La revancha de David Ospina

En Chile, el arquero antioqueño jugará por primera vez una copa américa. Una fractura del tabique nasal lo dejó por fuera de la pasada edición de argentina 2011. Quiere debutar con triunfo.

David Ospina, el arquero de Colombia, que debutará el domingo en la Copa América frente a Venezuela. EFE

David Ospina todavía no sabe cuál momento fue más doloroso. Si la fractura de tabique nasal sufrida por un choque con Hugo Rodallega durante un entrenamiento previo al inicio de la Copa América de Argentina 2011 o el vuelo de vuelta a casa después de que el médico le dijera que se perdería el torneo.

“El golpe con Rodallega fue muy fuerte. En ese instante sentí mucho dolor en la nariz, pero no pensé que iba a ser tan grave”, recuerda Ospina. “Faltaban cuatro días para el partido inicial frente a Costa Rica. Estaba muy ilusionado ya que era mi debut en Copa América. Cuando me dieron la noticia viví uno de los momentos más duros de mi carrera”, añade el portero colombiano.

A pesar de la tristeza, el arquero antioqueño debió pasar la página rápidamente, pues tenía por delante varios compromisos de gran importancia. Con el Niza, su club en aquel entonces, debía alejarse del descenso en la Liga francesa y con la selección de Colombia comenzaba el recorrido en las eliminatorias suramericanas con la firme intención de clasificar al Campeonato Mundial de Brasil 2014.

Ambos objetivos se cumplieron. Sus oportunas atajadas, además de la seguridad y el buen juego que transmitía con los pies, resultaron fundamentales en los dos oncenos. Sus actuaciones hicieron que el Arsenal, uno de los clubes con mayor historia de la Liga inglesa, decidiera ficharlo en 2014. También hizo parte del grupo de futbolistas colombianos comandados por el técnico argentino José Pékerman que escribieron la página más destacada en la historia del fútbol nacional: alcanzar los cuartos de final de un Mundial, una competición a la que Colombia regresó luego de 16 años de ausencia.

David Ospina se volvió una ficha intocable en el equipo de Pékerman, se convirtió en parte de la columna vertebral de la selección nacional.

Por ello, la Copa América de Chile 2015, que comenzó ayer, se alza como una gran oportunidad para que el exarquero de Atlético Nacional salde una cuenta pendiente en su carrera: defender la camiseta colombiana en uno de los eventos futboleros más antiguos a nivel de selecciones.

“Lo que pasó en Argentina hace cuatro años es parte del pasado. Ahora vivimos el presente, y lo importante es que tenemos un grupo muy sólido”, dice Ospina, que será titular el próximo domingo en el partido frente a Venezuela en el estadio El Teniente, de Rancagua.

“La selección de Colombia se sobrepone a todo, y ahora mismo llegamos a Chile con opciones y mentalizados en que podemos ser campeones”, afirma el golero de 26 años de edad, que espera mantener el nivel mostrado en el Mundial del año pasado y esta temporada con los gunners.

Dada su experiencia, David Ospina tiene la responsabilidad de liderar y brindar seguridad a la selección en la parte posterior, sobre todo a jugadores jóvenes como Pedro Franco, Jeison Murillo y Darwin Andrade, que han hecho su arribo a la tricolor en el recambio generacional tras la salida de Mario Alberto Yepes y Amaranto Perea y la lesión de algunos otros convocados habituales.

“Todos los que estamos acá queremos seguir aportando para darle alegrías a nuestro país. Llegamos a Chile a ganar, aunque es necesario ir paso a paso. Primero pensamos en Venezuela, luego vendrá el resto”, señala el guardián del arco colombiano, que espera continuar con su titánica labor ahora en suelo austral.