Fue invitado a Australia por la doctora Louise Burke

Éider Arévalo y la investigación que lo llevó al límite

El marchista colombiano estuvo en Canberra en un estudio que analiza el funcionamiento del cuerpo en las diferentes etapas de las dietas. Este sábado arranca su temporada 2019 en Adelaida.

Éider Arévalo colaboró en una investigación nutricional en Australia. Sport Australia

Hace cuatro años a Éider Arévalo le llegó una invitación para hacer parte de una investigación nutricional encabezada por la doctora australiana Louise Burke. Era la primera edición de un estudio que buscaba analizar cómo el cuerpo de un deportista de alto rendimiento obtiene energías y las utiliza en competencias y entrenamientos. Jared Tallent, campeón olímpico de marcha atlética de 50 kilómetros, fue el encargado de contactar al colombiano, a quien en principio no le llamó la atención.

Las temporadas pasaron y con ellas el nombre de Éider Arévalo fue cogiendo fuerza: se coronó campeón en el Mundial de Atletismo de Londres (Inglaterra) en 2017 en la prueba de marcha de 20 kilómetros. Ese mismo año también terminó primero en el Panamericano de Marcha en Lima (Perú) y en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018. Su figura fue ganando un peso importante en el ámbito internacional, tanto que aparece como uno de los candidatos para repetir en lo más alto del podio en el Mundial de Atletismo de Catar 2019.

Después de tres años de haber declinado la invitación, al colombiano le sedujo hacer parte de esa investigación. Quería observar cómo respondía su cuerpo; sin embargo, por problemas de visado, no pudo viajar a Australia en 2018. Con esa idea en la cabeza, nuevamente apareció la oportunidad de hacer parte del estudio, por lo que no lo pensó dos veces y se trasladó a territorio oceánico a comienzos de 2019. Salió de Colombia el 3 de enero, con Luis Fernando López (su entrenador) y sus compañeros Lorena Arenas y Jorge Ruiz.

Tras un viaje largo y tedioso, aterrizó en Canberra el 5 de enero. Junto con atletas de Ecuador, México, Puerto Rico, Canadá, Chile, Polonia, Nueva Zelanda y Japón, Éider entró al proyecto Super Nova con Jorge Ruiz, quien finalizó en la posición 17 en la marcha 50 kilómetros en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. “Contamos con tres dietas: normal, alta en carbohidratos y alta en grasas. Lo que se busca es ver el funcionamiento del cuerpo en las diferentes etapas de las dietas, cuál es el consumo de oxígeno y las mediciones de sangre”, explica Arévalo.

Éider y Jorge arrancaron con dos semanas en dieta normal, en la que se acondicionaron. Fue una alimentación balanceada, lo justo para el funcionamiento diario del cuerpo. Luego realizaron una prueba de 10.000 metros. Arrancaron sin mayores inconvenientes. Arévalo terminó en la cuarta posición con un tiempo de 41:04.03.

Después, comenzó la dieta alta en grasas y baja en carbohidratos. La hizo por nueve días. Ahí el cuerpo sufrió más de lo pensado y sudó la gota gorda. “Cuando uno hace entrenamientos normales de kilometraje largo y repeticiones fuertes, de una vez el músculo consume el glucógeno que existe y siente cansancio y fatiga”, resaltó el bogotano.

Ese agotamiento físico estuvo acompañado por dolor en las extremidades inferiores, sin importar si se entrenaba por pocos kilómetros. Las piernas arden, pesan, como si estuviera constantemente subiendo una montaña. “Duelen los músculos por la deshidratación y porque el cuerpo consume la energía de las grasas. Psicológicamente uno tiene mucha fuerza, porque sí o sí debemos terminar los entrenamientos a pesar del dolor. Fue una experiencia dura”.

Al tercer día Arévalo sintió como si todo le diera vueltas, que no tenía un polo a tierra que lo estabilizara. Eran mareos; aparecieron cada vez que se paraba de la cama o de una silla. “Algunos llegaron al punto del desmayo. Es una dieta bastante fuerte. Uno baja dos kilos, pero es porque el músculo se descarga de glucógeno y se pierden líquidos en ese lapso”, afirmó el marchista, quien también explicó que es una dieta que les sirve a los ciclistas, pero periodizada: “Uno o dos días máximo. Y después vuelven a los carbohidratos para poder acumular glucógeno y esa energía que se necesita para tener una mejor recuperación”.

La alimentación estuvo basada generalmente en una porción de 300 gramos de aguacate, tres huevos cocidos o alguna proteína y 50 gramos de espinacas o de brócoli. También consumieron aceite de oliva, mantequilla de maní y mantequilla normal; mucha ensalada y mucha fibra. Y apenas 30 gramos de carbohidratos al día. Tras completar esa difícil semana, se realizó una nueva prueba de 10.000 metros en la que los resultados no fueron los mejores. Éider finalizó en la posición 14 con un tiempo de 42:59.86. “No estuve bien, empecé a sentirme bajo de energía hasta que hubo un momento en el que todo se centró en aguantar hasta el final”.

Por último, apareció la dieta alta en carbohidratos. Las sensaciones fueron otras y el cambio fue casi inmediato. Tras 48 horas, habían vuelto las energías al cuerpo. Marchó con ritmo y el sufrimiento quedó de lado. La alimentación estaba basada en tortillas, arroz, fríjoles y ensalada. Con el paso de los días la cadencia reapareció, el cansancio no era tan intenso y los tiempos mejoraron. Casi de la misma manera como en una dieta normal.

Fue una experiencia que le sirvió al atleta colombiano para su preparación y además le dio otra visión de las competencias. “Nuestro cuerpo siempre está acostumbrado a consumir carbohidratos y estar sin ellos me da una señal de que puedo seguir aguantando muchas semanas el entrenamiento para lograr un objetivo grande como un Mundial o unos Juegos Olímpicos”, dijo. De igual manera concluyó, a partir de la investigación, que se necesitaría hacer una dieta de periodización para que durante algunos entrenamientos se dejen de consumir carbohidratos y así el cuerpo utilice mejor la energía del glucógeno.

Con esta fase de la preparación finalizada, Éider Arévalo ahora está centrado en sus compromisos profesionales. Hoy arrancará la temporada en Australia; competirá en Adelaida, donde se correrá el campeonato nacional de ese país. La primera competencia de una campaña en la que tiene como grandes objetivos los Juegos Panamericanos en Lima (Perú) y el Mundial de Atletismo en Doha (Catar).

@J_Delahoz

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