ataque está el líder del conjunto,  Roque Santa Cruz. 
 
Paraguay repitió la historia de lo sucedido hace cuatro años en Argentina, donde fue subcampeón. En esa edición, también se vio las caras contra los brasileños y desde los doce pasos lograron su clasificación. En el partido de ayer cobraron por Brasil Fernandinho, Miranda, Coutinho, Douglas Costa y Ribero. Los dos últimos fueron quienes erraron su penal. La verdeamarela vive una crisis interna. No sólo en su país están exigiéndoles que traigan un título, sino que el entrenador Dunga no ha podido consolidar un equipo que evoque las épocas gloriosas. 
 
No tiene un referente de área como Ronaldo o Adriano en su momento. Tradelli, el actual delantero, no es más que un jugador de la liga de China y está lejos del nivel competitivo de Europa. Ahora vienen las eliminatorias y estarán sin Neymar por dos partidos más. Los próximos meses de Dunga podrían convertirse en un verdadero infierno ya que los brasileños no aguantan una decepción más. La presión aumenta y los principales afectados son los jugadores, quienes tras el Mundial de 2014 y esta edición de la Copa América han sido bastante criticados. 
 
Por su parte, Paraguay sigue en crecimiento. Espera volver a la final y de la mano de Ramón Díaz lograr su tercer título continental. El rival será Argentina, a quien enfrentarán por segunda vez en esta edición. Promete ser un partido aguerrido, ya que Gerardo Martino fue quien en 2011 dirigía a Paraguay. Hoy el Tata es el entrenador de la albiceleste y conoce muy bien el estilo de juego de los guaraníes. Sin embargo, el Pelado Díaz también es argentino, sabe  cómo juegan los de su país y, además, ya sembró la semilla en sus jugadores de que el fútbol de hoy no se gana por el color de la camiseta, sino jugando de igual a igual.