El arte de la precisión

Este año estuve cerca de ser campeón mundial en China y logré quedar como el 10° gimnasta del mundo. También gané dos medallas de oro en los Centroamericanos de Veracruz. La meta de mi equipo es llegar a los Olímpicos de Río 2016.

/ Luis Ángel - El Espectador

Este deporte es de mucha perfección. Se puede ganar o perder por una décima. El gimnasta que tenga una competencia muy limpia en los seis eventos puede aspirar a estar en el podio, pero si uno se cae es muy difícil llegar. Sin embargo, cuando uno cae lo que hay que hacer es levantarse y corregir lo que falló. Eso es lo que he venido haciendo en el año y sé que he tenido competencias muy buenas, pero en ocasiones no quedo conforme conmigo mismo porque mi meta es no caerme, porque este deporte es de precisión.

Esta temporada la preparación fue muy fuerte y teníamos muchas expectativas. La primera competencia que tuve con la selección fueron los Juegos Suramericanos de Chile. Logramos estar en la primera posición por equipos y la primera en la general individual. En la final de barra fija tuve una caída y perdí.

Después de Chile me preparé para el Campeonato de Gimnasia Pacific Rim, en Canadá, y acepto que no fue una buena prueba para mí. Allá estuvo John Orozco, un gimnasta estadounidense que ha sobresalido en los últimos años y quedó primero en las especialidades en las que me destaco, es decir, barra fija y paralelas.

Obviamente no quería quedarme con eso, así que en la Copa Mundo de Corea tenía otra mentalidad. Estaba obsesionado con que no podía volver a tener el mismo incidente de la anterior prueba. Competí en tres modalidades: suelo, barras paralelas y barra fija. Allí estaba Orozco, y aunque había otros deportistas con mayor nivel, mi punto de referencia era él, porque era el desquite. Gané la modalidad de barras paralelas y barra fija. Quedé satisfecho y otra vez me motivé.

La siguiente competencia fue el prepanamericano en Canadá. En lo colectivo y lo individual era muy difícil, porque el nivel es alto. En la modalidad por equipos competir contra Estados Unidos, México, Cuba, Canadá y Puerto Rico no es fácil, pero el equipo intentó dar lo mejor. Hubo fallas, pero aun así quedamos subcampeones . Era la primera vez que Colombia obtenía este título. En los pasados Juegos de 2011 quedamos de cuartos.

Allí, en Canadá, también tuve la primera posición en la general individual. Dudé si iba a llegar a ese punto, porque estaba el cubano Manrique Larduet, un gimnasta excepcional y es con quien más estoy dando la pelea. Pensé que no lo iba a lograr y viendo los resultados me estaba conformando con el segundo lugar, pero la sorpresa fue que quedé primero, a una sola décima del cubano. Eso es estar muy cerquita, es saber que le pueden ganar a uno por muy poco. Estuve contento y quedé campeón en barra fija.

Después tuve una de las competencias más importantes del año: el Mundial en Nanning, China. El equipo necesitaba estar entre los primeros 24 del mundo para estar en el campeonato mundial de 2015 y estar entre los 8 o 16 primeros para tener la esperanza de llegar a unos Juegos Olímpicos por equipos. Allí quedamos en el puesto 17. Fue un logro. Aunque todavía nos falta mucha preparación, llevamos un proceso muy bueno.

En el Mundial tuve la clasificación de 21 en la general individual y ahí sólo pasan los 24 mejores. Fue muy difícil, por poco no entro entre los 24. La sorpresa que me llevé fue que quedé 10° en el mundo y estoy a dos puntos del cuarto gimnasta. Tengo 20 años y si sigo mejorando mi nivel, pueda que obtenga mejores cosas. En barra fija nuevamente fui finalista del mundo y esta ha sido la oportunidad más clara de obtener una medalla mundial. Empecé muy bien y de un momento a otro hice un movimiento de mucha dificultad y me caí. Ahí todo se vino abajo.

Luego tuve una Copa Mundo en Medellín, donde gané y quedé campeón. Fui finalista en suelo y salto. Fue la primera vez que Colombia hacía una Copa Mundo y todo el equipo estuvo contento por los resultados. Después viajamos a los Centroamericanos (en Veracruz, México) y ahí no quedamos satisfechos del todo. En la modalidad de barra fija todo el equipo se cayó y quedamos subcampeones. Yo perdí la general individual. En las finales gané oro en paralelas y en barra fija, así que cumplí esas dos metas planificadas, pero lo más importante era la de equipo y general individual.

La última competencia fue hace dos días, en el Abierto Mexicano en Acapulco, en donde el año pasado gané y este 2014 volví a conseguir ese logro.
Ahora lo que sigue es prepararme. Tengo que sentarme y analizar mi trabajo, dónde mejorar y ser más fuerte. También psicológicamente, porque uno puede estar bien físicamente, pero si no está bien mentalmente, el resultado no es bueno. Tengo este tiempo para descansar y prepararme, y en marzo empieza la nueva temporada. En los próximos dos años falta mucho que dar para llegar a Río 2016. Es un largo proceso y el sueño es que lleguemos. 

*Adaptación hecha por Verónica Téllez

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