La vez que Colombia le ganó a Brasil

La selección nacional jamás había podido vencer a los brasileños en un encuentro oficial y el 13 de julio de 1991, en el tercer partido de la Copa América de Chile, los dirigidos por Luis Augusto García derrotaron 2-0 a la 'Verde-Amarela'.

Así registró El Espectador el único triunfo, hasta ahora, de Colombia sobre la selección de Brasil, en 1991. Archivo - El Espectador
¡Por fin se logró! Fue el título de una de las notas publicadas por este diario el 14 de julio de 1991. Parecía una tarea imposible que la selección colombiana derrotara a Brasil, pues se veía como un rival completamente superior, con jugadores que militaban en grandes ligas del mundo y poseían gran técnica. Además, la superioridad absoluta que mostraban las estadísticas, siempre terminaba jugando en contra de los colombianos.
 
La fórmula para romper, con la que en ese momento era una “imbatible” Brasil, resultó sencilla: efectividad. Cuatro llegadas claras al arco contrario y dos de ellas se convirtieron en gol. Al final, Colombia 2, Brasil 0. Cinco puntos que sumaban para la esperanza y un partido que dejó, por fin, un triunfo sin regalos, sin dudas y, lo más importante, con calidad. La clasificación a la fase final no se aseguró con ese triunfo, pero a la postre fue definitivo. Luego de la victoria ante los brasileños, Colombia perdería el último partido de la fase de grupos frente a Uruguay. Sin embargo, terminó como primero de su zona gracias a la diferencia de gol. En definitiva, la victoria ante Brasil, fue un golpe de autoridad en tierras australes.
 
Ese día, los dirigidos por Luis Augusto El Chiqui García lucieron tranquilos, pausados y seguros de sí mismos. El equipo tricolor saltó a la grama del estadio Sausalito de Viña del Mar con personalidad, responsabilidad y presencia tanto física como moral. Sabían que en sus manos estaba la oportunidad de cambiar la historia de estos enfrentamientos y por tal razón impusieron su idea de juego desde el pitazo inicial. Toda Colombia estaba pendiente de este equipo, hacía un año que habían llegado hasta octavos de final en el Mundial de Italia, campeonato en el que se logró un empate histórico ante Alemania, que a la postre se alzaría con el título.
 
Todos en el onceno tricolor cumplieron con sus funciones y encajaron en un sistema que parecía perfectamente calibrado. Los defensas formaron una verdadera muralla. Los volantes de recuperación, Leonel Álvarez y Eduardo Pimentel, frenaron el ímpetu que siempre ha caracterizado el juego de los brasileños. Carlos El Pibe Valderrama no brilló como en otras ocasiones, pero cumplió con su tarea, y se sacrificó en marca. Antony de Ávila y Arnoldo Iguarán, fueron unas verdaderas puntas de lanza que pusieron en aprietos a los defensores. 
 
Durante el partido no se dieron muchas llegadas. Sin embargo, a los 35 minutos del primer tiempo, apareció la genialidad colombiana. Andrés Escobar pasó al ataque, se juntó con Freddy Rincón quien le puso un balón adelantado a Valderrama por el costado izquierdo, éste centró, Escobar, que acompañó la jugada, ya estaba en el área y la peinó para que El Pipa de Ávila, con su olfato goleador, abriera el marcador ante un indefenso Claudio Taffarel. Era el 1 a 0 justo para un equipo que había mostrado más argumentos durante la primera media hora de juego.
 
En la segunda etapa Falcao, entrenador del equipo brasileño, envió al campo a Careca y Luis Henrique, en reemplazo de Neto y Rai. Quería darle vuelta al resultado a toda costa. Pero a los 21 minutos, Colombia confirmaba que estaba para cambiar la lógica, para quebrar la estadísticas. Un golazo de Arnoldo Iguarán sellaba la victoria. 
Valderrama y De Ávila en la cabeza del área se pasaron el balón con maestría, De Ávila eludió la marca se la pasó al Pibe con un “taquito” y el de la melena dorada le hizo el pase a Iguarán que, como hace siempre, sacó un remate explosivo a media altura, dejando estático a Taffarel, quien fue un espectador más del golazo colombiano. Los colombianos empezaban a gestar un triunfo justo y necesario. Ese día la selección de Colombia no tuvo momentos de apuro. Y cuando los brasileños lo intentaron, René Higuita respondió como debía. Brasil no fue peligroso, y en contra de todas la expectativas fue un rival tímido.
 
Si bien, el primer triunfo de la selección de Colombia ante Brasil se dio el 15 de mayo de 1985, con gol de Víctor Lugo y bajo al dirección técnica de Gabriel Ochoa, en un amistoso disputado en El Campín de Bogotá, han pasado 24 años desde la única victoria en torneos oficiales y que quedó grabada en la memoria de aquellos que lo presenciaron. Hoy, el duelo se repite en tierras chilenas, no en el estadio Sausalito de Viña del Mar, sino a 134 kilómetros, en el Monumental de Santiago.