La demanda la radicaron ante un juez de Brasil

Disputa legal entre la FIFA y creadores del espray que usan los árbitros

Las medidas cautelares que ha impuesto el juez hacen que el máximo organismo del fútbol deba pagar 15.000 dólares por el uso del aerosol en cada partido.

9.15 Fair Play Limit, ese es el nombre original del producto de la empresa Spuni que demandó a la FIFATOLGA BOZOGLU/EFE

Todo comenzó cuando el argentino Pablo Silva y el brasileño Heine Allemagne fabricaron el espray que usan los árbitros en casi todos los partidos de todos los estadios del mundo. Lo presentaron a la International Board, obtuvieron la aprobación, educaron a los colegiados y lo concedieron de manera gratuita para que la FIFA lo utilizara en el Mundial de Brasil 2014. A cambio, ambos inventores aseguran que Julio Grondona, presidente de la AFA y por entonces vicepresidente de la FIFA, les había prometió su compra. Hablaron de 40 millones de euros por todo el proyecto. Pero Grondona murió el 30 de julio de 2014. Hoy ambos reclaman la patente de su invento.

Luego de la muerte de Grondona, vinieron los escándalos de corrupción de la FIFA y la negociación quedó en el limbo. 9.15 Fair Play Limit así es el nombre oficial que este argentino y brasileño le dieron a su producto. (Lea también:Primera sentencia por escándalo de corrupción en la Fifa)

El coinventor del espray, el argentino Silva, llegó a asegurar que “la Champions League es el torneo que más riqueza produce en la industria del fútbol, pero sus árbitros emplean un aerosol pirata”. Este nuevo mecanismo se ha inscrito en 44 países que usan para señalar los 9,15 metros reglamentarios que debe haber entre el ejecutor de las faltas y la barrera.

La denuncia y la acusación a que la FIFA los ha estado robando comienza porque el pasado 13 de diciembre Ricardo Lafayette Campos, juez del Estado de Río de Janeiro, determinó que desde el Mundial de 2014 la FIFA es responsable de la utilización fraudulenta de una idea y un artículo que no le pertenecen. Los damnificados, según el juez, son los titulares de la empresa Spuni, el argentino Pablo Silva y el brasileño Heine Allemagne, ambos, inventores del aerosol que usan los árbitros desde hace cuatro años en cada partido. “Resulta evidente que la FIFA ha violado el fair play”, dice el juez en el escrito.

El juez brasileño no ha dictado sentencia, pero ha impuesto medidas cautelares obligando a la FIFA, hoy dirigida por Gianni Infantino, a pagar 15.000 dólares por el empleo del aerosol en cada partido que se dispute en el mundo bajo la aprobación de su organización. La decisión afecta desde los encuentros de selecciones hasta los que se enmarcan en competiciones de clubes, responsabilidad de las federaciones nacionales, como la Liga, la Premier y la Champions. Solo por hablar de Europa.

“El aerosol está patentado en Rusia y en Qatar”, asegura Silva, ambas sedes de los próximos mundiales. Los inventores aseguran que el producto que hoy usa la FIFA está compuesto por proporciones exactas de agua, propelente y butano. La patente incluye la fórmula y el alcance, que determina que es una sustancia líquido-gaseosa para delimitar distancias en eventos deportivos, que se evapora en determinada cantidad de tiempo y que no daña la salud ni la hierba y que soporta la lluvia.

Pero, ¿qué pruebas tienen de ello?

Los inventores han presentado ante la justicia y los medios de comunicación dos documentos. El primero es un correo electrónico corporativo enviado por el departamento de marketing de FIFA , en él les ofrecen 500.000 dólares por la patente y la comercialización del espray en enero de 2014; la segunda prueba son los documentos que acreditan la inscripción de la patente del spray en 2001, justo antes de que comenzara a utilizarse en los torneos profesionales de Brasil. La FIFA lo niega.

“A despecho de las continuas solicitudes, el señor Allemagne no ha especificado que tenga ninguna patente”, señala un portavoz del organismo rector del fútbol mundial.“Si el señor Allemagne posee algún derecho de patente debería discutirlo con los fabricantes del espray antes que con la FIFA”. De esta manera se ha defendido la entidad.

“Siendo la organización mundial de gobierno del fútbol, la FIFA no es una entidad dedicada a producir o vender bienes como el aerosol evanescente", prosigue la nota, "y por tanto no tiene interés en adquirir ninguna patente de este u otro producto. Además, la FIFA no es el organizador de la totalidad de los partidos de fútbol que se disputan en el mundo y por lo tanto no está en la posición de imponer el uso del espray producido por Allemagne o cualquier otro espray a los organizadores de partidos. Hay varios productos disponibles en el mercado global y la FIFA compró el espray producido por Allemagne para algunas de sus competiciones, al igual que otros organizadores de partidos”. (También lea: La FIFA anunció pérdidas récord tras los escándalos de corrupción)

El juez Lafayette no opina igual. Los abogados de Allemagne y Silva demandan una indemnización de 100 millones de dólares por consentir el uso y el pirateo masivo de la patente. También en diferentes medios Allemagne ha asegurado que los dos "no pedimos ni más ni menos que se nos reconozca el trabajo hecho. Si la FIFA no quiere hacerlo por su cuenta, bueno, lo hará la Justicia como lo está haciendo"

Hoy por hoy, sin ningún tipo de arreglo a la vista, el próximo partido en que un árbitro se agache y desenfunde de su cinturón el espray para delimitar lo que es falta, seguramente será una copia del invento de Silva y Allemagne.