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La FA (Federación Inglesa) y la UEFA están dando los primeros toques de atención serios sobre los efectos de la situación financiera en el fútbol. El propio Lord Triesman, presidente de la FA, llegó a calificar este miércoles de “peligro terrible” la situación del fútbol inglés ante las turbulencias económicas. Y acompañó su aviso de cifras: 3.856 millones, la deuda conjunta de todos los clubes ingles, de los que un tercio corresponde a los cuatro equipos más importantes: Liverpool, Chelsea, Arsenal y Manchester United.
“La crisis afecta al fútbol como a cualquier otra actividad, y tiene las mismas dificultades ante el crédito bancario”, admite Francisco Roca, director general de la LFP, que eleva por su parte a 2.000 millones la deuda de los clubes profesionales en España.
“Pero no es una cifra preocupante”, aclara; “porque hay que valorarla en función de los ingresos. Y en los dos últimos años, sólo en derechos audioviduales, los clubes han pasado de ingresar 400 a 600 millones”. La crisis crediticia ha llevado al Liverpool, por ejemplo, a paralizar las obras de su nuevo estadio.
Y los ingresos televisivos, que proporcionan a los clubes ingleses bastante más dinero que a los españoles, sin embargo, no han apagado allí las alarmas. “El volumen de deuda es demasiado significativo”, indicó Triesman, que instó a establecer un límite salarial, al estilo de las ligas profesionales estadounidenses, para controlar la deuda. “Sería ideal, pero generaría desigualdades de no aplicarse en todos los países”, puntualiza Roca.
El desembarco de multimillonarios en los clubes ingleses, alineando sus finanzas personales a los clubes, ha provocado, por ejemplo, que el West Ham --su dueño, Bjorgofur Gudmunsson, vió cómo la justicia intervenía el martes el Landbanski, el segundo banco islandés, donde el magnate posee un gran paquete accionarial--, admitiese el miércoles que se ve obligado a vender jugadores si quiere reforzar la plantilla del técnico italiano Zola.
La construcción de un nuevo estadio está comenzado a darle quebraderos de cabeza al Liverpool. La UEFA, de momento, está expectante, pero el miércoles un directivo advirtió que los clubes fuertemente endeudados podrían ser excluidos de las competiciones europeas.