Por: Jorge Tovar

De huelga y salarios

El fútbol colombiano está ad portas de una huelga. Al momento de escribir estas líneas Acolfutpro, el sindicato de los futbolistas, había decidido desconvocar la anunciada huelga ante la decisión de Dimayor de adelantar la última fecha de la Liga Águila. Sabia decisión. Queda esperar que los clubes otorguen el mandato a la Dimayor para que se reúna con los futbolistas. Hay que hablar.

El conflicto ha exacerbado a unos y otros, más allá de los doce puntos planteados por Acolfutpro. Por un lado, se acusa a los futbolistas de ganar demasiado; por otro, se dice que los patronos los maltratan. El punto álgido se alcanzó con la revelación de los salarios de varios futbolistas.

El Pulso del Fútbol, popular programa de Caracol, a través de su periodista Óscar Rentería, reveló los ingresos de varios jugadores del rentado colombiano. El gran público se sorprendió al saber que hay jugadores que ganan $50 millones al mes; otros alrededor de $100 millones, alguno más hasta $150 millones.

De bellaquería lo llegaron a calificar por revelar los sueldos, algo natural en otras ligas. En Italia, todos los años La Gazzetta dello Sport publica los salarios de todos los jugadores de la serie A. En Inglaterra y la MLS también. En Colombia la publicación de las cifras molesta por dos razones. La primera es por seguridad. Se argumenta que nuestra cultura de violencia y agresión permanente los pone en riesgo. Hace años era cierto, sin duda. Hoy día, quiero creer que a los jugadores mencionados no les va a pasar nada.

La segunda razón por la que se generó polémica es por el monto. Con un sueldo mínimo mensual de $828.116, las cifras reveladas son más de sesenta veces superiores a lo que gana un trabajador típico en Colombia. Pero vivimos en un mundo globalizado, y no hay industria más globalizada que el fútbol. Los aficionados nos quejamos permanentemente de la pobreza técnica del torneo. Para mejorarlo se requieren recursos, más de los que se están invirtiendo actualmente.

La economía del deporte ha demostrado en múltiples trabajos académicos que la correlación entre los salarios que paga un equipo y el desempeño deportivo es positiva. Es decir, para que un equipo esté luchando por los primeros lugares, la nómina debe pesar. No es garantía, pero es requisito general. Al cambio oficial actual, $60’000.000 al mes son algo más de US$210.000 anuales. Una cifra que, en el contexto global, es irrisoria. No ya para competir con España o Inglaterra. Simplemente no dan para competir con Argentina o Brasil, menos con la MLS o México, y lejísimos de torneos secundarios como el turco o el ruso.

Las cifras reveladas explican por qué no solo no somos capaces de repatriar jugadores, sino que también somos incapaces de retener a jóvenes talentos que prefieren emigrar a equipos menores en ligas secundarias. Para disfrutar de más técnica, hay que pagar más. Flaco favor hizo revelando información irrelevante para el conflicto en cuestión.

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2019-10-28T06:00:00-05:00

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