Un partido de incógnitas

El encuentro entre Brasil y Paraguay, el próximo sábado a las 4:30 p.m. (Gol Caracol), será un enigma. Por un lado los cariocas aún no levantan cabeza y por otro los guaraníes han dado varias sorpresas.

Dunga, director técnico de Brasil, ha recibido varias críticas por la manera en que ha planteado el juego de la selección. / EFE

Es probable que el Brasil que hemos visto en esta Copa América -y en el pasado Mundial- haya sido uno de los peores de la historia. Con un fútbol débil, sin sorpresas y pocos argumentos, los cariocas están lejos de poder replicar el jogo bonito que alguna vez ostentaron sus predecesores. Así sigan llenos de estrellas; así los medios aún los den como grandes protagonistas.

Ese es el Brasil que clasificó ayer como primero del Grupo C tras derrotar a Venezuela. Ese es el Brasil que enfrentará a Paraguay el próximo sábado a las 4:30 p.m. (Gol Caracol) sin su gran figura, Neymar.

Es difícil apostarle de nuevo al equipo dirigido por Dunga, cuando su juego está tan alejado de lo que siempre se espera de una selección que ostenta el título de más veces campeón. Y es complicado porque aunque siga siendo favorita, no ha hecho un solo partido deslumbrante. Contra Perú anotó en el último minuto tras un enorme esfuerzo. Frente a Colombia perdió. Y en el encuentro de ayer, con Venezuela, si bien ganó, terminó arrinconado en su propio terreno.

Por otro lado, la historia de Paraguay es completamente distinta. Empezó este certamen como si fuese una especie de cenicienta por la que nadie daba un peso. De hecho, eran muy pocos los que esperaban que con ese onceno escaso de figuras fuese capaz de empatarle a Uruguay. Mucho menos a Argentina. Contra los gauchos, por ejemplo, los guaraníes parecían derrotados y apabullados en los primeros 45 minutos. Incluso, antes de que se acabara el primer tiempo ya perdían 2-0 y parecían estar acorralados en su propio terreno.

Pero pese a ese fatal comienzo, los dirigidos por Ramón Díaz, varias veces campeón de la liga Argentina con River Plate, mejoraron paulatinamente. A la selección de Messi la empataron mostrando una notable gallardía. A Uruguay también le sacaron un punto jugando de tú a tú, sin una pizca de amilanamiento. Y a Jamaica le ganaron con un fútbol discreto. Todo eso le valió para hacerse con cinco puntos y clasificarse en la segunda posición del Grupo B.

“Seguimos invictos a pesar que encontramos a Argentina y a Uruguay (...) Teníamos un calendario durísimo y lo pudimos sobrellevar con temperamento”, dijo Díaz luego de finalizar el encuentro ante Uruguay. “Cuando se empieza a jugar mano a mano es el que más coraje tiene. El balance es realmente positivo para nosotros”.

Sí. El balance es muy positivo y por eso mismo es difícil hacer conjeturas de lo que sucederá en el próximo partido. Será, como lo son la mayoría de encuentros en estas fases, un duelo cerrado, sin muchos espacios. Quizá las individualidades cumplen un papel importante, definitivo. Y en eso Brasil, obvio, tiene la ventaja.

Aunque claro: Paraguay, con el buen nivel de Lucas Barrios, con la veteranía de Haedo Valdez y con el destacado momento de su arquero, Justo Villar, puede dar una sorpresa. Ya ha dado varias. La del sábado no será una excepción.