Santiago Arias cumple el sueño de su padre

El lateral antioqueño de la selección de Colombia debutó en esta copa américa ante Perú. Jugó los 90 minutos y ahora espera poder volver a actuar en el crucial partido de este viernes ante Argentina.

Santiago Arias, lateral colombiano, debutó contra Perú. AFP

Por su velocidad en la cancha fue apodado como la gacela. Desde que era delantero o volante ofensivo en el equipo de su colegio, el Calasanz de Medellín, marcaba diferencia y en pocos metros les sacaba varios de ventaja a sus rivales. Esa destreza la obtuvo gracias al apoyo de Raúl, su padre, un futbolista frustrado que no llegó lejos porque en su casa no les gustaba que perdiera el tiempo pateando balones. Fue justamente la razón que lo motivó a comprar balones, uniformes de Atlético Nacional y afiches de futbolistas llamativos cuando supo que Santiago iba a nacer. Su objetivo era que su hijo sintiera una pasión por el fútbol como la suya. Claro que no fue tarea fácil porque cuando Santiago creció, lo que lo entretenía más que el fútbol era jugar con carritos y muñecos.

Pero cuando cumplió cinco años, Santiago Arias solamente anhelaba que llegara el recreo para jugar fútbol con sus compañeros de salón. Los juguetes pasaron a un lado y lo más importante era el balón. Es más, cuando la cancha estaba ocupada por niños más grandes, ponían sacos como arcos y se armaban partidos en lugares improvisados .

Un día Ceferino García, en ese entonces su profesor de educación física, lo vio y quedó impresionado. Le hizo seguimiento y al crecer un poco más, lo comenzó a incluir en el equipo del colegio. Con su velocidad marcaba diferencia y anotaba muchos goles. Sin embargo, al llegar a la Escuela Alexis García, se echó unos metros para atrás en el campo y comenzó a ocupar las posiciones que hoy día lo llevaron a ser profesional.

Siempre contó con el apoyo de Raúl. Era él quien lo llevaba a los partidos, le daba indicaciones, le aconsejaba y se preocupaba porque no se desviara del camino. Lo trató de aislar de ambientes hostiles y lo protegió en esos momentos en los que las presiones pudieron hacerlo fallar. Por eso, cuando Santiago fue campeón con la Selección de Antioquia y pasó a La Equidad sintió que había cumplido su tarea, porque ya hacía parte de un club de la primera división y el debut estaba más cerca.

Cuando Santiago iba a disputar su segundo partido como profesional, en Manizales frente al Once Caldas, su padre murió. Santiago no jugó y viajó a Medellín para acompañar a su hermana y a su mamá en ese momento difícil que marcó su carrera, porque fue el motor para cumplir el sueño que su papá hubiese querido: ser uno de los grandes jugadores de Colombia.

Raúl nunca lo pudo ver con la camiseta de la selección Colombiana. Sin embargo, la semilla que sembró en su hijo germinó y los resultados se dieron más temprano que tarde. Tras destacarse en el Mundial sub-20 de 2011 de Colombia, fue a jugar a Europa en el Sporting de Lisboa. Luego llegó al PSV de Holanda, uno de los equipos más históricos de ese país. Y, como si fuera poco, actualmente es uno de los hombres de confianza de José Pékerman. “Es un orgullo y una alegría poder estar con excelentes jugadores y grandes personas. Se aprovecha cada instante para aprender de ellos”, confesó el defensor.

Por lo hecho a lo largo de la temporada con su club en Holanda, Santiago Arias se perfilaba como el lateral derecho titular de Colombia en la Copa América de Chile 2015. La situación que había vivido Camilo Zúñiga, lesionado en gran parte del año, había sido totalmente diferente a la de él, pues fue inicialista en la mayoría del campeonato holandés que terminó ganando su equipo. Pékerman no lo vio así y para el primer partido ante Venezuela y el segundo ante Brasil, el dueño de la banda derecha fue Zúñiga.

Cuando parecía que los espacios en los once no se abrirían para Arias, fue una molestia muscular de Camilo la que le permitió al paisa de 23 años jugar desde el inicio ante Perú. “Estoy muy contento por haber debutado en esta Copa. Fue un partido bastante complicado, en el que las cosas se nos pudieron enredar, pero personalmente me sentí bien”, reconoció. Y ahora, cuando se viene Argentina, está listo para volver a saltar al campo. “En la posición que me utilice José Pékerman sé que puedo hacer las cosas bien. Para eso estoy en la selección. Ahora sólo resta prepararnos para ese difícil partido”, le dijo a El Espectador.

Es una de las variantes que contempla el DT argentino para acompañar a Alexander Mejía en la zona de marca. Su capacidad de ser un futbolista con polivalente, que se acomoda en diferentes posiciones del campo, le abren las puertas para tan trascendental compromiso ante los argentinos, quienes cuentan con una nómina de lujo. “Son un rival muy complicado, pero ante todo tenemos que salir a hacer nuestro plan. Argentina juega muy bien, pero deja hacerlo también y eso es algo bueno para nosotros”, aseguró Santiago, quien con cada paso que da en su carrera tiene en mente a su papá, el responsable de que hoy en día este en este lugar.