Dos ciclistas que valen oro

María Luisa Calle y Marlon Pérez ganaron sus respectivas contrarreloj en los Juegos Panamericanos.

El país tiene tres preseas doradas. Estados Unidos lidera la tabla con más de 15 medallas.

Hace 56 años, Colombia ganó su segunda medalla panamericana. Fue en México, en los Panamericanos que la capital azteca albergó en 1955. La prueba de ruta, sus 175 kilómetros, era dura. El pedalista Ramón Hoyos la ganó en cuatro horas, 33 minutos y un segundo. La ocasión daría para una hazaña: que un deportista ganara dos medallas doradas el mismo día. El antioqueño no sólo se impuso en la ruta individual, sino también en la de equipos: el país superó, con casi tres minutos de ventaja, a los uruguayos.

Vendrían otros triunfos: los de Cochise en el 67 (único oro colombiano en aquel Winnipeg) y en el 71; la gloria de Balbino Jaramillo en el 75 (otra vez en México) y, ya más recientemente, de Marlon Pérez en 1999 (el último Winnipeg), de María Luisa Calle en 2003 y 2007, y de Santiago Botero, también en 2007. En la historia panamericana, el ciclismo colombiano era dorado. Hasta la fecha, hasta las justas de Río, hace cuatro años, eran 14 oros.

Hoy son 17.

Ayer, en los Juegos que se celebran en Guadalajara, Calle y Pérez volvieron a celebrar. Ya antes, el sábado, el ciclomontañista Leonardo Páez había ganado. Un día después, los antioqueños se impusieron en las contrarreloj individuales y confirmaron un dominio. Además, escribieron una historia. En Panamericanos, Colombia es el segundo país en ganar las dos pruebas cronometradas, desde que Estados Unidos lo hiciera en 1995.

Calle obtuvo su primer triunfo en ruta. Luego de un recorrido de 20 kilómetros, la pedalista paró los cronómetros en 28 minutos y 13 segundos. Más asociada a la pista, la antioqueña, de 43 años, decidió tomar un riesgo. “Esta es la primera vez que corro una contrarreloj en Juegos”, afirmó. “Me preparé muy bien para la prueba, sabía de la altura y así lo hicimos en Colombia (...) y aquí están los resultados de lo que se hizo”.

“Estoy muy feliz por entregarle esta presea de oro al país, que empezó con buen pie con Leonardo y ahora tengo la fortuna de darle la mía”, completó la medallista olímpica (bronce en Atenas 2004), que llegó a su tercera presea panamericana.

Luego de eso, Pérez haría lo suyo: en 49 minutos y 56 segundos, se colgó el oro de la contrarreloj masculina. Tras superar al argentino Matías Medeci y al chileno Carlos Oyarzún, el también antioqueño obtuvo su tercera medalla panamericana, después de los éxitos en puntos (oro) y persecución individual (bronce) de Winnipeg 99.

“Esto es una emoción muy grande, es la tercera presea que el ciclismo le entrega a Colombia en estos Juegos y eso habla de nuestra preparación y del buen nivel del ciclismo colombiano en la región”, comentó Pérez. Como lo hiciera Balbino Jaramillo con Cochise en los 4.000 metros persecución individual, el pedalista de Támesis, el municipio antioqueño donde nació, supo asumir un legado. “Tomé la posta de Santi, un gran corredor, una persona que le dio muchas alegrías al país, y ahora me toca a mí”, señaló.

“A pesar de mis años siento que estoy en un buen nivel para seguir compitiendo”, agregó. “La experiencia en Europa me ha hecho madurar, aprender y dosificar las fuerzas para encarar este tipo de pruebas, porque se depende de muchos factores para ganar”.

En ese sentido, Pérez sigue siendo una esperanza, pues participará en la prueba de fondo. Calle, por su parte, lo hará en el omnium, dentro de las pruebas de pista, que arrancan hoy con las clasificaciones, por equipos, en persecución y en velocidad (femenino y masculino).