Corinthians, campeón

Con dos anotaciones de Émerson, el 'Timao' consiguió su primer título en el torneo continental. En 2000 había logrado el Mundial de Clubes, con Freddy Rincón como su capitán y figura. Cuarto subtítulo para los xeneizes.

El Corinthians de Brasil ganó anoche su primera Copa Libertadores de América tras vencer 2-0 al Boca Juniors de Argentina en el partido de vuelta de la final 2012, disputado frente a 40.000 hinchas emocionados en el estadio Pacaembú en São Paulo.

Los dos goles del ‘Timao’ los marcó el delantero Émerson, a los 53 y 75 minutos. En la ida en Buenos Aires ambos equipos sellaron un empate 1-1.

La décima fue la vencida para el Corinthians, que debutó en la Libertadores en 1977 y en sus nueve participaciones anteriores en el torneo tuvo tropiezos. Esta fue su primera final, en un torneo que ganó invicto, con ocho victorias, seis empates y tan sólo cuatro goles permitidos.

Al sonar el pitazo final, del árbitro colombiano Wílmar Roldán, de buena actuación, el Pacaembú se disfrutó con los fuegos artificiales, mientras los aficionados celebraban con los jugadores que corrieron abrazados por todo el campo.

Émerson abrió el marcador tras un cobro de falta de Álex, que Jorge Henrique desvió de cabeza para Danilo que, casi perdiendo la pelota, dio un pase de taquito al artillero, que controló el balón con el pecho antes de rematar al fondo de la red.

El segundo tanto llegó en una formidable jugada de contraataque, aprovechando un pase errático de Rolando Schiavi y que el atacante aprovechó para picar, dejando atrás a Caruzzo y rematar ante la salida del golero Sebastián Sosa.

El Corinthians es el noveno equipo brasileño en conquistar la Copa Libertadores, junto con el São Paulo (1992, 1993 y 2005), Santos (1962, 1963 y 2011), Cruzeiro (1976 y 1997), Gremio (1983 y 1995), Internacional (2006 y 2010), Flamengo (1981), Vasco da Gama (1998) y Palmeiras (1999).

Fue un juego intenso, de mucha marcación y pocas oportunidades de gol, con faltas que obligaron al árbitro a detener el partido a cada rato.

El juego fue equilibrado, con ambos equipos intercalándose el control por minutos. En la primera mitad, los de casa tuvieron tan sólo cuatro situaciones frente a dos de Boca, todas sin chances reales de gol.

La más peligrosa del ‘Timao’ llegó a los 39 minutos, desde fuera del área con un remate fuerte de Álex que Sebastián Sosa controló con gran seguridad. Otra, en una de las pocas entradas al área, la hizo Émerson (16) llegando a la línea de fondo, superando a dos zagueros, pero al momento del remate, Pablo Ledesma llegó a tiempo para desviar para tiro de esquina.

El segundo tiempo comenzó como el primero, violento y cargado de fuertes faltas, principalmente sobre los locales. Pero justo en el cobro de una falta llegó el golazo de Émerson.

Roto el empate sin goles, el partido cobró la emoción e intensidad de la que careció en los primeros 45 minutos. Boca se lanzó al ataque, a veces mostrando signos de desespero, presionando en el arco, pero Corinthians, más cerrado, tampoco bajó el ritmo de ataque.

Luego llegó el segundo tanto nuevamente con Émerson y la muralla que tanto gusta al entrenador Tite fue reforzada. Boca se resignó y terminó aceptando la superioridad de su rival. Perdió su cuarta final, al igual que el técnico Julio César Falcioni, quien como arquero del América de Cali cayó en 1985, 1986 y 1987.

 

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