La última oportunidad de la vinotinto

Aunque para muchos Venezuela aún es la “cenicienta” latina, el primer rival de Colombia llega a esta copa con un plantel renovado que lidera el zurdo Juan Arango. Es probable que este sea el último chance de que el volante gane un título internacional con su selección.

Noel Sanvicente, ganador de siete títulos en la Liga venezolana, debutará en un torneo internacional con la selección. Con 35 años, Juan Arango ha jugado 126 partidos con la vinotinto.

Hace unos días los medios venezolanos publicaron uno de esos anuncios que se difunden en cuestión de horas por toda América Latina. En un video ocho presentadoras del noticiero web DLN posaron desnudas con un solo propósito: apoyar a su selección de fútbol. En los dos minutos de imágenes, ellas, que prometían salir en cueros a una plaza cada vez que el onceno superara una fase de la Copa América, enviaban un mensaje claro. “Lo hacemos por el amor al fútbol y la vinotinto. Nadie quiere tanto a su equipo como el venezolano. Adoramos a nuestros gladiadores”.

Aunque ese anuncio podría verse como una de esas bizarras estrategias de publicidad que van de la mano del fútbol, lo cierto es que esas acciones son producto de una pasión que no tiene más de quince años. Hace dos décadas era casi imposible que eso ocurriese en el país vecino. De hecho, era bastante improbable que alguno de sus ciudadanos asegurara querer más a su selección que cualquier otro país latino.

Esa débil pasión por el balón empezó a transformarse a finales de siglo. En 1999 la incipiente hinchada quedó deslumbrada cuando apareció en escena un joven de 19 años. Juan Arango, que entonces estaría en el Zulianos Fútbol Club, un equipo recién ascendido a la primera división, embelesó a todos los venezolanos. “La zurda de oro”, lo apodaron algunos. “El huracán del Caribe”, lo llamaron otros.

No era para menos. La llegada de Arango fue vista como una especie de renacer para esa selección que no había podido deshacerse de un apodo tan común como vergonzoso. La “cenicienta” llevaba el lacre de ser quizás la peor del continente. Era (es) la única que tenía en sus hombros un récord penoso: jamás había clasificado a un Mundial y jamás se había hecho con un título de Copa América.

Y aunque ese sello sigue siendo suyo, muy pocos creen que el primer rival de Colombia sea todavía un frágil oponente. Por el contrario, parece que la tricolor siempre tiene cierta dificultad cuando lo enfrenta. Los resultados de los últimos encuentros lo confirman: la vinotinto nos venció por un tanto en su casa y en Barranquilla sacó un empate. Algo similar sucedió cuando se midió con el temerario Brasil. En ambos partidos, tanto de visitante como de local, Venezuela sacó un par de empates.

Todo ese esfuerzo, que conmovió como nunca a la afición, se vio reflejado en el resultado final. Pese a que no clasificaron a la máxima fiesta del fútbol, estuvieron a un paso de hacerlo. Los “gladiadores”, como los empezaron a llamar hace unos años, quedaron sextos en la tabla general. Y en 2011, en la Copa América que se disputó en Argentina, fueron la gran revelación. Avanzaron invictos hasta semifinales tras dejar atrás a Brasil, Ecuador y Chile. Cayeron ante Paraguay tras no atinar en la ronda de penales.

Pero esos gladiadores están envejeciendo. Hoy Arango, la gran figura de la generación que despertó la pasión futbolera y el primer venezolano en ser fichado por un club español, tiene 35 años. Algunos dicen que con sus 126 partidos está próximo a su retiro y que no alcanzará a estar en el Mundial de Rusia. Incluso hay quienes vaticinan que esta será su última Copa América.

Sin embargo, el país de Maduro parece haberse blindado contra la desesperanza. La llegada de Noel Sanvicente a la dirección técnica los tiene soñando de nuevo. El exfutbolista ha ganado varios torneos nacionales como entrenador y todos esperan una sorpresa en su debut al frente del conjunto. Aunque, claro, las derrotas en los amistosos que programó en noviembre y marzo dejaron una estela de dudas. Cayó 5-0 contra Chile y 2-1 frente a Jamaica.

Pese a ello, Sanvicente tiene un grupo mucho más sólido y profesional que los que dirigieron sus antecesores. Por un lado, Arango está aún en un buen nivel que ha comprobado tanto en el Mallorca de España y el Borussia M’gladbach de Alemania como en su equipo actual, el Tijuana de México. Además cuenta con un plantel que en su mayoría (14) está en ligas extranjeras. El más conocido de ellos es quizás Salomón Rondón, un joven delantero que ya ha puesto en jaque a la defensa colombiana. André Villas-Boas, su entrenador en el Zenit de San Petersburgo (Rusia), lo ha elogiado no pocas veces. “Es un atacante con un rendimiento excepcional”, dijo hace unos días. En la última temporada anotó 16 goles, uno de ellos en la Champions League y tres en la Europa League.

Entre los 23 convocados también hay nombres que se baten en los estadios del Viejo Continente. Nicolás Miku Fedor, del Rayo Vallecano español; Josef Martínez, del Torino italiano, y el juvenil John Murillo, del Benfica portugués, son sólo algunos de los nueve jugadores que están en clubes europeos.

Tal vez por tener ese elenco es que los venezolanos confían, con más fervor que nunca, que su selección puede hacerse con esta copa. Así estén Messi, James y Neymar en frente. Todos quieren que Arango pase a la historia como uno de los ganadores del primer título internacional. Saben que esta puede ser la última oportunidad de demostrar su encanto. Por eso, creen, hay que impulsarlo, motivarlo. Todo se vale. Hasta salir en cueros.