Las dos caras de la moneda

Dayron Márquez y Arley Ibargüen libraron una dramática disputa por un cupo a Londres.

La historia comenzó a escribirse hace casi 30 años en el municipio de Apartadó, en el Urabá antioqueño. Allí nacieron Arley Ibargüen y Dayron Márquez, quienes, como casi todos los niños de la región, crecieron soñando con ser atletas o futbolistas.

Juntos aprendieron todos los secretos de esos deportes y, ya adolescentes, decidieron dedicarse al lanzamiento de jabalina. Sus físicos privilegiados y sus resultados en torneos infantiles les sirvieron para darse cuenta de que eran los mejores en esa especialidad.

Arley, un poco más experimentado, ha conseguido múltiples títulos internacionales, entre ellos la medalla de oro de los Juegos Centroamericanos de Mayagüez 2010, en la que su escolta fue precisamente Dayron.

Las marcas de Ibargüen fueron siempre mejores. De hecho él es el poseedor del récord nacional, con un lanzamiento de 81,07 metros, conseguido en Lima, Perú, en 2009. Dayron había hecho 79,35 el año pasado en Bogotá.

El primero, además, ha participado en dos mundiales de atletismo, los de Berlín y Daegu, en los que ocupó las casillas 12 y 13, respectivamente.

Un centímetro de diferencia

Amigos, casi hermanos, se han enfrentado muchas veces e incluso han compartido varias veces el podio.

Y este fin de semana, en la Unidad Deportiva El Salitre, de la capital de la República, escribieron un nuevo capítulo de su particular rivalidad.

Ambos tenían la última oportunidad para lograr la marca B y conseguir el cupo a los Juegos Olímpicos de Londres.

Luego de desearse suerte mutuamente, cada uno se concentró en la prueba, en la que el otro candidato era el experimentado Noraldo Palacios, quien participó en las justas de Pekín 2008.

En las primeros intentos Arley Ibargüen consiguió el objetivo. Realizó un lanzamiento de 80,60 metros, con lo cual superaba la marca mínima B que exige la Federación Internacional, 79,50.

El atleta celebraba ya su éxito, cuando Dayron Márquez, en su cuarto intento, registró 80,61 metros. Apenas un centímetro más que su compañero, suficiente para ganar la prueba y asegurar su casilla olímpica.

“Estoy muy emocionado, orgulloso. La verdad no esperaba clasificarme a Londres, es una felicidad inmensa”, señaló Márquez, quien admitió que tenía una sensación agridulce: “Duele, porque Arley es mi compañero, mi amigo desde niño. Esperábamos que uno lograra el cupo y por fortuna se me dio”.

Ibargüen reconoció con gallardía la derrota y felicitó a Márquez, a quien además le deseó suerte en la capital inglesa. “En esta ocasión le tocó ganar a él, así es el deporte. Se lo merece, así como lo merecía yo. No queda más que seguir trabajando para el futuro”.

Otros ganadores del Grand Prix de Bogotá fueron Eli Johana Moreno, en lanzamiento de martillo; el puertorriqueño Luis Castro, en salto alto; Edder Moreno y Ángela Rivas, en impulsión de bala; Eliecit Palacios en los 100 metros vallas; Paulo Villar, en los 110 metros vallas; Rosibel García y John Sinisterra, en los 800 metros; Luz Leyni Montaño en jabalina; Yomara Hinestroza y el ecuatoriano Álex Quiñónez en los 100 metros y Rafith Rodríguez y Zulley Torres, en los 400 metros.