La grandeza no se 'Pincha'

Estudiantes de La Plata es el nuevo rey de América, tras vencer el miércoles en la noche 1-2 a Cruzeiro en el estadio Mineirao. Los ‘pincharratas’, aparte del título, se llevaron el galardón del máximo artillero con Mauro Boselli.

Si lo del Once Caldas en el Metropolitano rozó la proeza, lo hecho el miércoles en la noche por Estudiantes de La Plata en el Mineirao de Belo Horizonte fue hazaña y algo más, porque después de verse perdedor, el club argentino demostró de qué estaba hecho, le dio vuelta al marcador para imponerse 1-2 sobre Cruzeiro y por cuarta vez en su historia conquistó América.

Los “pincharratas” se reencontraron con la gloria continental y, en un país que les había resultado adverso en sus cinco presencias coperas anteriores, la sexta fue la vencida y de qué manera, porque dieron una lección de orden, humildad y sobre todo fútbol a lo largo del juego.

Sólo el comienzo del complemento fue una laguna en la que parecían ahogarse en medio de las aguas azules, pero terminaron reaccionando cuando más se necesitaba. Y los locales tuvieron que esperar los últimos 45 para marcar cierta diferencia, ya que en los primeros, antes que el esperado ímpetu anfitrión, se apreció un impecable planteamiento visitante que tuvo en la experiencia de Verón el soporte y en la movilidad de Fernández el suficiente desequilibrio para tener el balón lo más alejado de Andújar.

El Mineirao, que era un templo del silencio, vino a estallar a los 51, cuando Henrique se atrevió y con su letal media distancia dejó sin opción a Andújar, que además no contaba con el desvío en Desábato.

La noche se pintaba de azul, el festejo comenzaba, pero faltaba tiempo todavía para el pitazo final y sobraba rival, porque a punta de amor propio, los de Sabella fueron al frente y más rápido de lo esperado igualaron las cargas a través de ‘La Gata’ Fernández.

Con el uno a uno volvía todo a la normalidad, pero el nerviosismo se apoderó nuevamente de los dueños de casa, mientras el visitante se dio cuenta de que podía resolverlo en los 90 y sin necesidad de esperar el alargue o apostarle todo a los penales.

Y fue así como el gol del triunfo y el título incluyó a los dos jugadores referentes de esta campaña libertadora: Juan Sebastián Verón y Mauro Boselli. Un centro de ‘La Bruja’ terminó en la cabeza del delantero albirrojo, que batió a Fabio para celebrar su octavo tanto de la Copa, que lo confirmó como el máximo artillero del certamen.

Después, fue todo euforia y en medio de ella, el jugador más veterano del plantel campeón y otro símbolo ‘Pincha’, José Luis Calderón, resumió así la gesta: “Si no es sufriendo, no es de Estudiantes”. Y sí, de la angustia, los de Sabella pasaron a la inmensidad.